Este post surge en respuesta a una de las críticas que más habitualmente recibo en los comentarios y en algún email: la de que este blog da la espalda a los problemas de China, que es ciego a las injusticias, y se detiene en aspectos superficiales, poco polémicos y lúdico-festivos. Esta crítica se debe, creo, a que algunos lectores saben que yo soy periodista en mis ratos no libres, y piensan -erróneamente- que esto es una parte más de mi labor periodística, cuando en realidad es un hobby de mi tiempo de relajo.
Las razones de que este blog no sea un mirror de Amnistía Internacional son varias, y las voy a ir enumerando:
- Ya existe una web de Amnistía Internacional, mucho más bien informada que yo. No aportaría nada nuevo a las webs de ONGs, o a los diarios, y yo quiero hacer algo original, o por lo menos, que a mí me parezca original. ¿Quién ha hecho un post mezclando el Risk y China? Yo solito. ¿Quién ha denunciado el acoso a los disidentes? Miles. Yo quiero hacer algo especial, no seguir a un millar.
- Este blog lo suelo escribir por la noche, cansado de los malos rollos políticos, económicos y sociales que leo y escribo en el trabajo, y me suele apetecer hablar más de grupos de música, de lo que se ve por la tele china... En fin, de cosas que en mi trabajo son demasiado pequeñas para contar, pero que a mí me parece que pueden contarse.
- Aunque quisiera que este blog fuera "serio", que como se ha visto en el punto anterior no quiero, no creo que pudiera. Trabajo en un medio de comunicación al que no puedo hacer competencia. No puedo aquí lanzar denuncias, ni contar la actualidad con pelos y señales, porque tiraría piedras contra mi propio tejado. Si alguna vez trato un tema de actualidad aquí, que a veces lo hago (sobre todo cuando es de lo único que se habla ese día en China y por tanto cuesta escabullirse), suele ser para hacer algo que no puedo hacer en mi trabajo: opinar. O para recoger vuestras opiniones. O para ironizar y reírme. Todo cosas que no son mi trabajo y nunca lo serán, porque me parece muy importante para mantener mi salud mental el separar mi trabajo del tiempo libre.
- En persona soy un poco seriote (mi sangre pirenaica me condena), pero por escrito, lo que mejor se me da es estar de guasa. Escribir en serio me aburre y aburro a los demás, escribir gracioso se me da mejor y llega más a los lectores: cada uno debe hacer lo que mejor se le dé, ¿no? Otros tienen mucho mejor verbo que yo para emocionar o llegar al corazón de la gente, ¡dejémosles a ellos que nos sorprendan! Además, con humor a veces se llega mucho más que sin él.
- A lo largo de los años, he desarrollado la idea de que los medios de comunicación dan una imagen de China incompleta. No es que sea errónea (bueno, alguna vez lo es, pero nadie es perfecto) pero a la que le falta la China del día a día, la de los tiempos normales, en los que no hay un terremoto o una revuelta étnica. Creo que blogs como éste son un buen complemento a la China de los diarios. Igual que los blogs sobre España son un buen complemento a una prensa en la que sólo salimos por la crisis, o con atentados de ETA... Los blogs, creo yo, no nacieron para desterrar a los diarios, sino para ayudarles a enseñar la realidad más pequeña. Obviamente, no todos los blogueros piensan como yo, pero en la sección de enlaces tengo blogs y webs con toda clase de perspectivas, para los que quieran una diferente a la mía. Os recomiendo, para los que quieran algo más serio, por ejemplo, la web Zai China.
- No me gustan los temas politizados, aquellos en los que la gente está muy radicalizada de un lado o de otro. De la misma manera que si estuviera en España no creo que escribiera del nacionalismo catalán o vasco, aquí no me agradan algunos asuntos en los que hay mucha manipulación desde ambos "bandos", y si los trato intenta ser desde una perspectiva neutral para no herir susceptibilidades de nadie (aunque acabe hiriendo un tercer grupo que no contaba, el de los que me califican de "blando"). Odio los fanatismos, yo siempre estoy en el "gris" de la vida, nunca en el blanco ni en el negro, y eso me dará críticas desde los dos lugares, pero seguro que hay muchos también que me entenderán.
- Soy aragonés, y por tanto algo cabezón, y cuanto más me insisten en una cosa, más hago la contraria.
|