Esta semana se produce uno de esos acontecimientos políticos planetarios que tanto le gustaban a Leire Pajín. Por una parte hoy, en pocas horas, se comienza a elegir en las urnas al presidente de Estados Unidos, en unos comicios con las que los medios españoles nos han taladrado hasta la extenuación, como en los anteriores (y esta vez no tienen la excusa del "efecto Obama" para justificar tal paliza). Por otro lado, en China se escoge, de forma bien diferente, al futuro máximo líder del país, en el Congreso del Partido Comunista que empieza el jueves 8 de noviembre. De esto quizá los medios no han hablado tanto, pero aquí en China también ha sido algo muy cansino, sobre todo por el hecho de que todas las noticias del año tenían que ser relacionadas, fuera como fuera, con el Congreso de las narices. Cosas del tipo...
Ayer, un exhibicionista en gabardina se personó en la Ciudad Prohibida y enseñó la chorra a un grupo de turistas japonesas. El hecho cobra importancia debido al delicado momento de transición que vive China por el relevo de poder que habrá en el Congreso del Partido Comunista y bla, bla, bla...
Estos actos en EEUU y China son tan diferentes que casi resulta difícil meterlos a ambos en el mismo saco de la política. Aparte de la diferenca obvia para todo el mundo, la de que los comicios americanos son democráticos (un sistema electoral infame, eso sí, pero democrático a fin de cuentas) y la elección china no, en Estados Unidos las elecciones están rodeadas de espectáculo circense, y en China en cambio el congreso se acompaña de una solemnidad maoísta que la convierte en uno de los acontecimientos más aburridos del mundo. En todo caso, ambos dan bastante cosica.
Otra diferencia, y paradójica: En la elección estadounidense, la información ha fluido con gran facilidad y profusión, pero no se sabe quién va a ganar, a los comicios tanto Obama como Romney llegan bastante igualados en las encuestas. En la elección china, todo es secreto, oscuro y arcano, pero se sabe que el elegido -salvo sorpresa, que nunca se sabe- será Xi Jinping, un político con sólo una vocal del que poco se conoce, de la misma manera que se sabía poco de Hu Jintao antes de que llegara a ser encargado máximo de China hace 10 años (y bueno, incluso ahora sabemos poco de él, de tan grisáceo que es el pobre).
Aclaración necesaria para el que no siga de cerca la política china: del Congreso del Partido, que durará cosa de una semana, no va a salir el presidente de China, al menos no directamente, ya que el cambio de presidencia en el país será en marzo de 2013, no ahora. En esta ocasión lo que se va a cambiar son los líderes del Partido, pero claro, como estamos en un régimen de partido único, éstos coparán dentro de unos meses los principales cargos del Estado y el Gobierno.
Lo importante ahora es la elección del Comité Permanente del Partido Comunista, un grupo de menos de una decena de personas (ahora son nueve, dicen que se va a reducir a siete) que parte la pana en el país más poblado del mundo. No sólo importan los nombres de estas personas, sino el orden en que sean nombradas, un orden que jamás se cambiará en una noticia oficial (y como se cambie, el autor de la noticia será fulminantemente despedido).
El "número uno" de esa lista siempre será el secretario general del Partido, y el año que viene el presidente de China. El "número dos" será el presidente del Legislativo. El "número tres", primer ministro. Respectivamente, dejan sus puestos en estos lugares Hu Jintao, Wu Bangguo y Wen Jiabao. Los ocuparán, si se cumplen los pronósticos, Xi Jinping, Yu Zhengsheng y Li Keqiang.
Bueno señores, comienza la semana de emociones, a ver qué sucede y si hay sorpresas a uno y otro lado del Pacífico...
POSTDATA (19/11/2012): a toro pasado, comentaré que no acerté del todo con los pronósticos: sí salió Xi Jinping, pero hay ciertos cambios protocolarios y ahora el "número dos" (Li Keqiang, desde la semana pasada) es para el futuro primer ministro, no para el futuro jefe Legislativo. Por tanto, el "número tres" será para el presidente del Legislativo, que además no va a ir para Yu Zhengsheng como aventuré, sino para el sustituto de Bo Xilai en Chongqieng, Zhang Dejiang. Quién dijo que estaba todo ya decidido con anterioridad...
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