chinochano
            El mundo chino al alcance de tu chano


Inicio


En toda la web
En Chinochano

Chinochanadas
en Feisbuk
y en Twitter




Estos posts
te pueden servir
Estudiar mandarín en China 

Encontrar trabajo en China 

Hacer negocios en China 

Buscar piso
en China
 

Encontrar hispanos en China 

Tu nombre
en chino
 

Preparar el viaje
a China
 

Clima en China 

Llamar por teléfono desde China 

Ver TV china
en español
 

Libros sobre China 

Las mejores pelis chinas 

Chino mandarín
en tu ordenador
 

Hoteles en Pekín 

Restaurantes
en Pekín
 

Bares en Pekín 


Y si quieres ahondar
en un tema, aquí tienes posts sobre...
01. Música china
o sobre China


02. Cine y TV
en China


03. Arte y literatura de China

04. Historia
de China


05. Idioma chino

06. Comer y beber en China

07. Viajes por China y alrededores

08. Política y actualidad en China

09. Vida cotidiana en China

10. Nombres y apellidos chinos

11. Pekín,
esa ciudad


12. Shanghai,
esa ciudad


13. Hong Kong y Cantón, esas ciudades

14. Tíbet y Xinjiang

15. Taiwán

16. India, el otro gigante asiático

17. Japón y Corea

18. Sureste asiático

19. Fútbol chino

20. Otros deportes en China

21. Bellezas chinas

22. Amor y sexo
en China


23. China en mapas

24. Juegos
para los lectores


25. Consultorio
para los lectores


26. Asuntos personales

27. Cosas inclasificables


Mis posts
favoritos
Principios fundacionales de Chinochano 

El birrograma 

China conquista
el mundo
 

China rebautizada 

Un país de 5 

Etnias de China 

¡¡Me llamo
Josep Lluis!!
 

Pongamos que hablo de Pekín 

Gracias a la China 

Gripe pekinar 

Alfabeto chino 

El post más polémico 

Agujeros 

Aprende a ligar
con Richar
 

Una vez
fui activista
 

¿Te quedas
o te vas?
 

Colección de objetos superfluos 

China élfica 

Las cabezas de YSL 

Der Untergang
aus Kochinnen
 

Triciclos de China 

Hasta el infinito
y más allá
 

Supermegaofensivo 

 


06. Comer y beber en China


Servicio a oficilio

14 de Mayo, 2016, 0:01

No pude evitar el otro día echar una lagrimita cuando me enteré de que Pizza Buona, un restaurante italiano que hay en la misma calle donde está mi oficina, se mudaba de allí para ir a un lugar más pijillo. Pizza Buona llevaba la friolera de 15 años, más o menos lo que yo llevo en Pekín, en la calle de mi oficina, algo que para un restaurante de comida occidental -y casi que china también- es una proeza increíble en una ciudad donde muchos negocios son proyectos de pocos años y donde los caseros son ladrones abusivos amparados en la falta de protección legal para los inquilinos. Vamos, que a nada que tu restaurante tenga éxito, te van a cuadruplicar el alquiler.


El restaurante, ya cerrado y con cartelito de "nos mudamos".
Arriba, ya lo veis: "Desde 2001", como yo.



Con la marcha de Pizza Buona se va el poco de glamour que había en la pequeña callejuela por la que se entra a mi oficina, una calle que pese a ser posiblemente la que más he recorrido en mi vida, aún no sé como se llama. En esa misma calle teníamos hace años también un hotel boutique muy mono y de ventanas multicolores, el Hotel G -al que le dediqué un añejo post cuando empezaba a andar- pero hace tiempo que cerró, y con él la hamburguesería y el restaurante de comida japonesa que había en sus bajos, y que tantas veces visité.


Ahí a la derecha está el edificio morado del antiguo Hotel G,
que como veis ya está un poco descascarillado.



Pero ay, las leyes de mercado son las que son, y la veleidad de los consumidores ni te cuento... En mi oficina, por ejemplo, durante unos años Pizza Buona era nuestro sustento, les llamábamos a diario para que trajeran ensaladas o pasta -la dieta casi universal de la oficina desde que tengo recuerdo- pero un día llegó alguien con un menú de Annie's, la cadena de restaurantes italianos más popular en Pekín, y abandonamos de inmediato Pizza Buona. Mis actuales compañeros, que llegaron en la época Annie's, creo que ni se habían percatado de la existencia de Pizza Buona cerca de nuestro curro.


De todos modos, el reinado Annie's no fue para siempre, porque hace cosa de dos años alguien llegó con un menú de otro restaurante italiano, Scott's Family, y ahora los pedidos a éste son los que imperan, porque los platos son un poco más baratos y porque nos regalan pan de pizza. Algún nostálgico alguna vez pide Annie's, pero si de verdad quisieran volver a los orígenes, tendrían que haber echado mano de Pizza Buona. Quizá así no se hubieran mudado a otra calle más hipster.

Enlace Permanente

Por ahora hay 4 comentarios


Coreanos, os entiendo

12 de Febrero, 2016, 0:01

Me gusta de vez en cuando leer blogs de países vecinos al chino: para Japón, consulto un clásico entre clásicos, Kirai. De Rusia me encanta Crónicas Rusas (que pena que no sea muy prolífico) y para Corea del Sur me dirijo a Paella de Kimchi. En este último el post que quizá me ha impresionado más fue el que hace unos meses nos contaba que todos los surcoreanos se habían vuelto locos por comer y comprar unas nuevas patatas fritas con sabor a miel y mantequilla, las Honey Butter Chip. Hacían colas kilométricas en las tiendas, recorrían toda la ciudad para buscarlas porque en muchos establecimientos estaban agotadísimas, las revendían en internet, ¡incluso hubo sitios donde tuvieron que prohibir comprar a los clientes más de una o dos por persona! Me pareció fascinante la locura que puede despertar algo tan banal como una bolsa de patatas, y más en una época en el que los sabores de las patatas fritas se han multiplicado hasta ser ahora... no sé, ¿millones?


Coreanos con las patatas de la locura.


Bien, pues el artículo me fascinó, pero me olvidé de él hasta que un día, paseando a mi perra por Pekín, paré en un colmado de cerca de mi casa y por entretenerme un poco compré una bolsa de patatas, sin reparar mucho en su sabor. Me llamó más la atención en esos primeros momentos su aspecto ondulado (pero con unas ondas más grandes de lo normal en las patatas), y como siempre he sido un fan de las papas onduladas, me las compré para pasar el rato.


Apreciad su belleza natural, y de paso la de mi dedo pulgar.



Seguíamos mi perra y yo paseando, abrí la bolsa y pensé... "¡joder, qué buenas están estas patatas!". No había probado unas tan sabrosas en la vida. Eran dulces y cremosas, sabores que no se le ocurriría a uno en principio que se adaptaran bien a una patata frita, pero que resulta que sí lo hacen. Tanto me gustaron que repetí la compra durante algún paseo perruno más en los días siguientes.

Aún tardé unos días -a la segunda o la tercera bolsa- en descubrir que las patatas eran de mantequilla y miel (pensé al principio que eran de queso). Y me costó dos o tres bolsas más recordar el artículo de Paella de Kimchi sobre la locura que un producto igual había despertado en la vecina Corea.


El nombre de las patatas también es encantador:
Para decir "onda" en vez de usar la palabra adecuada en mandarín (bo, 波)
usan el carácter chino para cóncavo (ao, 凹) y el que se usa para convexo (tu, 凸).
Más literario, digamos.


No me consta que en China este tipo de patatas fritas que tanto me ha enganchado a mí haya causado el mismo frenesí que en Corea del Sur, pero a título individual puedo decir que están deliciosas y que en cierta manera entiendo a los surcoreanos. Por lo demás, les aseguro, señores, que estando en la India no me ha entrado el mono de patatas con mantequilla y miel, que puedo dejarlas cuando quiera... sólo déjenme tomar la última.

ACTUALIZACIÓN (17-3-2016): En el Seven Eleven que hay cerca de mi oficina pequinesa he descubierto que venden unas patatas con mantequilla y miel coreanas, pero su sabor me ha parecido decepcionante (y además creo que estaban un poco pasadas). En todo caso, creo que no son exactamente las que desataron la locura en Corea del Sur.


Enlace Permanente

Por ahora hay 4 comentarios


Alguien me lo contó

11 de Agosto, 2015, 0:01

Ha ocurrido algo extremadamente importante este verano en Pekín, al menos para mí: a las fruterías han llegado por fin los melocotones amarillos. Mirad estos que he agenciado esta semana, qué preciosos que son.



Os lo prometo, antes no había melocotones amarillos (o rojigualdos). Por lo que me ha dicho una amiga china, en el país este tipo de fruta se suele utilizar casi íntegramente para las latas en almíbar, por lo que era muy difícil, si no imposible, encontrarlos en los mercados.

También he leído googleando por allí que en el sur de China, que son algo más amigos de lo dulce, sí se pueden ver más, pero en la austera Pekín y otras zonas del norte, el melocotón mayoritario, el que he tenido que sufrir todos estos largos años, es uno blanco y rosa que, viniendo como vengo de una España de frutas sin igual, da pena, muchísima pena:



Ya lo comenté hace un tiempo, en un post en el que hablaba de las cosas que más echaba de menos de España estando en China: los melocotones eran uno de los puntos primordiales de aquella relación (de hecho, ocupó el primer lugar).

Los pobres chinos han tenido que sufrir estos melocotones tan insulsos creo que durante toda su historia, como se puede advertir en muchas pinturas tradicionales chinas, donde el melocotón (símbolo de buena fortuna) es muy usado en las acuarelas, pero nunca es como el español. Es un melocotón blancuzco, sonrosado e insaboro.



En fin, afortunadamente las cosas parece que están cambiando y ya van llegando los melocotones de verdad. Para un taoísta como yo (perdonen el chiste malo, pero melocotón en chino se dice "tao", y es mi fruta preferida con el permiso del durián) esto es de importancia primordial para poder alcanzar una calidad de vida mínimamente aceptable.

Aunque los melocotones amarillos han llegado, y espero que para quedarse, lo han hecho con unas extrañas cicatrices. Todos los de la frutería de mi barrio, sin excepción, tienen una abolladura, sólo una, en su centro.



¿Qué significará? ¿Los recogen a golpes de taco de billar? ¿Quieren que no sean perfectos para que sus primos los melocotones blancos y rosados sigan manteniendo su injusta dictadura? Esperemos que no influya en una segura popularización, y que dentro de poco los taos amarillos sean tan apreciados que les pueda enseñar a los chinos el postre aragonés por antonomasia, que es el melocotón con vino.

Enlace Permanente

Por ahora hay 2 comentarios


El Tordesillas chino

17 de Junio, 2015, 0:01









Este año, como el pasado, la prensa en inglés ha publicado kilos de noticias sobre el Festival de Carne de Perro de Yulin, una ciudad de la región china de Guangxi donde los habitantes celebran la llegada del solsticio de verano consumiendo la carne de este animal. Miles de estos animales que para nosotros son mascotas son sacrificados estos días a tal fin. Paralelamente a esta gran exposición mediática, hay organizaciones de defensa de los animales tanto dentro como fuera del país que llevan por lo menos un par de años pidiendo la abolición de esta festividad, apoyados a veces por celebridades (este año, por ejemplo, Ricky Gervais).


Como dueño de perro que soy, sufro al ver las imágenes que de este festival pueden verse a nada que googleemos un poco (y por eso he decidido no poner aquí algunas muy crueles que he visto), aunque tampoco sé si esta fuerte oposición va a conseguir los fines que persigue o va a desembocar en una especie de Tordesillas, en la que los vecinos de la localidad acaben mostrándose hostiles hacia todo forastero que llegue, y más si lo hace con una cámara en la mano. Una especie de efecto armadillo.

Tampoco me gusta mucho que aparezcan estas noticias si no tienen alguna matización, porque contribuyen a extender el tópico de que todos los chinos comen perro constantemente. Si bien es una carne popular en el sur de China (donde está Yulin) y en el noreste del país (por la influencia coreana, ya que ese pueblo es el que más come perro), no es para nada de consumo frecuente en el inmenso resto del país. Podrá haber en muchas ciudades chinas, Pekín incluida, restaurantes cantoneses o coreanos que la ofrezcan, pero muchos chinos no la han probado en la vida ni tienen intención de hacerlo. Por otra parte, con el auge del uso de perros como mascotas en las ciudades, proliferan muchas organizaciones animalistas chinas contrarias al consumo de perros, que incluso han protagonizado protestas o liberaciones masivas de canes que viajaban hacia mataderos.

Por último, recordemos que las divergencias mundiales sobre la carne que es o no es aceptable varían mucho y probablemente han nacido de ancestrales creencias religiosas o traumas históricos (por ejemplo, los musulmanes seguramente no comen cerdo porque en el pasado tenían cerdos que les transmitieron alguna grave enfermedad).

Coreanos, vietnamitas o suizos comen perro, los franceses consumen caballo, los musulmanes abominan del cerdo, o los hindúes serían incapaces de hincarle el tenedor a una ternera. Es posible que el ecologismo chino acabe en el futuro con festivales como el de Yulin, pero también podría tocar una conciliación de nuestros tabúes alimentarios.

Enlace Permanente

Por ahora hay 6 comentarios


Café en el reino del té

4 de Diciembre, 2014, 0:01

Mirad qué mono es el café que dan en la cadena de cafeterías Paris Baguette, que es surcoreana pero está por toda Asia, y también tiene muchas sucursales en Pekín:


Los dependientes del café van igual, con boina y camisa de rayas,
sólo les falta un acordeón y una rosa en la boca para cumplir el tópico parisino.



Cuando llegué a Pekín, hace 13 años, conseguir café era algo bastante complicado. Casi todo el que tomábamos era Nescafé, en bolsitas que no sólo tenían café sino azúcar y leche en polvo. Un mejunje bastante deprimente, pero es lo que había...

La situación ha cambiado bastante, al menos en grandes ciudades como Pekín, donde creo que llevo más de un lustro sin tomar aquellos cafés en polvo que durante mucho tiempo fueron mi sustento de media mañana. Llegó la moda del Starbucks (mucho más popular aquí que en España), le siguió Costa Café, y más tarde versiones chinas o asiáticas como el UBS Coffee, el mencionado Paris Baguette surcoreano o el Bread Talk, que creo que es de Singapur. En la calle Chaoyang, al lado del ministerio de Asuntos Exteriores y cerca de mi oficina, hay un Starbucks, a su lado un Bread Talk, pegado más allá un Costa Coffee, y para rematar un Paris Baguette cruzando la calzada. No hay excusa para no ir desayunado. Eso sí, barato no es: los cafés de estos sitios son más caros que cualquier café en un bar español (20 o 30 yuanes, lo que equivale a tres o cuatro euros).

Mención especial merece la cafetería Maan, junto al Estadio de los Trabajadores de Pekín, enorme y con aspecto supercool, mesas de madera rústica y camareros que al pedir te dan un osito (el osito no es de regalo, sino para que ayudar a esos mismos camareros a no confundir los pedidos de las mesas).





¿Significa esta moda que los chinos se han pasado del té al café? Es mucho decir, aunque sí es verdad que los jóvenes lo ven como una bebida más moderna e internacional que su tradicional té, y se han lanzado de cabeza a la moda hipster de ir a las cafeterías con el portátil o el smartphone a pasar las horas tontamente. En realidad no parece haber conflicto entre las dos bebidas, pues se usan diferente: el té es para quitarse la sed, para la casa o la oficina, mientras que el café es para socializar o disfrutar de los ratos del ocio.
PD: Paris Baguette este año protagonizó una historia muy curiosa: es una cadena surcoreana que intenta copiar de alguna forma la atmósfera de Francia, pero con características asiáticas, lo que no ha impedido que haya tenido la osadía de intentar llevar este sucedáneo al mismísimo París, abriendo en la capital gala un establecimiento.

La aventura ha tenido cierta polémica, alimentada por franceses que dicen que lo de Paris Baguette no tiene nada que ver con París, pero también con turistas surcoreanos que han ido al Paris Baguette parisino y le acusan de ser peor que los establecimientos surcoreanos de la marca (por haber querido parecerse más a las cafeterías francesas de verdad).

Enlace Permanente

Por ahora hay 2 comentarios


Durián Durián

20 de Marzo, 2014, 0:01

Estos días en los que Malasia aparece tanto en las noticias (debido a la angustiosa y enigmática desaparición del vuelo de Malaysian Airlines) creo que es un buen momento para hacer una pequeña referencia bloguera a una tienda que hay al lado de mi oficina, y que tiende, a su modesta manera, un puente comercial, y espero que también de amistad, entre China y Malasia. Se trata de esta pequeña tienda llamada "Enganchado al Durián".




La tienda está en el mismo lugar donde funcionó durante unos años una peluquería de ésas en las que las luces de dentro son todas rojas y donde jamás nadie se cortó el pelo, pero ésa es otra historia.

Primera pregunta que se harán muchos: ¿qué carallo es un durián? Pues un durián es una fruta tropical muy común en el sureste asiático. En una adivinanza sería marrón por fuera y amarilla por dentro. Su contenido es abundante, carnoso y muy dulce. Su tamaño es el de un melón, pero su dura piel está recubierta de pinchos tan afilados que es bastante complicado tomar una de estas frutas en la mano (se suele tansportar en cestas, o atada con una cuerdecilla). Si te cae un durián al pie, ten por seguro que te tocará ir a urgencias.





La tienda de al lado de mi curro, según el letrero de la puerta, importa los durianes que vende de Malasia, aunque ése no sea el único país del sureste asiático donde se cultivan y venden. (Malasia en chino se escribe 马来西亚, "malaixiya", o traduciendo sin necesidad de hacerlo, "el caballo que viene de Asia Occidental").


Estos días de angustia tanto en Malasia como en China, a modo de modesto homenaje a los malasios que tan denodadamente están coordinando las labores de búsqueda del avión (entre las críticas de sabelotodos que creen que encontrarlo es fácil) estoy pasando todos los días por esa tienda para comprar algo y, a mi rara manera, mostrar con ello mi afecto a los malasios (a los que me encantaría llamar malayos, pero por lo visto no es lo correcto).

La verdad es que el durián que venden, ya pelado y empaquetado en bandejas, es bastante caro, cosas de los artículos importados, así que cuando voy adquiero otros productos algo más baratos que también venden allí, siempre con el durian como ingrediente: yogures, pasteles, helados, galletas...





El sabor del durián es -al menos para mi gusto- espectacular, va bien con cualquier cosa dulce y nada más paladearlo te sientes transportado al trópico asiático. Sin embargo, a mucha gente le parece que el durián tiene un olor apestoso. A mí no me parece que sea para tanto, más bien me trae buenos recuerdos de los animados mercados del sureste asiático, pero a mucha gente le repele hasta tal punto que en no pocos lugares de Asia Oriental, especialmente en la pulcra Singapur (como nos enseñó Paco Vázquez en uno de sus posts recientes) está prohibido llevar durianes a ciertos lugares, sobre todo sitios cerrados (taxis, centros comerciales, hoteles, el metro...). Muchas aerolíneas no lo admiten en los vuelos.

     

   
     

Lo amas o lo odias, el durián no admite medias tintas, pero yo, en todo caso, me cuento entre sus más acérrimos partidarios, así que estos días, antes de ir al trabajo, me pasaré diariamente por la tienda "Enganchado al Durián". En solidaridad con Malasia, y con mi estómago.

ACTUALIZACIÓN (23/3/2014): En la sección de comentarios Álvaro recuerda con muy buen tino que si bien en Singapur el durián está bastante mal visto en la calle, irónicamente, el teatro principal de la ciudad tiene forma de durián gigante.

Enlace Permanente

Por ahora hay 24 comentarios


Cuellodepaterías

28 de Noviembre, 2011, 0:01

Ya se ha contado en el blog en más de una ocasión que a los chinos les encanta comer partes de animales domésticos -garras de pollo, por ejemplo- que nosotros desdeñamos, y que muchas veces hasta tienen consideración de preciado aperitivo o incluso golosina para los niños y no tan niños. Quizá el aperitivo/golosina favorito de los chinos en este tipo de productos son los cuellos de pato, que suelen venderse troceados, ya cocinados para comerse fríos y sazonados de especias picantes (creo que son una ambrosía típica de Hubei, provincia del centro de China donde la comida suele picar lo suyo).



Los cuellos de pato son casi todo hueso, por lo que suelen ser un aperitivo entre comidas, más para entretenerse que para quitar el hambre, algo semejante a lo que en España sería comer pipas (en China también hay pipas, dicho sea de paso).

Estos cuellos son tan apreciados por los chinos que hay tiendas que se dedican principalmente a la preparación y venta de estas delicias cervicales. No es que sólo se dediquen a los cuellos de pato (también suelen tener cabezas, alas y garras de pato, por ejemplo) pero usan el cuello de pato como el principal reclamo en sus letreros, y algunas incluso se definen como "yabodian" (鸭脖店), lo que traducido literalmente podría ser una "cuellodepatería".

Sólo en la manzana donde está mi casa, que forma parte de una de las calles de restaurantes más populares de Pekín (Guijie, la "calle de los fantasmas"), hay tres cuellodepaterías, señal de que hay mucha demanda. Os pongo fotos de las tres:







La tercera de las tiendas es de una conocida marca llamada "Hahajing" (哈哈镜), es decir, "espejo de la risa", ésos de las casas de feria que te hacen más gordo o más delgado. No he conseguido averiguar si Hahajing es una cadena de tiendas o no, pero lo que sí sé es que los productos de la marca, con los cuellos de pato a la cabeza, se venden en muchas otras tiendas de Pekín, siempre con el mismo envoltorio verde y negro.

Si estáis en Pekín, olvidaos de consideraciones gastronómicas de vuestro país y pediros unos cuellos de pato. Hay dos modalidades, la la, "picante" y la weila, "poco picante": os recomiendo la segunda, que pese al nombre os dormirá la lengua durante media hora. Y yo ahora me voy a comer unos cuellecitos que he comprado para documentarme para el post de hoy.




Enlace Permanente

Por ahora hay 10 comentarios


Olivicidio

30 de Agosto, 2011, 0:01

Las olivas son un alimento típicamente mediterráneo, pero ello no significa que en países como China no existan. Eso sí, la forma en que estos frutos son tratados allí -yo diría que maltratados- es totalmente diferente.

La forma más popular de usar las olivas en China es como chuchería dulce, por mucho que nos cueste creerlo. Sólo hay que ver una oliva que me regalaron recientemente para verlo... Más parece un envoltorio de caramelo o de piruleta que de aceituna.

Una vez abierto el envoltorio, vemos que la oliva no tiene color verde, marrón oscuro o negro, como es habitual en el Mediterráneo, sino más bien marrón claro. No sé si es el color natural de las olivas chinas, o el que se les pone al ser procesadas...

Ya sólo queda probarlas... si eres hombre. La oliva está completamente seca, si alguna vez en ella hubo aceite, no sé cómo pero se perdió. Ni rastro de ese frescor que uno suele sentir al comerse una olivita española... y añade a eso, por supuesto, la ingrata sorpresa de que la oliva ha sido azucarada, lo cual por lo menos en el Mare Nostrum sería considerado un sacrilegio.

Este tipo de olivas dulces son sobre todo populares en la costa sureste de China, en Fujian, Zhejiang, Cantón... Quizá las olivas que allí se cultivan no son lo suficientemente buenas para elaborar aceite -o no necesitan hacerlo- y las prefieren para endulzarse la vida. Cada uno es cada uno...

Enlace Permanente

Por ahora hay 8 comentarios


Joroña que joroña

18 de Abril, 2011, 0:01

Se han puesto de moda en supermercados y tiendas de abastos chinas unos tipos de yogur con aspecto retro y que parecen buscar el sabor original de los yogures de toda la vida, como los caseros que se venden todavía en algunos kioskos chinos (aquellos que si devuelves el envase te dan un yuan).

Dos de las principales marcas lácteas de China, Yili y Sanyuan, parecen ser las que más fuerte están apostando por este tipo de yogures, hacia los que he desarrollado una fuerte adicción en las últimas semanas.

Sanyuan (una de las pocas marcas que quedó indemne del
escándalo de las leches con melamina de hace tres años) ha lanzado unos yogures llamados "Laobeijing" ("Viejo Pekín") con un envase de lo más nostálgico, en plan taza de té de porcelana pero que en realidad es de plástico...







El yogur está de muerte, y me recuerda en su sabor no demasiado dulce al mítico Griego de Danone, aunque la textura es más de Cuajada sin azucar (el mundo de los yogures tiene tantos matices como estrellas hay en el cielo...).

En respuesta al Laobeijing, la marca Yili, de Mongolia Interior, ha lanzado los "Laosuannai" ("Viejo Yogur"), con un envase de similar aspecto, aunque mostrando en este caso a una china ordeñando una vaca de aspecto alpino...





Este yogur es algo más dulzón, pero también es muy recomendable, en un país que, dicho sea de paso, no hace malos yogures, pese a que hace apenas unas décadas casi nadie bebía leche ni tomaba sus derivados.

Enlace Permanente

Por ahora hay 8 comentarios


Golochinas

10 de Marzo, 2011, 0:01


En un pa
ís donde la comida es tan importante culturalmente hablando como China, es curioso que se preste muy poca atención a las golosinas, esos antojos que de niños arruinan nuestros dientes y nos condenan a la obesidad adulta.

No significa ello que no haya golosinas en China, pero s
í que es cierto que éstas son menos variadas y habituales en los comercios que en otros países. Se diría que los chinos no son mucho de dulce, salvo cuando se trata de unirlo con el sabor agrio en las salsas de la gastronomía del sur, la cantonesa.

Pese a la limitaci
ón, en China nos podemos encontrar con caramelos, chocolatinas, gominolas y otros dulces habituales en muchas otras latitudes. Además, tienen algunos dulces especialmente curiosos o exóticos a los ojos de un extranjero.

He aqu
í cuatro ejemplos, aunque hay muchos más (podeis contar vuestras experiencias en los comentarios). Y recordad: pastel chino sin relleno de judías, ni es pastel chino ni es nada.


- Láminas de carne de cerdo azucaradas: podrían venderse en las carnicerías, pero no, se expiden en las reposterías y tiendas de regalos. Son láminas cuadradas de carne picada de cerdo (o a veces de ternera) sazonadas con especias y azúcar. Al comprarlas, el tendero las corta en pequeñas tiras, las pone en una bolsa como de caramelos, y hala, a disfrutarlas... Están realmente buenas, y son un souvenir muy típico, por ejemplo, de Macao, aunque también se venden en muchos otros lugares (vi muchas, por ejemplo, en los Chinatowns de Malasia).


- Frutas desecadas: de manera similar a los orejones que comemos en Aragón (o comíamos en tiempos, no sé si aún lo seguimos haciendo) los chinos agarran cualquier fruta -tropical, subtropical o de zona templada- la secan, la espolvorean con azúcar (muchas veces glas) y la venden al mejor postor. De hecho, los chinos comen muchísimas cosas desecadas como golosina, también taquitos de carne o hasta pescado y marisco.


- Galletas peludas y apelmazadas: si los españ
oles tenemos el polvorón como summum del dulce incómodo de ventilarse, los chinos tienen un tipo de galletas de bonito aspecto exterior pero que en realidad son realmente difíciles primero de morder y después de tragar. Suelen ir en cajas transparenes y venderse en tiendas de recuerdos y aeropuertos para que algun pardillo caiga. No sólo decir "Pamplona" con ellas en la boca es imposible, prácticamente hasta respirar es imposible.


- Partes del pollo o del pato endulzadas: por fuera adquieren, quién sabe con qué métodos, una textura plástica similar a la de las gominolas, pero por dentro siguen siendo algo mas parecido a la carne de ave que fueron en su día. Son uno de los dulces favoritos de los chinos, niños y mayores, que se desviven especialmente por las partes en las que hay que mordisquear más: las alas, los cuellos y las garras. En ese orden, ahí van fotos que no son gore, sino de ambrosías chinas...






Enlace Permanente

Por ahora hay 11 comentarios


¿El fin de la shark fin?

17 de Febrero, 2011, 0:01




Uno de los tópicos que más se repite cuando se habla de China y su ascenso económico es aquello de que cuando todos los chinos alcancen, si lo logran, la clase media, el mundo tendrá muchos problemas para sostener sus necesidades. Puede que sea un mito, puede que no, aunque lo cierto es que hay un recurso natural que se está resintiendo especialmente de esto. Un recurso que a bote pronto quizá no se le ocurre a uno, pero importante al fin y al cabo, y en bastante peligro: los tiburones.

En Occidente, los tiburones protagonizan pelis de Spielberg con música enervante, sirvieron de modelo a míticos helados, y pare usted de contar, pero en China son el ingrediente de uno de los platos más lujosos de su gastronomía, la sopa de aleta de tiburón.

Esta sopa empezó, como tantos otros platos de la actual gastronomía china de alto standing, siendo una ambrosía sólo permitida a los emperadores. Con la caída del imperio, hace 100 años, el plato siguió siendo estando muy restringido, pero ya no por razones de sangre azul, sino porque debido a su elevado precio sólo los más ricos se lo podían permitir.

Sin embargo, en la China actual cada año son más los que se pueden y quieren permitir un plato que antes era de ricos, no sólo porque esté más o menos bueno, sino por mostrar estatus ante otros, en un mundo donde aparentar, tristemente, cuenta mucho. Como resultado, la población de tiburones mundial se está resintiendo (¡dicen que sólo para esta sopa se pescan hasta 70 millones de estos animales al año!), algo muy peligroso además para todo el ecosistema marino, dado que estos animales son muchas veces el mayor depredador, por lo que su desaparición puede causar la superpoblación del resto de animales, con desastrosas consecuencias.

A esto hay que añadirle la "peculiar" forma de obtener el ingrediente que da nombre a la sopa: a los tiburones que son pescados para tal fin, simplemente se les corta la principal aleta, en su parte superior, y despuésel tiburón es lanzado al agua, sangrando y sin una extremidad vital para que nade y siga vivo. Para los ecologistas, esto es una muestra de crueldad con los animales que no debe ser tolerada. Y para muchos otros, se trata de un derroche absurdo, pescar un enorme animal para aprovechar sólo de él una mínima parte de su anatomía.

No sé si será verdad, pero bueno, lo comento: una guía turística de una famosa mansión de inmigrantes chinos en Penang (Malasia) nos contaba a los visitantes hace unos días que durante siglos las aletas de tiburón eran una comida de pobres, ya que eran la parte que tiraban los ricos después de comerse el resto del tiburón, así que a los pobres lo único que les quedaba era hacer sopa con ese "despojo". Con el tiempo, cambiaron las tornas totalmente. No sé si será verdad esto, teniendo en cuenta que ya hace siglos la sopa de aleta de tiburón era manjar de emperadores, pero bueno, lo digo por si acaso, ya que aquel comentario me ha inspirado a hacer este post.

Volviendo a los problemas del consumo de esta sopa, éstos han llevado a algunos grupos ecologistas y otros sectores de la sociedad china a buscar formas de reducir o incluso eliminar este plato de lujo de los menús. Algunos restaurantes ya sólo hacen esta sopa con sucedáneos. La ONG WildAid ha contratado a famosos chinos, como el jugador de baloncesto Yao Ming o la saltadora de trampolín, Guo Jingjing, para que hagan campaña contra el consumo de este plato. Hay que decir, no obstante, que Yao no es del todo sincero en sus intenciones, porque en el banquete de su boda, había sopa de aleta de tiburón.



Enlace Permanente

Por ahora hay 4 comentarios


Pues sí que da, sí

23 de Marzo, 2010, 0:01

En el Seven Eleven de al lado de mi oficina, venden en la sección de snacks uno muy popular entre los chinos, las garras de pollo. Pero fijaos en el nombre de la marca:





Creo que "yuyu" es una palabra africana que tiene relación con el vudú. Hay cosas que "dan yuyu", que tienen cierta magia en su interior, y otras que no lo dan. El vudú suele usar pollos en sus rituales (al menos eso nos enseñaba Monkey Island), así que los chinos, con su ambrosía, han dado en el clavo.

Con las garras de pollo marca Yuyu, elevo a tres la colección de productos chinos con nombre gracioso si se piensa en español, colección de la que también forman parte la tienda Cara que mostré recientemente y la bebida Kaka. Aún estamos lejos de los nipones, pero al menos avanzamos...

Por cierto, hablando de Kaka, he encontrado un anuncio que usa al jugador del Real Madrid para vender pastillas para la garganta:



Estas Ricolas chinas son de la conocida marca Jinsangzi ("Garganta de Oro"), y hace unos años ya usaron a otro jugador entonces del Real Madrid, Ronaldo (Cristiano no, el ateo). Por cierto, que aquella vez el regordete jugador brasileño se quejó de que habían usado su imagen sin permiso. ¿Estará ocurriendo otra vez lo mismo, o Florentino ha aprobado esta joint venture entre su club y la industria caramelífera china?


Enlace Permanente

Por ahora hay 12 comentarios


Y la costumbre hainanesa era...

18 de Diciembre, 2009, 0:01

Mi sucia estrategia para lograr comentarios funcionó, conseguí los 20 que exigía en el post anterior a cambio de hablar hoy de una costumbre hainanesa. Visto el éxito de la extorsión, hablaré de tal tradición, que no es otra que la de mascar areca y betel (la avezada Marta, una de las comentaristas, ya lo adivinó).


En el sur y sureste de Asia, es muy extendido mascar hojas de betel, una planta estimulante, mezcladas con nueces de areca, igualmente estimulantes. Son la coca asiática (entendiendo por coca la hoja que mascan los indígenas andinos, no la sustancia que Amy Winehouse se pone en los sandwiches). A los que consumen esto se les localiza enseguida porque la sustancia tiñe la saliva de rojo y deja a los consumidores con unos dientes que da penica verlos.


Una consumidora de Betel en Tailandia
(o quizá Laos).


Yo había visto esta costumbre antes en países como Birmania, Vietnam o Filipinas, pero no sabía que en China también se daba en algunos lugares (aquí a este producto lo llaman binlang). Hainan en realidad está a un tiro de piedra de Vietnam, y tiene muchas cosas similares (uso extendido de motos, gorros cónicos de los campesinos, lenguaje muy sincopado y nasal...) así que de todas formas no me extrañó descubrir la presencia de betel, que descubrí nada más salir del aeropuerto al ver que la acera de la calle estaba llena de manchas rojizas (los consumidores de betel lo van escupiendo, una cosa no demasiado agradable a la vista). Por lo visto, también hay betel en otras provincias chinas como Guangxi o Yunnan, fronterizas con el sureste asiático.


Mapa wikipédico de los países donde se consume betel,
aunque no incluye las zonas de China mencionadas.


En Hainan el betel se vende en pequeños puestos callejeros, frecuentemente regentados por mujeres, que preparan la mezcla a la vista de todos. No sé en otros lugares, pero en Hainan a la hoja de betel la rebozan con una sustancia blanca que según me dijo un amigo chino era yeso (no sé si creérmelo, pero ahí queda). Grabé un pequeño vídeo de uno de esos puestos de preparación de betel, os lo muestro a aquellos que podáis entrar en YouTube:



Las hojas son el betel, y esa especie de fruta verde es la areca. Te compras la mezcla, la mascas, y a funcionar, destroy destroy destroy. Yo lo probé hace unos años en Birmania, y ya no lo haré más (me empezó a dar un terrible hipo, no sé por qué, y tuve que escupir la mezcla a la tercera mascada).

Aunque no sea Hainan, es interesante comentar que en Taiwán, otra zona de la órbita cultural china donde se consume betel, es por lo visto bastante popular que este producto sea vendido por chicas vestidas con ropa muy erótica, a veces incluso en lencería, a las que llaman "bellezas del betel" (binlang xishi). Por lo visto, esto ha causado algún equívoco entre foráneos, pues alguno ha pensado que eran prostitutas y les ha preguntado precios por servicios que ellas nunca ofrecen, con resultados algo bochornosos. En cualquier caso, el tema merece que ponga varias fotos explicativas de estas chicas (tomadas de aquí) y que lamente profundamente no haberlas visto -o no haberme fijado en ellas- cuando el pasado año visité tierras taiwanesas.


  
 

Enlace Permanente

Por ahora hay 10 comentarios


Pera limooooommmmera

17 de Septiembre, 2009, 0:01

No se le ha ocurrido a un agricultor chino otra cosa que desarrollar unas peras con forma de Buda, mediante moldes de plástico y mucha paciencia. El resultado es una cosecha de lo más bizarro:





No sé qué sensación tendrán los clientes budistas a la hora de morder una fruta con la forma de Buda, la verdad. En los países católicos, dudo que tuviera salida una sandía con la forma del niño Jesús o un plátano representando la crucifixión. Pero si alguien se anima que se lo encargue a los agricultores chinos, que para ellos todo es posible. No se sabe muy bien por qué, pero siempre hay alguno de ellos en la prensa inventando algo, o consiguiendo lo imposible (bueno, también hay que tener en cuenta la ventaja de que son 600 millones).

Tenéis más fotos de las peras "sagradas" en una web que he encontrado hoy llamada Imagine China, que en su sección "bizarre and unusual" ofrece fotos de lo más insólito: pies con 12 dedos, una mandioca con forma de ser humano (¡!) o un señor que se clava 2008 agujas de colores en la cara. Ojo, que algunas veces los contenidos de esa sección son algo duros (malformaciones en personas y animales, por ejemplo), pero las que os he enlazado no son especialmente complicadas de ver (el de las agujas da cosica pero es soportable).

Enlace Permanente

Por ahora hay 6 comentarios


Alianza de Consumiciones

15 de Julio, 2009, 0:01

Ahora que los tristes devenires de los últimos días en Urumqi han puesto un poco feas las cosas entre China y el mundo musulmán, creo que es el mejor momento para recomendar a todos los pequineses que se lleven bien con los muchos musulmanes que hay en la ciudad de la forma más suculenta posible: visitando el mejor restaurante de bocadillos de la ciudad, que es propiedad de un libio y sirve comida Halal (nada de cerdo y carne sacrificada con los rituales islámicos preceptivos).

El restaurante se llama "Simbad", por tópico que suene, y se encuentra en una pequeña callejuela que surge de la calle Yabaolu, cerca de la parada de metro de Jianguomen, en la zona donde los rusos van a comprar y todos los letreros están en cirílico.


Fachada del Simbad


Tanto la calle como el restaurante son pequeños, no sé si será fácil que lo encontréis: es un callejón que va hacia el norte desde Yabaolu, y al lado del restaurante se encuentra una pequeña mezquita de deslumbrante color verde:


Fachada de la mezquita


El restaurante no es bonito por su decoración, ni porque los platos sean cuadrados, ni porque los camareros vistan de negro, es en realidad una tasca de lo más anodino. Pero tiene varias características que lo convierten, sin ninguna discusión, en la mejor bocadillería a este lado de los Urales:

- El pan de los bocadillos es pan pan, no son rebanadas de Bimbo ni mariconadas otros sucedáneos poco agradables al tacto y el paladar.

- Además de bocadillos, hay una sopa con tomate, verduras y pasta que te caes de espaldas de lo buena que está.

- Para beber, tienen zumos naturales de piña, mango, manzana y alguna otra fruta más. Recién hechos en la licuadora de la barra.

- El bar tiene una tele en la que, aparte de ofrecer los canales por satélite de cualquier país musulmán (Sudán TV, Qatar TV, Omán TV...) tiene la Televisión Española Internacional (el mando a distancia de la tele está en las mesas, disponible para cualquier cliente). Debido a la diferencia horaria, ayer mientras comía allí vi en directo (2 de la tarde en China, 8 de la mañana en España) el último encierro de los Sanfermines de este año, encierro que los chinos y musulmanes que comían allí también siguieron con gran atención.

Enlace Permanente

Por ahora hay 12 comentarios


Vainas vellosas

29 de Junio, 2009, 0:01

Con la llegada del verano, tambien llegan a China las terrazas, quizá no tantas ni tan sofisticadas como en España pero igual de socorridas para descansar de los sofocos que da andar en estos días de calor. En ellas se bebe más o menos lo mismo que en España (una cerveza o un refresco), pero a la hora de picar algo, no se acuden a las olivas o a las almendritas, como solemos hacer los hispanos.

No significa eso que los chinos no tengan aperitivos: en los meses de verano, se estila mucho tomarse un cangrejo de río en estas terrazas, o unos caracoles, o unos cacahuetes hervidos. Aunque yo creo que el aperitivo rey de las terrazas es la judía peluda (maodou).


Los maodou (毛豆, con el mismo caracter "mao" que el de Mao Zedong) son en realidad un tipo de soja, pero su aspecto es similar al de las judías verdes españolas, por eso me he permitido la licencia poetica de denominarlas "judías peludas". Por dentro, estas legumbres son verdes, y la verdad es que son un aperitivo fantastico y entretenidísimo de comer.


La vaina, que como veis está cubierta de una especie de vello ("mao") que le da nombre, no se come, pero no es demasiado problema deshacerse de ella. Con una sola mano presionando las vainas, que han sido hervidas antes de servirse, se abren con facilidad soltando su tesoro.

Este aperitivo te mantiene entretenido toda una tarde, es muy sano (tiene más proteínas y vitaminas que la nevera de José Coronado) y es muy barato. ¿Qué més se puede pedir? Camarero, tráigame una jarra de cerveza del tamaño de una piscina y un platito de maodou para acompañar, que así adelgazo.

PD: más usos curiosos de las leguminosas en China aquí, por si no lo visteis en su día.

Enlace Permanente

Por ahora hay 10 comentarios


Aguas termales

26 de Mayo, 2009, 0:01



¿Se usan en España todavía los termos? Yo recuerdo haber visto muchos cuando era pequeño, pero luego ya no tantos: parece que cayeron algo en desuso, como las rodilleras o las manos locas.

En China, que unas veces te muestra cosas que parecen del futuro y otras te retrotrae a 1960, los termos siguen siendo hoy por hoy un objeto imprescindible. Dado que los chinos no suelen tomar nunca agua fría, y que de hecho aprecian en demasía el beber agua caliente (con hojas de té o a palo seco), un termo nunca está de más.

Los termos chinos suelen ser grandes, de dos litros, forrados en plástico de vivos colores. Hace 25 o 30 años, eran un muy generoso regalo de boda, casi tanto como una bicicleta o una radio. Hoy son algo más habitual y menos apreciado por los novios que un DVD o un Ferrari, pero siguen muy presentes entre los chinos.

Es muy normal que en los restaurantes populares, en vez de la típica tetera de porcelana, te pongan un termo en el suelo para que te apañes con dos o tres litros de agua caliente y molestes así menos a los camareros pidiendo agüita. También son muy frecuentes en los hoteles, sea cual sea su número de estrellas, y todos los días el servicio de habitaciones no sólo limpia y hace la cama, sino que también renueva el agua del termo. En mis primeros años en Pekín, cuando vivía en el hotel amigable, al abrir la puerta del apartamento tenía siempre un termo y una copia del Chainadeili (aunque la verdad es que no usaba mucho ninguna de las dos cosas, no porque no me gustara el agua sino porque paraba poco en casa).

Normalmente, los chinos sólo ponen en estos termos agua, nunca mezclada con té, y jamás café, sopa u otros brebajes. Los tibetanos -me encomiendo a Buda para que los trolls no me fusilen por nombrarlos- tienen, en cambio, un uso alternativo de este objeto, ya que ellos lo utilizan para guardar en él ese té de mantequilla de yak tan, digamos... especial que tienen ellos.

Complemento ideal a este termo es otro más pequeñito y de metal que algunos chinos llevan a viajes o excursiones, para no estar sin agua caliente ni en el más remoto de los parajes. Y también, ese vaso de plástico con tapa y colador incorporados que muchos chinos transportan a todas partes para beber té, tamaño bote alto de espárragos y para el que los automóviles chinos tienen un agujero exclusivo, detrás del freno de mano.



Enlace Permanente

Por ahora hay 18 comentarios


Judías, Danone,
listas para gustar

20 de Mayo, 2009, 0:01

El mundo de los alimentos con sabores raros en China nunca se acaba, como ya demostré aquí, aquí, aquí, aquí, aquí...

Hoy os presento un producto alimenticio chino que, aunque parezca raro de buenas a primeras, se ha acabado convirtiendo en un alimento básico en la pirámide alimenticia de mi organismo: los yogures de judías (o yogures de frijoles, para mis amigos los lectores latinoamericanos).

Judías pintas...



...y judías verdes.



Estos yogures no sólo saben a judía, sino que guardan en su interior un buen puñado de estas legumbres, crujientes pero blandas al mismo tiempo (mmmm...). No se asusten, estos yogures no tienen un sabor demasiado parecido al de una fabada asturiana: de las judías más bien lo que tienen es la textura.

Siempre ansioso por probar sabores nuevos, un día me compré uno de éstos, a pesar de que el uso de esas mismas judías en el 70 por ciento de los rellenos de la repostería china me habia hecho escupir en más de una ocasión un bollo o cruasán chino. Temeroso al principio, acabé disfrutando estos productos lacteoleguminosos, y ahora rara es la semana en la que no haya uno en mi nevera.

He de decir que las judías rojas y verdes que sirven de ingrediente a estos yogures, y a otros dulces chinos, no son exactamente iguales a las que usamos en los potajes hispanos. Yo diría que son más pequeñas y redondas, y los chinos rara vez las usan como ingrediente principal de un plato.

El mundo de las legumbres chinas es todavía algo oscuro para mí, que no he cocido demasiados garbanzos ni lentejas en este país. Yo diría que los primeros en China no existen, pero no podría estar cien por cien seguro de esta afirmación, y que las lentejas, judías, habas y otras leguminosas sí existen pero en colores, formas y tamaños más variados que en Occidente, hasta el punto de que en los supermercados chinos suele haber decenas de ellas en la sección de áridos y no hay quien se aclare sobre cómo hacer algo parecido a un cocido.

Enlace Permanente

Por ahora hay 13 comentarios


Tragando spam

23 de Abril, 2009, 0:01

Hoy iba a recomendaros una película birmano-srilanquesa que vi ayer y me gustó mucho, una versión del Ricardo III de Shakespeare sólo con perros como actores, en tamil y sin subtítulos, pero visto el éxito del post de ayer sobre la peli china del Vietnam -cero comentarios, y espera que no tenga números negativos mañana- creo que voy a tirar por otros derroteros.

En lugar de eso, os voy a hablar del spam. Spam es una palabra que todos identificamos con el correo basura, un correo del que China es uno de los principales emisores (pero tampoco critiquemos, que España es otro de los grandes en el ránking).

La palabra spam proviene de una marca de carne enlatada fabricada en la fría Minesotta, y su identificación con algo molesto y repetitivo proviene de un conocido gag de los geniales Monty Python que os enlazo aquí (seguimos sin YouTube en China, pero tengo mis truquillos).

El caso es que el otro día, en el Seven Eleven, descubrí que en China también se vende spam, y me llevé una latica para casa:



Es de la marca estadounidense Hormel, la creadora de este alimento, y que en China está bastante presente en los supermercados, aunque hasta ahora no había visto en ellos su producto "estrella". Alguna vez había comprado algún embutido de la marca, y aunque son un poco sosos -es que como los españoles no hay ninguno- son algo mejores que los embutidos chinos, que suelen tener sabor dulce (¡the horror, the horror!).

No hace falta decir que si compré la lata de Spam fue por mero interés científico-antropológico, y os muestro los resultados de la investigación:







El sabor, como el del resto de los embutidos Hormel que he probado en China, es inferior al de la mortadela marca DIA de un supermercado de Alcorcón, pero bueno, teniendo en cuenta el nivel en el país asiático, está pasable. Era una especie de fuagrás pero algo más duro, de manera que se podía manejar en lonchas, y tenía un olor algo excesivo, que me atufó la nevera aun días después de consumido. En cualquier caso, el saber no ocupa lugar, y había que conocer la carne que dio nombre a esos correos tan bonitos que nos aconsejan cada día un alargamiento de

Enlace Permanente

Por ahora hay 27 comentarios


Encajando berenjenas

2 de Abril, 2009, 0:01

Muchas veces en este blog he hablado de suculentos platos de la gastronomía china, pero nunca he nombrado el que a día de hoy es mi favorito: las "cajas de berenjena" o qiehe (茄盒).


Este plato no es demasiado prestigioso en la gastronomía china, y no porque sea malo (que no lo es en absoluto), sino porque es un plato casero y muy pocas veces lo sirven en los restaurantes. Si quieres probar unos buenos qiehe, tienes que ir a una casa china y que te los hagan. Te vas a enterar de lo que es bueno...

Aunque yo no sé freír ni un huevo frito y hay orden de alejamiento contra mí en varias cocinas del mundo, tengo entendido que hacer las qiehe es fácil y divertido:

Basta con cortar un "libro" de berenjena (dos rodajas unidas por uno de sus lados), colocar en su interior una mezcla de carne picada, cebolla y jengibre, reborzar el emparedado y freírlo, repitiendo la operación las veces que haga falta. Falta saber qué especias y cosas exrañas les ponen los chinos a la carne picada para que adquiera el sabor perfecto, pero eso ya escapa a mi entendimiento.

En la Baidupedia (Wikipedia china) tenéis la receta de las qiehe, aunque está en chino. En ella se dice que una variación de este plato son las "cajas de loto", usando el tallo del loto en lugar de la berenjena.

P.D: No sé si lo he dicho ya alguna vez en el blog, pero los chinos, al hacerse una foto, no dicen "patata" como los españoles, ni "cheese" como los ingleses, sino "qiezi", es decir, berenjena. El caso es que a todos nos da por decir nombres de alimentos...

Enlace Permanente

Por ahora hay 18 comentarios


Vuelve el conejo blanco
(y sus sucedáneos)

17 de Marzo, 2009, 0:01

No sé si os acordáis de los caramelos "Conejo Blanco" (Dabaitu). Sufrieron bastantes daños colaterales por el escándalo de la leche adulterada con melamina, el año pasado: como eran uno de los principales productos chinos con leche que se venden en el extranjero, se decomisaron miles de paquetes de estos caramelos en medio mundo, pese a que muchos de ellos -por no decir todos- no estaban contaminados. En China, todo hay que decirlo, alguna muestra sí que salió contaminada, pero en pequeñas dosis (hacía falta comerse 57 seguidos para superar el nivel de melamina consumido que considera peligroso la OMS).

Creo que esos caramelos sufrieron injustamente los efectos del escándalo, e incluso hubo diarios que titulaban "Decomisados caramelos chinos tóxicos en tal o cual sitio", cuando en realidad se estaban decomisando antes de hacer análisis, y esos análisis luego darían negativo.

En fin, tras tantas vicisitudes me congratula saber que los caramelos en cuestión ya están en las tiendas chinas nuevamente, como pude ver en una que hay al lado de mi casa:


Curiosamente, al lado del paquete de caramelos había otros, de otras marcas, que imitan bastante el aspecto de los Dabaitu, e incluso utilizan la imagen del conejo para ofertarse. En otros países a lo mejor los habrían retirado por plagio, pero en China, bueno, ya sabemos que el tema de los derechos de marca aún chirría un poco.

Están, por ejemplo, los caramelos "Baitu", donde "bai" no significa "blanco" como en el anterior, sino "cien". Es decir, los caramelos "Cien Conejos".


También están los caramelos "Conejo de Jade" ("Yutu").


Y como el tema de los conejos ya está un poco sobreutilizado, hay marcas que recurren a otros animales del horóscopo chino, como por ejemplo, el "Mono de Oro" ("Jinhou").


O vacas, teniendo en cuenta el origen lácteo de estos dulces, como en este paquete que se llama simplemente "Niunaitang", es decir, "Caramelos de Leche".
En estos la vaca no ríe, sino que se relame:

Enlace Permanente

Por ahora hay 13 comentarios


Más leche chocolateada

25 de Febrero, 2009, 0:01


A raíz del post de ayer, sobre el Cola Cao en China, me preguntan algunos de los lectores si en China tienen Nesquik, el archienemigo de Cola Cao. En lugar de contestar con un triste y escueto comentario, voy a hacerlo con un alegre y extenso post, si os parece.

Pues sí, en China hay Nesquik. La eterna lucha entre el bien y el mal, entre alfa y omega, entre el yin y el yang, se extiende tambien a China: Cola Cao y Nesquik compiten por ser los favoritos entre los niños y no tan niños. De hecho, son las dos principales marcas de chocolate en polvo que hay en el país (aunque también hay algo de Milo, que también es de Nestlé, y de Ovaltine). Por tanto, imagino que también en China se producirán los intensos debates que hay en España cuando intentamos dilucidar si es mejor el español Cola Cao nutrexpero o el suizo Nesquik nestlero.

En China el Nesquik se llama "Qiaobanban", que si se traduce con un poco de creatividad podría significar algo así como "el chococompañero". A mí, lo que más me llama la atención del Nesquik chino es el envase en que se suele vender, a ver si a vosotros os pasa igual:


¿Notáis algo raro? A mí me da la impresión de que Nesquik en China ha copiado el envase de Cola Cao en España, sólo que sin pintar la tapa con ese característico color rojo.


Cola Cao chino:
la forma y el tamaño de ambos
es prácticamente igual.


En otros países, entre ellos España, el Nesquik no tiene un aspecto tan parecido a Cola Cao, suele ir en una característica lata o bien en un envase de plástico cuadrado:


No he tenido tiempo de contactar al señor Nestlé para el artículo de hoy, pero a mí me da que Nesquik, ante el éxito de la marca española en China, decidió "colacaizar" un poco su envase en este país para competir mejor con el desayuno y merienda ideal. Pérfido Nesquik...

No sé si será que me tiran los colores, pero creo que pese a todo Cola Cao es más popular en China que la marca del insufrible conejo. En los supermercados chinos me da la impresión de que o bien venden sólo Cola Cao o bien Cola Cao y Nesquik, pero rara vez sólo Nesquik.

Supongo que los de Nestlé no están demasiado preocupados por ello, dado el éxito de otros de sus productos en el país. Por ejemplo, el Nescafé: en China, como ocurre en España, una gran parte del café instantáneo que se bebe en el país es Nescafé. Y no os creáis que porque los chinos sean más teteros que cafeteros hay poco mercado: hay más té, en efecto, pero en una cafetería o bar se va a beber café, nada de té (que es más un acompañamiento para la comida). Además, como en China prácticamente todo el café que hay es instantáneo, cuando pides un café en un bar es prácticamente seguro que te van a dar un Nescafé, así que los de Nestlé deben estar forrándose en el país.



Por otro lado, no les fue nada mal a los de Nestlé que el principal estadio de Pekín 2008 tuviera forma de nido, igual que el logotipo de esta empresa suiza. Ya os conté hace tiempo que esa coincidencia dio incluso a equívocos, y que alguno llamó al recinto deportivo "Nestlé Stadium".



Nestlé Stadium, pone en la caja de este cenicero.


No todo ha sido un camino de rosas para Nestlé en China, desde luego. En 2007, con ocasión del Año del Cerdo en el calendario chino, habían preparado unos anuncios televisivos de felicitación de las fiestas en los que salía un cochino, pero justo entonces hubo una campaña de retirada de todo lo porcino en las televisiones
del país -pues se pensó que la excesiva presencia de esos animales podía ofender a los musulmanes chinos- y Nestlé se vio obligada a cambiar el comercial. Cosas que pasan en este impredecible país.

Enlace Permanente

Por ahora hay 13 comentarios


Si lo toma el ciclista, es el amo de la pista

24 de Febrero, 2009, 0:01

Extraño fenómeno el del súper de al lado de mi casa: en la sección de desayunos, están siempre todos los sabores exóticos de Cola Cao que la empresa española Nutrexpa produce en China (plátano, naranja, fresa, melocotón y vainilla), pero resulta que nunca tienen Cola Cao de cacao.


Este inconveniente, que me deja por ahora sin poder tomar leche con polvos -ya probé una vez el colacao de banana, y con ésa me vale- no me impide reconocer lo que ha conseguido esta marca catalana en China: en los 20 años que lleva en este país, se ha convertido en un producto casi obligatorio en las baldas de todos los supermercados, y su presencia aquí es la de un producto normal y corriente, no la de una cosa "exótica" para los extranjeros. Y lo ha conseguido además en un país donde hace 20 años se bebía poca leche (ahora un poco más, pero tampoco demasiada) y mucho menos con cosas añadidas en ella.


Wen Jiabao
se toma un Colacao



Cola Cao, me puedo imaginar, es el ejemplo que le deben dar a todos los empresarios españoles cuando llegan a China: "Tenéis que hacer como hizo Cola Cao, que mirad ahora dónde está". Deben estar todos hartitos de oír las hazañas de su hermano mayor el Colacao. Sin embargo, hay que decir que ese producto ha logrado en China lo que muy pocas empresas, e incluso muy pocos españoles: integrarse en este mundo, ser uno más, hasta el punto de que los chinos seguramente creen que Cola Cao es una marca de ellos (o, a lo mucho, norteamericana).

A modo de prueba de la integración de Cola Cao en la sociedad china os pongo estos vídeos grabados por chinos de toda condición, en los que el alimento de la juventud está presente:

En
este vídeo, un chaval improvisa un anuncio asegurando que tomarse un Cola Cao es lo mejor para pasar el invierno calentico.

En este otro, dos niñas cantan y bailan una canción sobre el Cola Cao:



Y en el siguiente (que al principio da un poco de mal rollito, pero bueno) se improvisa una especie de Ópera de Pekín en el que una diosa logra derrotar a dos malvados con ayuda de los polvos mágicos de Nutrexpa.



Por supuesto, en China tenéis imágenes más profesionales de Cola Cao, en forma de anuncios televisivos. Aquí tenéis uno de los muchos que se han emitido últimamente:



Enlace Permanente

Por ahora hay 16 comentarios


Zapatero se reúne con pieles de mandarina

4 de Febrero, 2009, 0:01


Cada vez que un líder chino va de visita a España o Latinoamérica, le suele pasar que su apellido es olvidado por los titulares de los diarios en nuestro idioma. Le ha pasado hace poco, por ejemplo, al primer ministro chino, Wen Jiabao, en su estancia a Madrid. Más de un medio de comunicación ha titulado cosas del palo de...


Zapatero y Jiabao firman acuerdos bilaterales


Esos titulares equivaldrían a que en China pusieran "Wen y José Luis asisten a la inauguración de un hipódromo". Se olvidan de que en chino el apellido se coloca antes del nombre, como ocurre también en idiomas como el japonés, el coreano o el húngaro (este último lo sé porque lo vi hace unos días en Budapest, que antes yo tampoco me había coscao).

Para acordarse de que el chino tiene esta forma de usar los apellidos, lo mejor es acordarse de Mao. ¿Cómo se suele citar al señor de la verruga? ¿El presidente Mao, o el presidente Zedong? Se suele usar Mao, porque, en efecto, Mao era el apellido.

De todos modos, no me molesta demasiado que los medios españoles usen "Jiabao" a secas para referirse al primer ministro chino, porque, ahora que lo pienso, quizá se trata de publicidad subliminal de uno de los productos más fascinantes del supermercado chino: las pieles de mandarina secas, comercializadas en China con una marca que precisamente se llama así.





Jiabao es una marca de Cantón que comercializa toda clase de frutas secadas, sazonadas y envasadas, y uno de sus productos más exitosos son las mencionadas pieles. Yo hace muchos años que no las comía, porque su sabor me es un poco chocante, pero los titulares incorrectos en español me las han recordado y he comprado unas. Ya digo, creo que todo es un truco de Jiabao Limited para vender en España esas pieles de mandarina que los españoles, despilfarradores de nosotros, tiramos a la basura.





Su sabor es extrañamente salado, con toques dulces, y no demasiado parecido al que tiene una piel de mandarina normal, sin secar ni procesar.

Enlace Permanente

Por ahora hay 16 comentarios


Cucuruchos calientes

28 de Enero, 2009, 0:01

Si de algo me ha servido el haber hecho mi viaje Huesca-Estambul (terminado ayer) en invierno, ha sido para comprobar que no hay lugar en el mundo conocido -conocido por mí, vamos- en el que no haya vendedores de castañas ambulantes. Los he visto en Budapest, en Viena, en Marsella, en todos lados, aunque lo cierto es que la ciudad con más castañeros por metro cuadrado es la ciudad antes conocida como Constantinopla.


Castañero estambulí
(foto tomada de aquí).



Castañera española.

China, por supuesto, no es una excepción, y en sus calles las castañas asadas al carbón son un producto de venta habitual en los meses invernales. Aunque lo cierto es que los puestos de venta de castañas en las calles chinas no suelen ser tan ambulantes, más bien suelen ser mostradores que dan a la calle y en los que se venden también frutos secos y otras cosas de picar, como en la foto que se muestra...


(Foto tomada de acá).

En China lo que se lleva mucho ahora es comer castañas asadas pero ya peladas, frías y envasadas en unas  bolsas tal que así.


Están muy buenas,
pero pringan mucho las manos.


Aunque los chinos son muy aficionados a las castañas en invierno, no son éstas las únicas chucherías que en los meses más fríos se venden en las calles del país. Son muy frecuentes también los vendedores de boniatos asados en bidones metálicos y los vendedores de manzanas silvestres acarameladas (me dicen los lectores que esa fruta se llama acerola) y ensartadas en palitos. Estos dos tipos de vendedor sí que son eminentemente ambulantes, aunque también se están sedentarizando paulatinamente.


Enlace Permanente

Por ahora hay 7 comentarios


Estrellas Chinochelín

20 de Octubre, 2008, 0:01






Cuando se dice que las estrellas Michelín coronan a los mejores restaurantes del mundo, nos olvidamos de que la histórica compañía de neumáticos y guías de viaje sólo tiene controlada Europa Occidental. En América sus críticos gastronómicos sólo han hecho guía de Nueva York, y en Asia, sólo de Tokio, donde, por cierto, la primera guía Michelín salió el pasado año y concedió estrellas a 191 restaurantes, el doble de los que están estrellados en la mismísima París. Wikipedia nos aclara que hay que tener en cuenta que mientras París tiene 13.000 restaurantes, Tokio tiene 160.000.

El día que Michelín comience a explorar China, le espera también un trabajo bastante intenso. No creo que nadie sepa, ni por asomo, cuántos restaurantes hay tan sólo en Pekín, pero si me preguntáis a mí, yo creo que la cifra ronda más o menos los diez trillones. Lógicamente, no todos van a ser del gusto del gordo Bibendum, pero seguro que decenas de ellos acabarían con estrella. De momento, Michelín ya ha anunciado que sacará el año que viene guías de restaurantes de Macao y Hong Kong, lo cual también debe de haberles llevado bastante trabajo (un trabajo que debe ser bastante placentero, por cierto).

Hasta que lleguen las estrellas Michelín a esta ciudad, y la gastronomía china deje de ser injustamente olvidada por los críticos internacionales -el propio Ferrán Adria viene de vez en cuando a China y Japón para inspirarse- voy a instaurar aquí y ahora las Estrellas Chinochelín, aunque no voy a hacer distingos y le voy a dar una a cada uno de los restaurantes citados a continuación. Si queréis saber cómo ir a ellos, pinchad en los links para obtener más información. Y si tenéis más restaurantes que proponer, dejad vuestro grano de arroz en los comentarios.

LAN: El Lan, u Orquídea, es el restaurante más kitsch de Pekín, y lleva el sello del diseñador francés Phillipe Starck. Entre sillas que parecen salidas del Castillo de Cencicienta, habitaciones privadas de millonario hollywoodiense y belleza decadente hasta en el baño, se puede degustar comida china reinventada a precios bastante decentes para lo que suele ser un restaurante de este tipo.

WHAMPOA CLUB: Su dueño es el famoso chef singapurés Jereme Leung, que ya abrió un restaurante homónimo de gran éxito en Shanghai. En Pekín, el restaurante se encuentra en una casa tradicional o "siheyuan", que sobrevive entre los grandes rascacielos del Distrito Financiero. Sorprende sobre todo su sótano, ya que en su techo transparente nadan los peces que hay en el estanque del patio. Se come de vicio también, aunque hay que decir que de los aquí citados es quizá el más caro. Para llevar a la novia el día que le pidas la mano (o la parte del cuerpo que quieras).

CUALQUIERA DE LOS DE NANXINCANG: Las estrellas de Chinochelín son tan generosas que voy a repartir una a cada uno de los restaurantes de toda una barriada, llamada Nanxincang. Es alucinante lo camaleónico de este lugar: hace 100 años eran los graneros del emperador, pero hoy en día los almacenes de cereal son ahora refinadísimos restaurantes, bares y galerías de arte donde el pijerío rebosa por las esquinas pero queda muy bonito. Uno de estos restaurantes, no diré cual porque de su nombre no quiero acordarme, es el favorito de los diplomáticos españoles, y allí han comido Samaranch, Pedro Solbes y  Miguel Sebastián, o al menos eso pone en las firmas autografiadas de sus paredes.

OBELIIIIIIIIISCO (DICHO CON DEJE ARGENTINO): Esta en el quinto pimiento, pero vale la pena irse allí para encontrarse el mejor asado argentino de toda la China. Mucha clase en la decoración interior, y fantástico el toque kitsch de los "soldados del ejército americano" que montan guardia en la entrada.

JINDINGXUAN: Si no menciono al gigantesco restaurante de cuatro pisos que hace de fachada de mi bloque de pisos igual me retiran el permiso de residencia en el barrio, así que no hay más remedio que citarlo. Jindingxuan (Trípode de Oro) está especializado en dim sum, la comida cantonesa, y en pescados y mariscos, con la particularidad de que el dim sum está tirado de precio y los frutos del mar en cambio te salen por un ojo de la cara. Atención a la subasta de obras de arte que por la noche hay en el primer piso.

QUANJUDE: Es el restaurante más antiguo de Pekín, aunque tanta historia lo tiene un poco sobrevalorado. Los presidentes suelen comer allí cuando visitan China, así que al que vaya que vigile a ver si se encuentra a Bushes o Putines. Tiene varios establecimientos, pero el original es el de la calle Qianmen, que acaba de ser restaurada. En un marcador digital llevan la cuenta de todos los patos que llevan asados desde su apertura (pues su especialidad es el pato laqueado) y creo que hace tiempo que sobrepasaron los cien millones (¿o eran mil?).

PUSHKIN: Con ese nombre, ya os imaginaréis que no es un restaurante de comida andaluza... El rey de la comida rusa en China, situado en una zona donde vive gran parte de la comunidad eslava en Pekín, sirve un magnífico pollo a la ucraniana y una borsch (sopa de remolacha) que en invierno te salva de la congelación. Por no decir que la dueña del garito es una bellísima cosaca, o remera del Volga, o algo así.

RED ROSE: Clásico entre los clásicos, este restaurante es uno de los mejores de comida de Xinjiang (región del noroeste de China, donde viven muchos de los pueblos musulmanes). Mientras comes pinchos morunos o su fantástico naan (el pan pita que se come desde Xinjiang hasta Marruecos) unas señoras muy macizas bailan la danza de los siete velos y cosas similares.

LOS ESPAÑOLES, QUE SI NO SE ENFADAN: En Pekín los restaurantes españoles aparecen y desaparecen como los ojos del Guadiana, aunque quizá los más asentados hoy por hoy son el Mare y el Tapas. Hay más, pero la lista se alargaría...

ALAMEDA: Al lado del Tapas está el Alameda, que si no recuerdo mal fue elegido en 2006 o en 2007 como el mejor restaurante de Pekín por la revista That's Beijing, que es una digna sustituta de las guías Michelín (y por tanto, una rival de las estrellas Chinochelín). Comida brasileña, pero no el típico y enorme plato rebosante de carne asada, sino más refinada y curiosa.

LIQUN: Otro clásico del pato laqueado, más barato y más bonito que el Quanjude pero con menos primeros ministros. Antes estaba en medio de los hutongs al sur de Tiananmen, hoy está en medio de las ruinas de esas callejuelas, pero él afortunadamente sigue en pie. Muy frecuentado por turistas de la Lonely Planet, que por supuesto lo incluye en su lista como uno de los "tesoros secretos" de Pekín. Cuando la Lonely revela un tesoro, ya sabéis que deja de ser secreto, así que suele haber cola de guiris para entrar...

NO NAME: El restaurante sin nombre está especializado en comida de Yunnan (sur de China), y se encuentra en una escondida calle cerca del puente pequeñito de Houhai. Magnífica decoración, mejor degustación. Atención al pollo con piña, y al gato que corretea por entre los clientes (no hagáis chistes malos sobre las costumbres gastronómicas de los chinos, por dios).

MOREL'S: No creo que un turista venga a Pekín a probar la gastronomía belga, pero para el extranjero que reside hace tiempo en la ciudad, sitios como éste sí son bastante apreciados para salir de la habitual rutina de "ir al chino todos los días". Su especialidad son los mejillones y el filetazo, y tiene esas típicas cervezas belgas que uno sólo se atrevería a probar en un restaurante belga (con sabor a chocolate, a fruta de la pasión, etc).

TRES HOMBRES DE GUIZHOU: Especializado en comida de Guizhou, picante hasta la quemazón, y como veréis en el enlace, hasta conocido por los snobs del New York Times. Cuenta el diario que lo abrió un artista de esa provincia para poder salir adelante mientras no vendía sus cuadros.

GREEN TEA HOUSE: No he comido nunca allí, pero me dicen que es quizá de lo más especial y artísticamente sofisticado que hay en la ciudad, una especie de el Bulli pero en Pekín, y yo creo a los que me lo han dicho, así que os lo cito. Al parecer mezcla el té verde en muchos de sus platos, de ahí el nombre del lugar. Ya sólo visitar su web -os la he enlazado al principio del párrafo- es un regalo a los ojos.

BELLAGGIO: Otro que no he visitado pero todo el mundo pone por las nubes, especializado en comida taiwanesa, por si se quiere probar gastronomía de otras regiones chinas.

FACE: Restaurante especializado en comida tailandesa e india, aunque cada día que voy se va ampliando y creo que ahora también cubre comida marroquí y de algunas regiones chinas. Lo principal del lugar, sin embargo, es la decoración, hindú o tailandesa según el piso donde nos hallemos, de gran refinamiento y pijerío. Para Pekín es un lugar caro, pero para el bolsillo de un europeo tampoco lo es tanto (unos 20 euros la manduca). Parece ser que el Face original está en Shanghai y todavía es más impresionante.

SERVE THE PEOPLE: Bajo este nombre tan revolucionario ("servir al pueblo" era una de las consignas de la China maoísta) se refugian una serie de restaurantes de comida tailandesa que ya tienen mucha tradición en Pekín. Impresionantes sus postres, y todos los platos que llevan coco, pero ojo que todo lleva bastante picante.

Enlace Permanente

Por ahora hay 13 comentarios


Arte bebestible

12 de Julio, 2008, 0:01

En las tiendas de té de China, es muy frecuente que se vendan cuadros como éstos:


El material con el qué están hechos son las propias hojas de té, prensadas y colocadas en moldes para ofrecer este aspecto. Imagino que el que lo compra o lo recibe como regalo lo cuelga en su casa y lo descuelga cuando llega una visita importante. Va a la pared, toma las obras de arte y con la misma mano las partirá para ofrecer un buen té a los huéspedes.

Los cuadros de la foto están hechos con té de Puer, uno de los más famosos de China, cultivado en la provincia de Yunnan, al sur. Se da la circunstancia de que el año pasado hubo un terremoto en la región de Puer, en el que murieron tres personas y hubo grandes daños a la cosecha tetera, así que el té de Puer escaseó en los últimos meses en las tiendas y el que se vendía era bastante caro. Dato tonto pero curioso: Puer es anagrama de Perú, lugar donde también hubo un terremoto el pasado año.

Por los tres cuadros pedían 1.500 yuanes (unos 150 euros), precio base antes del regateo (que no se produjo).

Enlace Permanente

Por ahora hay 4 comentarios


La invasión de los palos con sabor

2 de Julio, 2008, 0:01

La tienda 24 horas que hay en mi calle está siendo invadida por palitos con sabores. Hace apenas uno o dos años, sólo había de dos o tres variedades: chocolate, café, almendras... Pero ahora los palitos ocupan ya un estante entero, los hay hasta de acetate con hinojo, y amenazan con ocupar todo un pasillo, o quién sabe si la tienda entera:


Pizza

Chocolate

Café con leche

Café
 
Chocolate
blanco
 
Más
chocolate
 
Relleno
de chocolate
 
Relleno de chocolate
blanco

Relleno
de chocolate

Relleno
de té

Relleno de chocolate
con vino (¿?)

Mousse
de chocolate blanco
 
Mousse
de chocolate
 
Mousse
de mango
 
Mousse
de té
 
Chocolate, café
y almendras
 
Pomelo
y miel

Bacon
y verduras
 

Mira que a mí me gusta probar cosas raras, pero probar todos estos palos se me antoja una tarea imposible, más que nada porque cuando haya terminado la investigación de campo estoy seguro de que habrán salido otros 70 sabores, encebollados y sin encebollar.

Parece ser que Glico, la marca que está invadiendo China con sus palos de sabor, es japonesa, y que allí en tierras niponas estos palos son una parte muy importante de la cultura popular y juvenil nipona. Buscando por la Interné, me he encontrado tres anuncios de estos palitos en los que el toque friki nipón está más que presente:







La protagonista de los tres anuncios -obras maestras de la publicidad, todo sea dicho- es la actriz y cantante Aya Matsuura, quien ya había aparecido en este blog, aunque no la nombrara (era la protagonista del vídeo tenístico).

Si pensáis que la invasión de los palitos no afectará a Europa estáis equivocados: Glico ya está en Europa, de hecho los Mikado que probablemente conocéis son de esta misma marca, aunque estén comercializados por otras:


Es curioso que en Europa sólo haya "triunfado" un sabor, el de chocolate puro y duro, mientras que en Asia tenemos decenas. Que en China se preparen, porque en Japón tienen más de 100 variedades y amenazan con traerlas todas.

Así que ya sabéis, el palito con caramelo en la punta (más conocido como chupachups) es un invento español, pero el palito bañado en cualquier cosa es una invención nipona. En todo caso, ambos son grandes inventos dignos de potencias tecnológicas.

Enlace Permanente

Por ahora hay 17 comentarios


Panochas exprimidas

29 de Mayo, 2008, 0:01

Aparte de las frutas tatuadas que enseñé ayer, me compré en el supermercado lo que parece ser un nuevo producto: el zumo de maíz.


Como veis, va envasado en una botella con una forma que recuerda a las panochas de maíz.

Aunque en el envase pone "yumi zhi" ("zumo de maíz") la textura de la bebida se parece más a la de un batido. Un batido que, para mi gusto, no es demasiado bueno, porque como suele pasar en China con las bebidas, es insoportablemente dulzón. De todas formas, para gustos hay colores, seguro que hay alguno a quien le agrade.

Como es una nueva salida al mercado, lo han acompañado de una oferta, que en este caso es un botellín de regalo con más zumo de maíz. ¿No querías caldo? Pues toma dos tazas...


Yo me sigo quedando con los helados de maíz, muy populares en China. El helado, no tan dulce, va envuelto en una panocha de hojaldre comestible. Podéis ver cómo es en este blog desde Corea, ya que el helado de maíz coreano que se presenta en esa web es muy similar al helado de maíz chino (salvo que no tiene chocolate dentro).

La palabra "maíz" en chino (玉米) es muy interesante, porque el primer caracter significa "jade" y el segundo "arroz". Es decir, el maíz es una especie de "arroz de jade", pues tiene granos como el arroz pero más brillantes, con aspecto de joyas. Una vez más, el idioma chino demuestra tener espíritu de greguería.

Enlace Permanente

Por ahora hay 6 comentarios


Tatuaje frutal

28 de Mayo, 2008, 0:01

Una moda curiosa que se ve en China en los últimos tiempos es la de vender frutas con dibujitos en su monda. Imagino que para hacerlos basta con pegar una silueta recortada en la piel de la fruta cuando está madurando, y así a lo que quede debajo del recorte le dará menos el sol y será de color más claro. Se suele ver esto sobre todo en las manzanas, pero hoy compré unas nectarinas que también eran así, nectarinas que os voy a enseñar en el post de hoy.

Los motivos a elegir suelen ser caracteres chinos con connotaciones positivas, tales como

"shou" (longevidad),


o "fu" (felicidad).



También descubrí que había varias nectarinas que unidas
formaban una frase. Por ejemplo, este "gong"...



... y este "fa"...



Son parte de la frase china "gong xi fa cai" (恭喜发财), que significa algo así como "te deseo felicidad y riqueza". No encontré, sin embargo, los dos caracteres que faltaban para completar la frase (al final comprar fruta va a acabar siendo como coleccionar cromos).

No podían faltar tampoco los caracteres olímpicos, desde los anillos de marras...


... a las mascotas (está, en concreto, es Yingying, el antílope tibetano).



No sé si esto de dibujar en las pieles de las frutas es una buena operación de márketing o no. De momento ya les sirvió para que yo las comprara, aunque, como no estén buenas, las próximas serán sin dibujo.

Enlace Permanente

Por ahora hay 11 comentarios


Artículos anteriores en 06. Comer y beber en China




Este blog -sorpresas te da la vida- recibió el premio Blasillo de Huesca 2006 al ingenio español en Internet

Y como no hay uno sin dos, fue galardonado poco después con el Premio 20 Blogs 2006 al mejor blog expatriado

Y agárrate bien a la silla, porque más de un lustro después, llegó el Premio BOBs 2012 al mejor blog en español




Archivos
Diciembre 2016 
Noviembre 2016 
Octubre 2016 
Septiembre 2016 
Agosto 2016 
Julio 2016 
Junio 2016 
Mayo 2016 
Abril 2016 
Marzo 2016 
Febrero 2016 
Enero 2016 
Diciembre 2015 
Noviembre 2015 
Octubre 2015 
Septiembre 2015 
Agosto 2015 
Julio 2015 
Junio 2015 
Mayo 2015 
Abril 2015 
Marzo 2015 
Febrero 2015 
Enero 2015 
Diciembre 2014 
Noviembre 2014 
Octubre 2014 
Septiembre 2014 
Agosto 2014 
Julio 2014 
Junio 2014 
Mayo 2014 
Abril 2014 
Marzo 2014 
Febrero 2014 
Enero 2014 
Diciembre 2013 
Noviembre 2013 
Octubre 2013 
Septiembre 2013 
Agosto 2013 
Julio 2013 
Junio 2013 
Mayo 2013 
Abril 2013 
Marzo 2013 
Febrero 2013 
Enero 2013 
Diciembre 2012 
Noviembre 2012 
Octubre 2012 
Septiembre 2012 
Agosto 2012 
Julio 2012 
Junio 2012 
Mayo 2012 
Abril 2012 
Marzo 2012 
Febrero 2012 
Enero 2012 
Diciembre 2011 
Noviembre 2011 
Octubre 2011 
Septiembre 2011 
Agosto 2011 
Julio 2011 
Junio 2011 
Mayo 2011 
Abril 2011 
Marzo 2011 
Febrero 2011 
Enero 2011 
Diciembre 2010 
Noviembre 2010 
Octubre 2010 
Septiembre 2010 
Agosto 2010 
Julio 2010 
Junio 2010 
Mayo 2010 
Abril 2010 
Marzo 2010 
Febrero 2010 
Enero 2010 
Diciembre 2009 
Noviembre 2009 
Octubre 2009 
Septiembre 2009 
Agosto 2009 
Julio 2009 
Junio 2009 
Mayo 2009 
Abril 2009 
Marzo 2009 
Febrero 2009 
Enero 2009 
Diciembre 2008 
Noviembre 2008 
Octubre 2008 
Septiembre 2008 
Agosto 2008 
Julio 2008 
Junio 2008 
Mayo 2008 
Abril 2008 
Marzo 2008 
Febrero 2008 
Enero 2008 
Diciembre 2007 
Noviembre 2007 
Octubre 2007 
Septiembre 2007 
Agosto 2007 
Julio 2007 
Junio 2007 
Mayo 2007 
Abril 2007 
Marzo 2007 
Febrero 2007 
Enero 2007 
Diciembre 2006 
Noviembre 2006 
Octubre 2006 
Septiembre 2006 
Agosto 2006 
Julio 2006 
Junio 2006 
Mayo 2006 
Abril 2006 
Marzo 2006 
Febrero 2006 
Enero 2006 
Diciembre 2005 
Noviembre 2005 
Sicilia 1947 

 

Blog alojado en ZoomBlog.com

Creative Commons License
Los textos de este blog están bajo una licencia de Creative Commons.

Si eres el autor de alguna de las fotos colocadas en el blog
y no deseas que sea usada aquí,
notifícamelo y la retiraré