Sé que es un poco decadente y antiecologista, pero hace unos días vi un colmillo de elefante tallado y convertido en una especie de "Minichina" con miles de detalles y una perfección formal que me dejó boquiabierto. Como dicen que una imagen vale más que mil palabras (y ahorra teclado que es un placer), os pongo un vídeo que tomé de esa espectacular obra de arte, hortera pero fascinante.
Aunque no hay muchos elefantes en China (alguno queda en Xishuangbanna, cerca de Birmania y Laos) los artesanos chinos han dado buena cuenta de él, aunque no sea un material tan popular como, digamos, el jade (del que hay obras tan enormes y detallistas como el colmillo mostrado).
Supongo que el mundillo de este material está rodeado de oscuras redes de contrabando, pero también hay que decir que China tiene permiso por el Convenio de la ONU Sobre el Tráfico de Especies en Peligro (CITES) para importar limitadas cantidades de marfil africano.