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Palomitas y Yimou

20 de Diciembre, 2016, 0:01



El pasado fin de semana fui a ver la película china The Great Wall (La Gran Muralla, según Google Translator), que llega con mucho morbo por bastantes razones:

- Es la última película de Zhang Yimou, el más famoso director chino, y sus filmes dan mucho que hablar, ya sea en alabanzas o en críticas (un poco como lo que ocurre en España con Pedro Almodóvar). Zhang Yimou intenta explorar siempre nuevas cosas con cada peli que hace, y esta vez su experimentación llega por el hecho de que por primera vez realiza un film en el que el idioma principal es el inglés (aunque también haya algo de diálogo en chino).

- Es la más cara de la historia del cine chino, con un presupuesto de 150 millones de dólares (las pelis más caras de Hollywood han llegado a costar más del doble que eso, pero para China no está mal).

- Está protagonizada por Matt Damon, lo que ha traido cierta cola desde que se mostraran los primeros trailers del film, ya que hubo gente que se quejó de que en la película -que cuenta una historia ambientada en la antigua China pero mezclada con elementos fantásticos- se había metido una estrella de Hollywood con calzador.

- Es la primera coproducción chino-estadounidense de Legendary, una productora de Hollywood de las de toda la vida pero que desde este año es propiedad de Wang Jianlin, uno de los hombres más ricos de China (si no os suena, es el dueño de Wanda, la empresa que intentó sin éxito tirar el Edificio España madrileño, y la que quizá en "venganza" por ese pufo ha bautizado con su nombre al futuro estadio del Atlético de Madrid).

Con estos antecedentes, la película llegaba con muchísima expectación entre los críticos y los observadores del mercado del cine, no sólo por ver si logrará ser un taquillazo en China (que va camino de ser el mayor mercado cinematográfico del mundo) sino también por ver si conseguirá tener éxito fuera del país, que es lo que quiere Legendary (de ahí, obviamente, la contratación de Matt Damon, o el uso del inglés en la mayor parte de los diálogos). Pero bueno, eso no lo sabremos hasta febrero, que es cuando se estrenará en Estados Unidos (en España y en Latinoamérica, que yo sepa, no hay de momento fechas para su llegada, pero vamos, estoy seguro de que tarde o temprano la podréis ver los que me leéis desde allí).

El film arranca con una idea muy interesante: la Gran Muralla de China, ese monumento que todos conocemos y algunos hemos escalado entre sudores, no está edificada para defender a la gran civilización oriental de los mongoles, los hunos, los turcos, los manchúes u otros pueblos que en la Historia real amenazaron a los chinos, sino contra unos monstruos verdes y llenos de dientes llamados Taotie, unos bichos que Zhang Yimou tomó de antiguas leyendas chinas. Matt Damon, que llega un poco por accidente a esa Gran Muralla, se encuentra con este panorama y ayudará a los chinos a luchar contra estos sanguinarios Taotie.


Representación de un taotie en una vasija de bronce de la dinastía Shang.
En la peli son igual de verdes, pero más chungos...



Debo mencionar aquí que en la peli no sólo aparece Matt Damon, sino también Willem Dafoe (su papel, para mi gusto, está poco desarrollado en la historia) y el chileno Pedro Pascal, ya que en la historia hace de amigo español de Matt Damon. Eso hace que Zhang Yimou en la peli no sólo haya usado el inglés y el mandarín, ya que también aparecen algunas frasecillas y palabras sueltas en castellano, pronunciadas por el personaje que encarna Pascal, que algunos conoceréis por su papel de guerrero de Dorne en Juego de Tronos. Una de las palabras que pronuncia en "The Great Wall" es "chinos", así, como suena, y con cierto acento latinoamericano. Por si su pincelada hispana en la película no queda del todo clara, hay un momento de la historia en el que el personaje torea a uno de los monstruos (pues sí, en China recurren al topicazo con los españoles, pero tampoco es que nosotros seamos muy sofisticados cuando retratamos lo chino). Se me ocurre que este toque español de la peli podría ser un guiño al público hispanoamericano: no olvidemos que el gran amigo español de Wang Jianlin y de Wanda es el presidente del Atlético, Enrique Cerezo, que es productor cinematográfico y a lo mejor podría ayudar a que el film llegue a los cines de España y Latinoamérica.

La película va a ser polémica, y la polémica va a llegar porque no es el tipo de cine que los fans más puristas de Zhang Yimou esperan de él, ese cine social y crítico que le hizo ganar tantos premios en los festivales europeos en los 80 y 90. Si uno la gozó con "Vivir", "La linterna roja", "Semilla de Crisantemo", "Qiu Ju" o "Ni uno menos" y espera algo similar, se va a quedar decepcionado, porque "La Gran Muralla" es cine comercial, de efectos especiales y palomitas, más parecido a una peli de Marvel que a sus filmes de autor. De todos modos, cualquiera que haya visto el trailer ya sabe lo que le espera, y además Zhang Yimou no reniega en absoluto del cine comercial y de acción, como demostró en "Héroe" o "La casa de las dagas voladoras", películas que, por cierto, conocen mejor los espectadores más jóvenes, y han hecho que Yimou esté llegando también a públicos nuevos. Yo creo que en el fondo lo que le gusta al director de Xian es no encasillarse, desconcertar al espectador, porque en los últimos años, aunque ha optado más por películas comerciales, tampoco ha renunciado a volver a veces a sus inicios, como demostró con "Regreso a casa", su anterior película, que relataba la historia de una mujer que había sufrido tremendamente en la Revolución Cultural...

Respecto a mi veredicto sobre La Gran Muralla, que está totalmente predispuesto por el hecho de que soy un fan incondicional de Zhang Yimou, yo digo, simplemente, que es una buena película de acción con ese sublime toque que el director le sabe dar a todo, ya sea una comedia, un drama histórico, una película de guerra o, como en esta ocasión, un film de fantasía épica. Fantásticos paisajes de las montañas rayadas de Gansu, peleas trepidantes de hombres contra monstruos, un final de infarto, y todo con mucho color y muy bien puesto, como siempre ha sabido hacer el bueno de Zhang. La película se hace corta y sabe a poco, no en vano apenas dura hora y media, creo que podrían haber puesto algo más de historia. El argumento es simple y directo como un cuento para niños, pero allí creo que Zhang Yimou no se desvía de lo que ha hecho durante toda su carrera ni se traiciona: en todos sus trabajos, comerciales o no, siempre ha destacado por contar las cosas con mucha simplicidad, sin demasiado diálogo y prefiriendo la imagen espectácular a las palabras enredadoras. Si se va con la mente abierta, dejándose llevar por el novedoso experimento casi marveliano en el que se ha embarcado Zhang Yimou, yo creo que al menos se puede disfrutar de un buen cine de palomitas. Muy importante: esta peli hay que verla en gran pantalla. En DVD no valdrá un pimiento.

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Te esperábamos, McFly

20 de Octubre, 2015, 0:01

Mañana llega el esperado día, y todos los medios os lo van a recordar, por lo que este blog no va a ser ni mucho menos el único: mañana, 21 de octubre de 2015, será el día en el que Marty McFly venga desde los años 80 para salvar a su familia, según nos contó esa fantástica película de nuestra infancia llamada Regreso al Futuro 2. Una cosa os digo, mejor que el film se quede en vuestra infancia: yo la he vuelto a ver este año, por el tema de la efeméride, y la cinta ha envejecido muchísimo, es mejor tenerla como un gran recuerdo sin verla otra vez.


Recuerdo cuando la vi en el cine cómo me moló ese futuro,
pero ahora, al revisitar la peli, simplemente me pareció todo un poco surrealista.



Televisiones, webs, diarios y blogs van a recordar el 2015 que imaginaron los autores de esa película en 1989, cuando se estrenó, y van a coincidir en que se equivocó en casi todo: no tenemos aún coches que vuelan, ni zapatillas que se atan solas, ni, sobre todo, monopatines que floten en el aire, que es lo que más nos hubiera molado que se cumpliera de la peli. Aunque oye, mira que casualidad, esta misma semana la empresa china Ninebot (la que compró este año Segway, como ya os conté hace unos meses) ha presentado una especie de monopatín eléctrico que bueno, no vuela, pero se va acercando a ello, ya no necesita ni manillar. Os juro que si no fuera mañana el día en que Martin McFly va a necesitar huir en un vehículo pequeño y cómodo, no estaría haciendo aquí esta publicidad.




Y pese a lo dicho en el anterior párrafo, hay algunas cosas del futuro 2015 que la peli sí adivinó: películas en 3D, la omnipresencia de cámaras y pantallas en nuestras vidas, las vídeoconferencias... y la creciente influencia de Asia en Estados Unidos (el jefe del Marty McFly del futuro era japonés). Aunque quizá la peli confió demasiado en el entonces creciente poderío japonés y no tuvo en cuenta el chino, según señala la propia web a la que os he enlazado en este párrafo.

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Ingmar Bergman, superado

29 de Mayo, 2015, 0:01

Probablemente muchos ya habréis visto el cortometraje sueco Kung Fury, porque es el fenómeno internetero de hoy (más de dos millones de visitas en tan sólo 24 horas), pero quiero contribuir modestamente a su fama incluyéndolo en este blog.

Kung Fury es todo lo ¿bueno? que tenían los 80 sumado, destilado y sublimado. Incluyendo mitos de la cultura "china" como las películas de kung fu, el filme "Golpe en la Pequeña China" o el vídeojuego Double Dragon, que creo que están dentro de los cientos de cosas que han inspirado a los autores de esta genialidad, para que así este gran corto tenga un gancho oriental que lo una a este blog.

Sin más dilación, para todos ustedes, Kung Fury (contiene violencia gratuita, así que no se lo dejen ver a sus niños):



PD: Si te has quedado con ganas de más años 80, te invito a que veas este publirreportaje de Cathay Pacific, éste sí, grabado en esa época.

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Big Bertho

5 de Mayo, 2015, 0:01

Berto Romero, el gran compañero profesional de Andreu Buenafuente, es probablemente el mejor cómico actual que hay en la televisión española (con el permiso de Joaquín Reyes, que para mi gusto está un pco sobreexpuesto con tanto programa).

Berto, además, ha dedicado más de un programa con Buenafuente a adentrarse en la cultura china. Recuerdo, por ejemplo, su preocupación por los problemas sociales del gigante asiático...



... su atención a los muchos problemas medioambientales que vivimos en China...



... su interés en la cultura y tradiciones orientales...



...el cine...



...la literatura china (por cierto, a la sexóloga que aparece
la entrevisté yo hace poco)...



... o su atención al intrincado idioma chino.



Además, la nariz más aguileña de nuestras pequeñas pantallas nos ha hecho viajar en el tiempo al meterse en la piel de algunos grandes personajes históricos de este país.





¡Queremos más, Berto!

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America the Bowltiful

2 de Febrero, 2015, 0:01












Sigo de vacaciones por los Estados Unidos... Ahora me encuentro en Colorado, donde ayer me llevaron a ver la Super Bowl con una familia estadounidense, una experiencia de los más interesante (además la familia era realmente encantadora).

Aparte de aprender un poco las reglas del fútbol americano, que por lo que se ve es un deporte bastante sencillo (aunque tienes que tener una vista de lince para ver lo que está ocurriendo realmente en el campo) me gustó mucho el ritual de ver y comentar los anuncios entre jugada y jugada (son como los anuncios de Navidad en España, se gastan mucha pasta las marcas en ellos y suelen ser los mejores del año) o la actuación del medio tiempo, que este año, como ya sabréis, protagonizó Katy Perry. Esta mezcla de deporte, espectáculo y música hace que todos los estadounidenses, les guste el fútbol o no, se traguen la Super Bowl, me gustó el concepto y por fin entendí su atractivo, creo que hasta que no lo vives en directo no lo comprendes.

De la actuación de medio tiempo me impresionó cómo en un campo donde se está jugando un partido de alta competición se puede montar un escenario en cuestión de minutos y luego desmontarlo para que continúe el juego. En los Juegos Olímpicos los espectáculos son quizá mayores en las ceremonias de inauguración, pero ese día no hay competición en el estadio. En los Mundiales sí hay una ceremonia vistosa antes del partido inaugural, pero no se monta y desmonta con tanta celeridad como lo que se ve en la Super Bowl.

Al día siguiente de la Super Bowl, los medios del país se pasan el día comentando la actuación y los anuncios, el partido casi queda en un segundo plano, reservado para los especialistas en deportes... Me ha llamado la atención que bastantes comentaristas han comparado el espectáculo de Katy Perry con la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Pekín, quizá por el momento en el que el escenario se convierte en un tablero de ajedrez donde las casillas se vuelven tridimensionales. Ese momento (que en el vídeo de Youtube que adjunto a continuación podéis ver en el minuto 2:48) recuerda quizá a un momento en el que el escenario del Estadio Olímpico de Pekín también se dividía en cuadraditos y estos también ascendían y descendían (en el vídeo siguiente lo podéis ver en el minuto 28:24).





También evocaba algo a China el primero de los cuatro vestidos que vistió Katy Perry en su actuación de apenas 10 minutos. Quizá hasta el león en el que montaba, salvando las distancias, podría recordar a los leones de las danzas del sur de China.





Fue un espectáculo 100 por 100 americano, pero hasta los mismos estadounidenses reconocieron cierta influencia de Pekín 2008, una ceremonia que de momento, para mi gusto, es la mejor que ha habido en unas Olimpiadas (la de Londres fue divertida pero no quitaba el aliento, y la de Barcelona 92 en aquel entonces fue una maravilla pero el tiempo pasa y se va quedando algo pasada de moda).

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Nuestro vecino el cinéfobo

22 de Diciembre, 2014, 0:01

Todos habréis oído hablar a estas alturas del jaleo montado con la película "La Entrevista", ésa en la que se dramatizaba el asesinato del actual líder norcoreano Kim Jong-un, y que al final ha tenido que ser retirada de las carteleras, poco antes de su estreno, a causa de un ciberataque contra la productora, Sony, que según EEUU estaba orquestado por Corea del Norte. Es espectacular que Hollywood, que ha hecho de todo y se ha metido siempre con quien ha querido (EEUU incluida) se haya doblegado por unos datos filtrados y unas amenazas que podría haberlas escrito cualquiera.


Por otro lado me cuesta creer que Corea del Norte, un país aislado del resto del mundo, tenga la tecnología necesaria para atacar en la red a una multinacional como Sony, pero bueno, también me han hecho gracia las noticias de la conservadora cadena FOX en las que se acusaba indiscriminadamente a todos los "enemigos de la libertad" de estar detrás del ataque (China, Irán, Rusia, sólo faltaban Venezuela y Cuba, aunque los cubanos creo que ya son amigos).

Los norcoreanos, en todo caso, llevaban ya muchos meses quejándose por "La Entrevista", e incluso habían elevado una protesta ante Naciones Unidas alegando que presentar en un filme el asesinato de un jefe de Estado actual (algo que, tienen razón, no es algo muy común) era una especie de apología del terrorismo. En el vídeo que muestro a continuación se muestra la escena de ese asesinato, y encima a cámara lenta, para que el espectador tenga bien claro cómo la palma el amado líder Kim. Empieza a partir de 0:30, y no está íntegra pero os podéis hacer una idea:



Lo curioso del asunto es que el padre de Kim Jong-un, el ya fallecido Kim Jong-il, también fue "asesinado" en al menos una película estadounidense, "Team América", que llegó a los cines hace 10 años. En aquella ocasión los norcoreanos no se quejaron tanto, quizá porque la película era de bajo presupuesto, o porque Kim Jong-il no era de carne y hueso, sino una marioneta, como el resto de personajes. De todos modos, la muerte de Kim Jong-il también era tremenda:



Todo hay que decirlo, los norcoreanos no dudan en bombardear la Casa Blanca en sus vídeos de propaganda (aunque sus efectos especiales están al nivel de un capítulo de los Power Rangers de 1993):



De todo este asunto, quizá la conclusión que saco es que esto de reírse de los dictadores norcoreanos ya está siendo un poco repetitivo. Me gusta reírme de cualquier cosa, y reconozco que Kim Jong-un tiene un aspecto bastante risible, pero eso de que el dictador siempre, absolutamente siempre, sea tratado de forma chistosa, me chirría un poco, y más cuando es la cabeza de un régimen que debe ser bastante chungo para vivir. Pero bueno, todos caemos, así que mira, termino con un tuit de @norcoreano, el misterioso tuitero español que le parodia:

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Andegüiner is...

17 de Octubre, 2014, 0:01

El cine chino ha sorprendido en los últimos días al seleccionar una película casi desconocida, y encima de un director que no es del país (el francés Philippe Muyl, tampoco demasiado famoso) para representar al país en los Oscars del próximo año. La película se llama Le Promeneur d'Oiseau (¿el paseador de pájaros?) en francés, pero en chino es Ye Ying, y en inglés The Nightingale (en ambos casos traducibles como "El ruiseñor"). Aquí tenéis el trailer de la película, que se estrena en China el próximo 31 de octubre, por si queréis ir a verla:



Los críticos de dentro y fuera de China se han quedado bastante sorprendidos de la elección, en un momento en el que el país produce muchísimas películas (algunas buenas, otras no tanto) y además sobreprotege su cine patrio al no permitir que más de una treintena de películas extranjeras se proyecten en las salas de cine nacionales. Además, este año ha habido grandes producciones en el país: por ejemplo, una película china ha ganado el último Oso de Oro con el thriller Black Coal, Thin Ice ("Negro carbón, fino hielo"), de Diao Yinan. Ya que estamos con trailers, os pongo el de esta película, que no he tenido el gusto aún de ver pero promete mucho para el que le guste el cine negro:



Otra película que muchos pensaban que podía haber representado a China en los próximos premios de Hollywood a la mejor cinta extranjera es la última de Zhang Yimou, Coming Home. No es quizá la mejor obra del veterano cineasta, pero Zhang es un valor seguro, suele gustar en el extranjero (aunque por ahora no lo suficiente para llevarse un Oscar). En fin, quizá ya lo tienen demasiado visto, aunque en esta película vuelve a ser crítico con la Historia reciente de China, tras años de cine algo demasiado próximo a los gustos oficiales.



Las razones para elegir una película desconocida, y de un director que no es chino, siguen en todo caso siendo un enigma. La prensa estadounidense teorizaba con que, irónicamente, la primera de estas películas, pese a ser dirigida por alguien no chino, da una imagen de China más idílica, más afín a los objetivos del régimen. Las otras dos mencionadas aquí, aun dirigidas por locales, o quizá precisamente por eso, se meten en realidades "incómodas" del país e introducen temas violentos que no se ajustan tanto a los intereses del Gobierno.

Paradojas de la vida, al final va a resultar que los chinos prefieren la visión de su país que dan los extranjeros...

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El lago de los rifles

20 de Junio, 2014, 0:01

Hace unos días vi en el cine la última película de Zhang Yimou, "Coming Home" (Volver a Casa), título que es fácil de confundir con "The Road Home" (Camino a Casa), filme que el mismo director rodó allá por los 90 pero que no tiene que ver nada con el actual.


No os voy a contar mucho de la película aquí para no arruinaros la historia a los que queráis verla, aunque sí diré que la sencilla historia que cuenta, ambientada en la China inmediatamente posterior a la Revolución Cultural (finales de los 70), me parece una audaz metáfora que de forma muy inteligente -para escapar de los censores- denuncia uno de los grandes problemas de la China actual, la amnesia que el país se autoimpone sobre su historia reciente. Aunque quién sabe, quizá la aparición de películas como ésta signifique que los tabúes sobre ciertos periodos negros de la historia nacional se estén levantando gradualmente...

Gong Li, la eterna musa de Zhang Yimou (aunque durante unos años pareciera que estuvieran separados profesionalmente) está impresionante en su papel de ama de casa cincuentona, como también lo está el protagonista masculino, Chen Daoming (un clásico de las grandes superproducciones chinas). Sin embargo, quizá el mayor aplauso lo merece la hija de ambos en la historia (llamada Dandan), interpretada por una actriz debutante en el cine llamada Zhang Huiwen que está magnífica, sobre todo cuando llora.

Al principio de la historia, Dandan es una bailarina de ballet que se prepara concienzudamente para participar en una famosísima obra de danza clásica para los chinos, llamada "El Destacamento Rojo de Mujeres". Este ballet adaptaba una novela sobre un grupo de mujeres que en los años 30 del siglo XX formó una guerrilla comunista en la isla tropical china de Hainan.





Durante la Revolución Cultural, en los 60 y 70, este ballet y apenas media decena más de obras de artes escénicas eran las únicas que se permitían en los escenarios de toda China, y básicamente se obligaba a todo el mundo a verlas por su valor propagandístico, así que cualquier chino de 50 años para arriba no sólo la ha visto, sino que es posible que se la sepa de memoria. El Ballet, a diferencia de muchas cosas de la Revolución Cultural que hoy en día se consideran en China pasadas de moda o excesivamente rogelias, se sigue considerando en la actualidad una pieza digna de representar, y aún se pone en escena de vez en cuando en los teatros del país. Puedo poneros la obra entera en un YouTube (en realidad es una adaptación de ese ballet al cine, pero es casi lo mismo).



El destacamento rojo de Hainan existió de verdad, y de hecho algunas de sus miembros aún viven en el centro de Hainan (concretamente en la ciudad de Qionghai, cerca de Boao), aunque deben de ser nonagenarias y cada año, ley de vida, son menos (en 2008, comenta Wikipedia, quedaban 14, no sé ahora cuántas serán).

En una famosa escena de este ballet (aunque no sé si es cosa de la versión original o de adaptaciones posteriores más vanguardistas) las revolucionarias se colocan de forma que la pierna parece ser un fusil. No intenten imitarlo en casa, pero la posición es ésta:


Curiosamente, en las últimas semanas al artista/provocateur/activista/personadeseosadeatención Ai Weiwei le ha dado por imitar, no se sabe del todo muy bien con qué intención, esa postura tan incómoda. Gracias a ello, o por culpa de ello, hemos podido ver parte de la nalga de Ai:


Además, muchos seguidores de Ai, que son muchos y muy fieles, han decidido imitar a su mentor y le han enviado fotos con posturas similares o montajes que le homenajean, cientos de imágenes que el artista está colocando estos días en su cuenta de Instagram, en plan meme. Si os animáis a seguir la moda, haced antes unos estiramientos, por favor.

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Jorge Javier, pon tus barbas a remojar

23 de Mayo, 2014, 0:01

Parece increíble y hasta surrealista, pero en un año, los chinos, así, en general, le han cogido manía a Telecinco, un canal televisivo de un país que se encuentra a miles de kilómetros de donde ellos viven. Ríete tú de las polémicas de China con CNN o el Niu York Taims. La cosa ha llegado a tal nivel que esta semana el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino ha dicho en rueda de prensa oficial que el canal español "insulta repetidamente a los chinos".

Recapitulemos los episodios que han llevado a semejante dislate, que recuerda a aquellos tiempos en los que la revista Codorniz e Inglaterra estaban en guerra.


Todo empieza hace cosa de un año, cuando Aída Nízar, ex concursante de Gran Hermano y, por tanto, personaje absolutamente irrelevante para cualquier persona que no sigue la telebasura, presentó un reportaje sobre los restaurantes chinos en un programa de la cadena amiga llamado "Sálvese quien pueda" (no confundir con la saga de espacios "Sálvame", en los que también ha colaborado).


En el programa, la señora Nízar se colaba en cocinas de restaurantes chinos en España, los acusaba de sucios, e intentaba difundir topicazos del tipo "los restaurantes chinos cocinan a sus abuelos". Un contenido televisivo no sólo amarillista, sino además poco original: ese lugar común, unas veces en broma y otras en serio, ha salido en cientos de programas españoles antes que en el de la Nízar. Bueno, con una diferencia: al visitar la presentadora los restaurantes y montar escándalo en ellos, los chinos que viven en España, que normalmente no entran en polémicas por lo que se cuenta de ellos en programas de televisión españoles (quizá porque no los ven) esta vez sí se molestaron, y mucho, por haber sido visitados por cámaras de televisión sin permiso, sufrir calumnias, etc.

Pero la cosa no quedó allí: el malestar de los chinos en España viajaría miles de kilómetros y llegaría a China, donde a través de las redes sociales miles de internautas se enteraron de que había un programa de una tal Aída Nízar que se metía con sus compatriotas en España. "Aída Nízar" se convertiría así en trending topic de los microblogs chinos, y con ello en un personaje famosillo en el país (y persona non grata). A mí me la llegaron a nombrar y criticar hasta los taxistas pequineses cuando les decía que era español. La polémica, como todas, se va olvidando con el tiempo, pero los chinos decidieron a partir de entonces tener un ojo encima de lo que haga Telecinco.

Meses después, otro programa con el típico sello de calidad de Telecinco, "La Noche en Paz" (gala de Nochevieja producida por José Luis Moreno) volvería a molestar a los chinos por nuevas alusiones ofensivas contra los restaurantes chinos. Esta vez aparecieron en un gag cómico, así que no deberían ser tomadas en serio, pero los hosteleros chinos estaban ya algo sensibles por la polémica anterior, se quejaron, en China la polémica volvió a llegar vía sus inmigrantes en España, y esta vez también fue reproducida y magnificada por los medios de comunicación del país asiático.



Estas dos primeras polémicas podrían comprenderse por el hecho de que descansan en un prejuicio, el de que los restaurantes chinos en España son de mala calidad, que seguramente debe doler y causar pérdidas económicas a los empresarios del país oriental que emigran a tierras españolas. En todo caso, si los inmigrantes chinos supieran que a buena parte de los españoles los exconcursantes de realities no nos parecen precisamente Jordi Evole, o que los chistes "matrimoniada style" de José Luis Moreno no nos despiertan ni la más tímida sonrisa, quizá no se hubieran tomado tan en serio dos polémicas que en realidad no dejan de tener un toque kafkiano.

Algo similar ocurre con la tercera y por ahora última trifulca entre China y Telecinco: la protagonista es otra Aída, pero esta vez no la Nízar, sino la serie homónima de Luisma, Lore, Macu y compañía. En el capítulo del pasado domingo, Mauricio Colmenero le declara la guerra a Wang, hostelero chino de Esperanza Sur, y coloca en su bar, el Bar Reinols, el siguiente cartel:


Vuelta a empezar: el cartel ha vuelto a pasar de pantalla en pantalla por las redes sociales de los inmigrantes chinos en España, de ahí ha saltado a los internautas chinos, y así hasta llegar a la prensa del país, que se ha hecho eco del supuesto "insulto" y ha llegado a preguntar al portavoz de Exteriores chino, quien contestó lo que he comentado al principio del post.

Esta vez, el malentendido es total: muchos chinos, en España o en China, han confundido a la serie Aída con Aída Nízar. Tampoco han entendido, quizá porque el humor chino no es igual, que Mauricio Colmenero es un antihéroe, un personaje que en ningún caso va a ser modelo a imitar: al contrario, es presentado como homófobo, machista y racista (lo que, al final, lo acaba convirtiendo en uno de los personajes más graciosos de la serie).

En fin, todo esto no es más que un choque cultural en parte comprensible por la distancia y las diferencias de humor, en el fondo bastante gracioso, aunque quizá no bueno para la popularidad de España en China, donde no había circulado tanto el estúpido tópico ese de que "los españoles son racistas" que sí se ha difundido, desgraciadamente, en los países anglosajones, por lo de los insultos en el fútbol y tal.

Telecinco, que hay que admitir que no es precisamente el máximo referente de calidad audiovisual en España, ha sufrido en todo caso un juicio algo riguroso por parte de China. Parte de la culpa es el efecto bola de nieve que causan las redes sociales, que hace tiempo que han probado tener ciertos defectos a la hora de difundir cosas. Tonterías sin importancia se han magnificado, quizá se han malinterpretado, y la cadena amiga ha quedado señalada por los chinos como "enemiga", por lo que ahora los chinos están con ella a la que salta. Me recuerda un poco como cuando toda la red española se ceba en las chorradas de Mariló Montero o Toni Cantó: les tienen en el punto de mira y no les dejan pasar una.

Pero el choque cultural suele venir de las dos partes: los chinos no han entendido bien el humor español, pero los españoles también han obrado con desconocimiento de la cultura china. Intentaré ejemplificar esto explicando por qué ha ofendido tanto el cartel de Mauricio Colmenero en el Bar Reinols. Los guionistas de Aída probablemente no lo saben, pero para el imaginario colectivo chino un cartel en el que ponga "perros y chinos no pueden entrar" es el culmen del racismo, del colonialismo, de la humillación, hasta el punto de que ni en un chiste se lo toman a bien.

Esto tiene sus razones históricas en el Shanghái colonial, hace cosa de un siglo: por aquel entonces, cuando esa ciudad estaba dividida en barrios ingleses, franceses, estadounidenses, los extranjeros construyeron en su zona más exclusiva, el Bund, un parque llamado Huangpu en el que estaba prohibido que entraran los chinos, y tampoco se permitía entrar a los perros. Los chinos convirtieron ese parque en un símbolo de la injusticia colonial, hasta el punto de que hoy en ese lugar hay un monumento de homenaje a la lucha contra la ocupación extranjera.

La leyenda dice que en la entrada del localmente odiado parque había un infame cartel en el que se podía leer "chinos y perros no están autorizados", un letrero que se reproduce en esta escena de la mítica "Fist of Fury", donde el gran héroe chinoamericano, Bruce Lee, decide, cómo no, hacerlo añicos:



En los últimos años de contenciosos territoriales entre China y sus vecinos, algunos nacionalistas chinos dueños de restaurantes, bares, tiendas y otros establecimientos decidieron mostrar su ira a los países rivales haciendo desafortunadas versiones de aquel famoso cartel:





Lo cierto es que la existencia del cartel original es una leyenda urbana, y que probablemente nunca existió. Sí había un cartel con diez normas a la entrada del parque, y una de ellas estipulaba que los chinos no podían entrar (cosa que ya de por sí no estaba demasiado bien), mientras que otra norma, sin relación gramatical con la anterior, avisaba de que no se podían pasear canes.


En todo caso, Mauricio Colmenero, no vuelvas a jugar con fuego. Y no me bailes el tiritití.


PD: El día que los chinos descubran que Karmele Marchante es activa defensora de un Tíbet independiente, tendremos la cuarta polémica...

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China en serie

8 de Mayo, 2014, 0:01




"Vivimos en la edad de oro de las series". Es una frase ya tan manida que te la habrá dicho hasta la portera, pero algo de razón tiene el topicazo: en lo que va de siglo las series de televisión han superado en muchas ocasiones a las películas en calidad, en popularidad y en poder para trascender en la historia del audiovisual. No nos acordaremos dentro de 30 años de las decenas de películas de superhéroes que está habiendo estos años, pero sí de Mad Men o de Los Soprano.

En China, estas últimas semanas, ha habido bastante polémica por la decisión (nunca se sabe muy bien de quién) de retirar de las webs de streaming varias series televisivas estadounidenses, entre ellas la inocua comedia "The Big Bang Theory". El bloqueo se ha producido precisamente en los días en los que yo, tras años de visionado de series por DVD, he decidido sumarme a la moda de verlas por webs chinas como Youku, donde te las ofrecen subtituladas en inglés y te muestran los capítulos que se acaban de emitir en los canales estadounidenses con apenas unas horas de diferencia.

Mucho se ha escrito sobre la censura a The Big Bang Theory: yo creo que no se debe a razones políticas (si así fuera, hay series bastante más fuertecillas de contenido que habrían caído antes) sino comerciales (probablemente alguna televisión china está pensando en ponerla en la pequeña pantalla, por lo que para no perder audiencias se ha cortado por lo sano su emisión en internet).

En todo caso, no quiero dedicar gran espacio a ese tema de actualidad, por lo que decía de que ya se habla mucho de ello en los medios. Prefiero hacer en este blog un repaso de los "cameos" de China en las grandes series. Tramas y personajes que tengan que ver con el mundo chino o, en su defecto, con Extremo Oriente. Me centraré en series que he visto, y aun con todo me olvidaré de algunas cosas (¡hay miles de capítulos juntándolas todas!) así que confío en que me ayudéis aportando lo que vosotros recordéis para completar la lista, o corrigiendo alguna cosa errónea que ponga en ella, porque voy a hablar sobre todo de memoria. Ojo, hay algún spoiler.


Mujeres Desesperadas: Aunque la serie es bastante WASP, en ella es importante en la segunda temporada la aparición de Xiao Mei, una inmigrante ilegal china que es contratada como criada en casa de Carlos y Gabrielle Solis y acaba convirtiéndose en amante de Carlos (que así se venga de las anteriores infidelidades de su esposa). Paralelamente, los Solis la intentan usar de vientre de alquiler para tener un niño, pero hay problemas en la concepción y el niño acaba saliendo negro (la típica situación surrealista de culebrón venezolano que suele tener esta serie). Ah, y en un capítulo la siempre patosa Susan Mayer le pega un puntapié antológico a una masajista china.



Dexter: Nada chino que yo recuerde en la serie (no la he visto completa, de todos modos), así que buscaremos detalles asiáticos, y aquí nos encontramos a Vince Masuka, compañero de Dexter en el análisis de cochinadas sangrientas en el laboratorio. Masuka (estadounidense de pura cepa, aunque japonés de origen) tiene un humor negro como el carbón, que aparece sobre todo a la hora de examinar cadáveres y escenas del crimen especialmente truculentas.

Cómo conocí a vuestra madre: En esta serie al parecer hubo cierta polémica en un capítulo en el que los protagonistas parodiaban una película de kung fu. No he llegado todavía a ese episodio, pero voto a bríos que tengo ganas.


  Perdidos: Ya comenté en su día en este blog, cuando estaba enganchado a esta serie, que la Inciativa Dharma, el misterioso grupo que conducía misteriosos experimentos en la misteriosa isla, usaba símbolos taoístas en su logotipo. En la serie, que intentó tener personajes de todos los países y etnias posibles, aparecían desde chino-americanos (el doctor Pierre Chang y su hijo Miles) como japoneses (Dogen, que sale en la última temporada), aunque sin duda los asiáticos que más espacio tenían en la trama fueron el matrimonio de coreanos formado por Kim y Sun, que protagonizaron algunos de los mejores momentos de la saga.

Los Soprano: También lo comenté el día en el que terminé de ver esta serie... Aunque el mundo chino está a años luz de esta historia de mafiosos italianos y sus eternas contradicciones, en el último capítulo de la serie hay un pequeño guiño a China cuando uno de los personajes va paseando por el barrio neoyorquino de Little Italy y de repente aparece en Chinatown, sin darse cuenta. Según los sesudos analistas de la serie, esto simbolizaba cómo la mafia italiana está en decadencia, mientras otras, como la china, van tomando el timón.

 
  House of Cards: No he visto ningún capítulo, pese a que muchos la ponen por las nubes, pero ya sé que en la actual temporada China tiene un importante papel en las maquiavélicas intrigas de la Casa Blanca (por lo visto hasta salen de vez en cuando escenas de la rueda de prensa de Asuntos Exteriores de China, que los periodistas que estamos en Pekín nos hemos tragado infinidad de veces).

Sex and the City: No recuerdo personajes o tramas chinos en la serie más moñas de la Historia, pero sí recuerdo que en un capítulo un apartado y modesto restaurante de comida china es importante porque es el lugar donde uno de los ligues de las cuatro chicas lleva a sus amantes cuando no quiere que sus amigos se enteran de con quién se encama. La chica (ahora no me acuerdo si es Carrie, Samantha, Miranda o Charlotte) se da cuenta de ello y se larga disgustada.


  Friends: Al final de la primera temporada, Ross el antropólogo viaja a China para desenterrar dinosaurios. A su regreso, Rachel, que se ha enterado -ya era hora- de que Ross está colado por ella, se decide a salir con él, y va a buscarle al aeropuerto ansiosa. Sin embargo, Ross desmonta del avión con una nueva novia, ¡china! con la que saldrá en la segunda temporada. Bueno, en realidad no es china, sino una chino-americana que Ross ha conocido en Pekín.


Mad Men: Es la serie que estoy viendo actualmente, así que me acuerdo mejor de las escenas... No sale mucho de China, que en aquellos años 60 estaba completamente aislada por la Revolución Cultural, pero algún pequeño guiño hay. Por ejemplo: en la primera temporada, al hortera de Pete Campbell sus gamberros compañeros de curro le colocan una familia de chinos (con gallina incluida) en su despacho, a su regreso de su luna de miel. Uno de los episodios de la cuarta temporada -muy importante en la trama, pues en él se desvela la sorprendente nueva amante de Don Draper- se titula "Muralla China". Pero el país asiático más importante en la trama es Japón: por ejemplo, Bert Cooper es gran fan de la cultura nipona, y su despacho, al que hay que entrar descalzo como en las casas japonesas, está lleno de decoraciones de ese país. En la segunda temporada hay una escena con una camarera japonesa que es digna de retener en la memoria. En la cuarta temporada los protagonistas intentarán negociar anuncios con Honda, aunque la marca japonesa tendrá problemas con Roger Sterling, que odia Japón desde la Segunda Guerra Mundial. Y hablando de conflictos bélicos y de países asiáticos, la Guerra de Corea es fundamental en la vida de Don.



Juego de Tronos: Nada chino en una de las series con más fans del siglo, eso está claro, pero quizá la tierra de Essos (donde viven los dothraki, donde Daenerys va consiguiendo más y más poder y va creciendo como personaje...) es una especie de metáfora de Asia, de la misma forma que Westeros es Europa.

Heroes: Tampoco nada chino que yo recuerde, pero en lo que a Asia Oriental concierne, quien haya visto esta serie no tendrá ningún problema en recordar a Hiro Nakamura, el joven japonés capaz de viajar en el tiempo (por lo que algunas escenas de la serie llegarán a suceder en el antiguo Japón feudal). 



South Park: Esta serie tan irreverente es quizá, por sorprendente que parezca, la que más veces ha tocado temas chinos, y casi diría que es la mejor documentada de todas a la hora de hacerlo, o al menos la que ha tenido más intención de ironizar sobre situaciones de actualidad en las que China es protagonista. El gran ejemplo de ello es el capítulo "The China Probrem", emitido en 2008, en el que Cartman, tras ver la inauguración de los JJOO de Pekín celebrados ese año, cultiva un miedo mortal a los chinos y decide armarse para frenar una invasión de ese naciente imperio. También es espectacular, en otro capítulo, el retrato que la serie hace a las rencillas entre China y Japón.

Los Simpson: Una serie tan longeva en el tiempo (¿un cuarto de siglo ya?) es difícil de controlar ya, por lo que seguramente las alusiones a China y otros países asiáticos deben haber sido innumerables y no hará falta quedarse en el chiste malo de que los personajes tienen la piel amarilla. En un capítulo, por ejemplo, la familia viaja a Pekín para que Selma, la hermana de Marge, adopte a una niña china. En el capítulo hay un especial homenaje a la matanza de Tiananmen, cuando la familia pasa por la famosa plaza de Pekín y ven un monumento en el que dice "en esta plaza, el 4 de junio de 1989, no ocurrió nada".


  El Ala Oeste de la Casa Blanca: En la serie sobre los tejemanejes de Washington durante el gobierno Bartlet, el embajador chino aparece en numerosas ocasiones, no en vano China a veces da "dolores de cabeza" al Gobierno estadounidense en muchas de las temporadas... Es especialmente digno de recordar un capítulo en el que Bartlet va a hacer un viaje oficial a China y los anfitriones le exigen que el encuentro con el máximo líder chino sea en la Plaza de Tiananmen, algo que Washington no desea por las connotaciones trágicas de ese lugar (la trama no es muy realista, porque los líderes chinos jamás reciben a los extranjeros en Tiananmen, sino al lado, en el Gran Palacio del Pueblo, o en Zhongnanhai).

Twin Peaks: Otra vez repito comentario, pero bueno, es digno de recordar que el primer personaje que aparece en el primer capítulo de la mítica serie de los 90 es interpretado por la china Joan Chen, que en la historia hace de dragon girl (una asiática bella pero peligrosa) y tiene vital importancia en la historia. Por otro lado, David Lynch es un apasionado budista, seguramente de la rama del Dalai Lama, y decidió homenajear a esas creencias con una de las escenas más surrealistas de toda la serie, la del mapa del Tíbet y las pedradas a las botellas.


  Modern Family: Una de las comedias más de moda en la actualidad, por sus toques políticamente incorrectos, no toca demasiado asuntos chinos, aunque como Lily, la niña adoptada por la pareja homosexual formada por Mitchell y Cameron, es vietnamita, de vez en cuando aparece algún chiste de humor grueso sobre Asia... En todo caso, no se pueden quejar mucho los asiáticos del trato que reciben en la serie, sobre todo si se comparan con los colombianos, que con la bella y gritona Sofía Vergara en el reparto sufren chanzas y topicazos episodio tras episodio (en todo caso es una comedia, no hay que tomarla en serio).

The Big Bang Theory: La serie que estos días está en boca de todos en China por su bloqueo en las webs es, paradójicamente, una de las que menos tiene que ver con asuntos chinos en su trama. En mi opinión, porque el principal tema de la historia es lo "friki" en general, y para los frikis la meca asiática del frikismo no es China, sino la vecina Japón. Como mucho se puede decir que en la serie los protagonistas a menudo comen comida china a domicilio, y Sheldon, por supuesto, martiriza a los telefonistas del restaurante chino con sus interminables exigencias. Ah, Jose Lagos en comentarios recuerda que Leonard salió brevemente con una asiática que resultó ser una espía norcoreana. A esta serie le pasa algo parecido a Modern Fanily en el sentido de que un país es especialmente víctima de sus chistes, pero aquí en lugar de Colombia el "punching ball" es la India, por la presencia de ese gran personaje que es Rajesh.



Seinfeld: En los comentarios de este post uno de los lectores, Borja, recuerda que en este clásico de las sitcoms americanas hay un capítulo entero dedicado a la visita de los protagonistas a un restaurante chino. Desgraciadamente, en el capítulo no sale Kramer, el mejor personaje de la serie con diferencia.

Futurama: También Borja recuerda que en la serie hay un personaje chino-marciano, Amy Wong (tras buscarla en Google Imágenes he llegado a la conclusión de que tiene seguidores muy fieles y enfermizos).

American Dad: Otra aportación de Borja, quien recuerda que la mujer del protagonista es, sorprendentemente, hija de unos emigrantes chinos (digo sorprendentemente porque no tiene cara de asiática). Estos familiares de vez en cuando le visitan en más de un capítulo.

It's Always Sunny in Philadelphia: Cuarta y de momento última sugerencia de Borja, quien rememora un memorable capítulo que tiene a una norcoreana como protagonista.

Two Broke Girls: Esta serie que intenta ser graciosa con no muy afortunado resultado (no en vano sus creadores son los mismos que los de Sex and the City) tiene como uno de los personajes principales a Han Lee, coreano dueño del restaurante donde trabajan las protagonistas mientras sueñan con largarse de allí y fundar una tienda de magdalenas.

Community: No tengo el placer de conocer esta serie, pero en los comentarios Txiki recuerda que en ella uno de los personajes más desfasados es el Profesor Chang.
All American Girl: Esta serie de los 90 fue la primera y por ahora única en Estados Unidos protagonizada por una familia asioamericana (de orígenes coreanos). Al parecer no tuvo mucho éxito, cayó mucho en topicazos orientalistas con los que en teoría quería terminar. Su unicidad está a punto de terminar, ya que hace poco se ha anunciado que la cadena ABC prepara una nueva serie de asioamericanos (de origen chino) llamada Fresh Off the Boat. ABC son también las siglas de "American Born Chinese", así que el hecho de que la American Broadcast Company apueste por ella supone una curiosa coincidencia.
The Waking Dead: Ahora que he reanudado el visionado de la gran serie de zombies por antonomasia, he podido recordar que uno de los personajes principales, Glenn, es encarnado por el actor surcoreano Steven Yeun.
Agents of SHIELD: Jose Lagos, en los comentarios, recuerda que esta serie tiene a dos actrices asiáticas: Ming-Na Wen, nacida en Macao, y Chloe Bennet, hija de padre chino que ha llegado a grabar un disco en mandarín, pues también intentó ganarse el pan en el mundo de la música.
Avatar, the Last Airbender: Jose Lagos también nos habla de esta serie animada, ambientada en Asia y según él muy bien documentada en cuanto a cultura china y de otros países vecinos. La serie, dice él, es mil veces mejor que la película homónima que se hizo posteriormente, al parecer un horror que no gustó nada a los fans de los dibujos animados originales.
Martial Law: Otra aportación de José Lagos, esta serie de finales de siglo XX en la que el protagonista es un policía chino en Los Ángeles. Leo en Wikipedia un dato muy gracioso: el actor protagonista (Sammo Hung) apenas hablaba inglés, por lo que apenas habla en la serie.
The Wire: Poco aparecen los chinos en esta sublime y legendaria serie sobre policías y camellos de Baltimore, aunque la comida china para llevar es muy popular entre los narcotraficantes callejeros de la historia. En una serie donde son importantes los irlandeses, los polacos, los griegos y sobre todo los negros, los muchísimos negros, apenas hay espacio para los asiáticos: si éstos salen se trata de papeles muy secundarios, en general como dueños de pequeñas tiendas de barrio. Aunque en una de ellas, a cargo de una señora coreana, ocurre una de las escenas más dramáticas y a la vez más absurdas de la última temporada: la muerte de Omar. Uno de los principales personajes de la historia, la policía lesbiana Kima Greggs, corre a cargo de la actriz Sonja Sohn, que es medio asiática, ya que su madre es coreana (conoció a su padre, un soldado afroamericano, en la Guerra de Corea). En una escena de la serie, a Kima le dicen medio en broma que parece medio china o japonesa, y en realidad no van mal encaminados.

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China en el cine palomitero

30 de Marzo, 2014, 0:01

En el anterior post nombré a Wang Jianlin, el hombre más rico de China, quien además es desde el pasado año el dueño del mayor imperio mundial de salas de cine. No sé si él influye o no en un hecho que quien más quien menos habrá notado al ir a ver los grandes blockbusters del momento: cada vez hay en ellos más escenas que ocurren en China, o los chinos tienen un papel crucial en el argumento. Y no estoy hablando meramente de pelis de artes marciales, o con historias ambientadas en la dinastía Tang de Naranja: no, me refiero a filmes de palomitas y gafas en 3-D, de grandes producciones ultracomerciales, películas de poco guión, mucho FX y sonido THX.

Veamos unos cuántos ejemplos de películas muy taquilleras que se han rendido a esta moda (la lista contiene spoilers a tutiplén, así que saltaos aquéllas que no hayáis visto).


 
2012: En la mayor película de desastres de todos los tiempos (o por lo menos la que presenta un desastre mayor, el fin del mundo) China es, básicamete, el país que salva a la humanidad, el que construye los barcos gigantes en los que los mejores científicos, artistas, políticos y John Cusack se montan para que por lo menos las grandes mentes de nuestra especie -y John Cusack- no perezcan en el cataclismo maya. En la película se alude a que sólo los chinos son capaces de poder construir con rapidez barcos tan enormes en el poco tiempo que hay para ello, de ahí su papel primordial, aunque también influyen hechos geográficos, ya que el Tíbet, meseta a 4.000 metros, es el sitio ideal para la construcción, al ser uno de los últimos lugares del mundo en ser tragado por los océanos. La peli fue un éxito en China, y los chinos aplaudían en los cines hasta con las orejas.


 
Gravity: La película ocurre en el espacio, así que no es que China aparezca en escena alguna, pero lo que sí muestra la película es la estación espacial china Tiangong (que existe en realidad, aunque no está tan avanzada como la de la peli, que ocurre en un futuro próximo). Como en el anterior caso, China juega un papel clave en la salvación del protagonista, en este caso Sandra Bullock, quien desde la Tiangong consigue lanzarse en un módulo que la lleva de vuelta a la Tierra. Para dar un aire chino a la Tiangong, en el interior de ésta se puede ver, aparte de un panel de control con teclas chinas que casi vuelve loco a Sandra, una paleta de ping pong flotando en ausencia de gravity por el interior de la estación. La peli también ha sido un éxito en China, aunque quizá algo menor de lo esperado.



Iron Man 3
: No es exactamente un ejemplo de blockbuster con escenas en China, pero es un peculiar caso que merece ser mencionado aquí. Extraño destino el de esta película, una de las más taquilleras de 2013 y que se vendió el pasado año como la primera coproducción de la Historia entre Hollywood y China (una productora china participó en la financiación). Durante meses se barajó con que habría protagonistas chinos, que la peli tendría un especial sabor oriental, pero todo ello quedó en detalles ridículos. Por ejemplo: en la película el gran enemigo de Iron Man es el Mandarín, famoso villano del hombre-robot también en los tebeos Marvel originales. Pues bien, en la película el Mandarín no es chino, como dictan los cánones, sino una especie de versión caricaturizada de Bin Laden. Uno puede pensar con ello que los guionistas querían con ello agradar al público chino, pero tampoco se acaba de entender entonces por qué en una de las escenas más tremebundas del filme el Mandarín causa un sanguinario atentado en el famoso Teatro Chino de Los Ángeles (que en realidad tampoco es chino, pero quizá es lo más chino que sale en la historia). Pero estas dos cosas son una nadería comparado con la estúpida idea de los productores (imagino que los chinos) de añadir al filme unos minutos que sólo se enseñaban en los cines de China, una versión extendida para el país asiático. Esos minutos son pura basura: no aportan nada, parecen rodados por otro director, cortan totalmente la atmósfera de la historia, y para más inri en ellos hay un "product placement" escandaloso, un doctor chino bebiendo un vaso de leche Yili que parece más propio de teleserie española cutre que de una superproducción de Hollywood. En fin, un timo de la estampita para el público chino, que el año pasado puso a caldo esta peli, aunque también es verdad que fue muy taquillera (de todas las que se nombran en este post, la que más).


 
Karate Kid: Otro caso, como el anterior, de cierta incongruencia, porque este presunto remake de la famosa película del maestro Miyagi, pese a su título, no va en absoluto de kárate, sino de kung fu, el arte marcial por excelencia de China, el lugar donde está ambientada. De hecho, en China, donde la peli original de los ochenta no es tan icónica y no hacía falta explotarla como recuerdo, se evitó ese absurdo detalle, pues aquí el filme se llamó "Gongfu Meng" ("Sueños de Kung Fu"). Pese a todo, a mí el filme me gustó bastante y me pareció una de las mejores visiones de Pekín que se han hecho en Hollywood, como ya conté en el post que escribí después de verla.


 
Misión Imposible 3: En la tercera parte de la saga de espías protagonizada por Tomcrús, su personaje es secuestrado y llevado a un lugar que en un principio él no conoce, y que resulta ser Shanghái, donde participa en una de esas persecuciones locuelas que suelen trufar los filmes de agentes secretos. Tom recorre a la carrera tejados que primero son de rascacielos y luego de casas tradicionales de teja negra. Aunque en la historia todo ello ocurre en Shanghai, en la realidad la parte de los tejados tradicionales se filmó en un pueblo a decenas de kilómetros de Shanghái, llamado Xitang. Ya conté en otro post, después de visitar esa localidad, que los comerciantes y hosteleros de allí siguen explotando, años después, el recuerdo del día en que actuó allí el actor y cienciólogo.




Pacific Rim: Otra película de desastres para la lista, en esta ocasión ambientada casi todo el tiempo en Hong Kong, donde los seres humanos, Santiago Segura incluido, intentan frenar con robots la invasión de aliens igualmente gigantescos (igual de gigantes que los robots, no que Santiago Segura). La película es un claro homenaje a los filmes japoneses de Godzilla, y estoy casi seguro de que a Guillermo del Toro le hubiera encantado filmarla íntegramente en Tokio (la ciudad nipona sale, pero poco), aunque supongo que optó por Hong Kong considerando que tiene más rascacielos que destrozar y está al lado del mar, algo esencial para la historia (los monstruos llegan siempre del océano). En esta película toda la región Asia-Pacífico se ve amenazada por los monstruos alienígenas, por lo que hay robots gigantes de Japón, EEUU, Australia y, cómo no, China (de color rojo comunista), aunque los pilotos de los robots chinos mueren enseguida (lo cual no gustó mucho a parte del público chino, aunque ello no evitó que el filme fuera muy taquillero en el país).



Transformers 2: Película similar a la anterior, porque también aparecen robots gigantes, aunque esta vez luchan entre ellos, no contra aliens, y destrozan la ciudad de Shanghái, que con tantos rascacielos como tiene ya se ve que es cada vez más apetitosa para los filmes apocalípticos. Yo la vi y no me enteré de nada: toda ella fue una orgía de puñetazos metálicos, láseres y nada más, de lo peor que he visto jamás en una sala de cine. El filme fue el más visto en la Historia de los cines de China hasta que en 2009 llegaron Avatar (que sigue teniendo el récord de taquilla en China) y la moda del 3-D.



Looper: Este filme, que como todos los que hablan de viajes en el tiempo conviene verlo acompañado de Stephen Hawking para que te explique las paradojas temporales y si son plausibles o no, está ambientado (en la parte más futura de la historia) en el Shanghái de 2044, al que el protagonista se irá a vivir porque un viajero del futuro se lo aconseja (qué cosas: en España, cuando tienes una visita así, lo único que te dice es que uses su lejía). La idea es que en ese año China es el país más rico y donde mejor se vive, supongo, aunque el guión presenta el lugar como un sitio frío y algo inhumano (como se suele presentar el futuro en casi todos los filmes de ciencia ficción, vamos). Una vez más, el filme tuvo mucha tirada en China.



Her: La última película que pongo en la lista (aunque seguro que a vosotros se os ocurrirán más ejemplos) quizá no sigue la pauta de blockbuster comercial de las anteriores, pero como es de ciencia ficción y ha estado nominada a varios Oscar, creo que no desentona. Además, la acabo de ver en DVD, y es ella la que me ha animado a hacer este post, asi que aquí se queda. La peli, como en el caso anterior, también habla del futuro, pero seguramente un futuro más cercano (quizá de aquí a 10 o 15 años, no se especifica), en una ciudad de rascacielos que no se dice tampoco cuál es, pero está claro que las escenas se grabaron en, oh sorpresa, Shanghái. La película me gusta porque es una metáfora de nuestra actual pasión obsesiva por la tecnología y porque presenta un futuro no tan frío y bladerunneresco como el que suele verse en las pelis de ciencia ficción, aunque sí bastante solitario. Creo que la película no ha llegado aún a los cines chinos, y tampoco sé si lo hará, aunque seguro que aquí gustaría mucho.




Viendo todos estos ejemplos os habréis fijado en una cosa curiosa, y es que China en el cine, a diferencia de lo que pasa en la televisión o en los diarios, nunca o casi nunca se presenta como un enemigo a batir, a diferencia de cuando el gran rival de EEUU era la URSS y Rambo o Stallone en los 80 luchaban contra él. Ha habido hasta un sonado caso de un filme estadounidense, el remake de Red Dawn, en el que a última hora se cambió el argumento para que los chinos no fueran el enemigo, siendo sustituidos por los norcoreanos.

Todo esto, lo que se hace y lo que no se hace con las películas supercomerciales de Hollywood, muestra sin tapujos que las grandes productoras quieren llegar al público chino, que de ser un mercado totalmente ignorado (porque había pocas salas, porque la piratería de DVDs era enorme y porque supongo que antes China no dejaba a muchas productoras americanas rodar en el país) se ha convertido en el segundo más importante tras EEUU, con posibilidad de ser el primero en un futuro no muy lejano. Gracias, sobre todo, al auge de las 3D, unido a la occidentalización de la clase media urbana china, que ya tiene aficiones muy similares a las de un europeo o un americano y el fin de semana igual prefiere ver un filme en pantalla grande con los amigos en lugar de verlo como hacía antes, en la tele de su casa.

También hay que tener en cuenta que China limita mucho la entrada de películas extranjeras a sus cines (creo que sólo permite unas 20 o 30 al año), por lo que ello aumenta la competencia de los filmes de Hollywood por ser admitidas, y quizá por ello muchas de ellas, sobre todo las de gran presupuesto como muchas de las que se han citado arriba, se esfuerzan por añadir algún detallito o guiño chino en el argumento para intentar pasar la competidísima eliminatoria.

Y otro factor a tener en cuenta, viendo algunos de los ejemplos de la lista, es la gran atracción que dos de las ciudades con más rascacielos del mundo, Hong Kong y Shanghái, pueden ejercer para pelis de ciencia ficción o de desastres. Porque en definitiva, destruir Nueva York en las pelis mola, pero los villanos también quieren recorrer mundo.

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Ya sé quién mató a Laura Palmer

22 de Diciembre, 2013, 0:01










Lo confieso, señorías: no vi Twin Peaks en los 90, cuando era la serie de moda, cuando era la única serie buena. La echaba Telecinco, en esos primeros años de las teles privadas en que no se veían aún en muchas ciudades del país, entre ellas mi Huesca natal, así que me la perdí, como me perdí Oliver y Benji o las mamachicho. Sé que en las grandes ciudades españolas era toda una obsesión, porque Teleindiscreta no hablaba de otra cosa, pero no podía enterarme de mucho más, y más en aquella oscura época sin internet.

Me he resarcido de esta gran carencia en mi formación como persona casi un cuarto de siglo después, viendo la serie en DVD (he terminado este fin de semana). Por fin, ya sé a qué venía toda esa fama (y lo entiendo, teniendo en cuenta la mediocre ficción televisiva que se hacía entonces). Y ya veo de dónde han bebido grandes obras posteriores como LOST, o Fargo, o Doctor en Alaska, o Mujeres Desesperadas (serie que, por cierto, también tuvo a Kyle Maclachlan en el reparto).

Además, me han sorprendido de la serie algunos detalles asiáticos que no esperaba.

Por ejemplo, saber que una de las principales actrices del reparto es Joan Chen, actriz shanghainesa famosa también por su papel en El Último Emperador y por haber dirigido una durísima película sobre la Revolución Cultural (Xiu Xiu, the sentdown girl). Es más, Joan Chen es el primer personaje que sale en la serie (bueno, el segundo, no olvidemos que antes de la música de inicio aparecía la señora del leño...).





Por si esto fuera poco, uno de los momentos más hilarantes y surrealistas de la serie (y mira que hay momentos surrealistas) tiene como protagonista un gran mapa de China.





El agente del FBI Dale Cooper, ni corto ni perezoso, cuenta a los alucinados policías locales de Twin Peaks la historia reciente del Tíbet. Se nota en esta espectacular escena la gran relación del director David Lynch con el budismo tibetano y la meditación trascendental, que promociona hasta con una fundación que lleva su nombre.

No es la única vez que la cuestión tibetana aparece en la serie: también lo hace en otra famosa escena, la de Dale Cooper casi agonizante contando a Diane (a través de la grabadora, que luego la pobre debio pasar cinco años oyendo casettes) los sueños que ha tenido en su vida y no ha podido cumplir, entre ellos ver al Tíbet libre. Después llega el gigante, pero ésa es otra historia.





No sé si todo lo anterior ha sido la causa de que no hubiera forma humana de encontrar la serie en China, y que al final me la tuviera que comprar en un Fnac de España... Aunque no creo, porque en China me he comprado pelis como Kunlun o Siete Años en el Tíbet sin problema. Más bien creo que, como la serie es algo antigua, ya no es muy demandada.

Otra cosa que he descubierto, gracias al DVD de extras que me han vendido con la serie, es que en los 90 hubo una serie de anuncios de café escenificados en Twin Peaks, hasta con los mismos actores de la serie, que se emitían en Japón. Son tan marcianos como la propia serie. He aquí un par de ejemplos:







En fin, que más vale tarde que nunca, ya me tocaba ver esa obra maestra. Si algunos no la habéis visto, os la recomiendo encarecidamente, por lo menos hasta el capítulo 15 (luego pierde mucha gracia). Y qué música, señores, qué música.





PD: Buscando fotos para este post encontré una pequeña colección de montañas en China que tienen forma de tetas, algunas con pezón incluido. No tiene mucho que ver con lo que necesitaba, pero tampoco es mal hallazgo.

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Rosa de China

29 de Octubre, 2013, 0:01


Durante los meses de septiembre y octubre la televisión estatal china CCTV ha organizado un concurso de español -para estudiantes chinos- en el que se buscaba premiar a los mejores hablantes en nuestro idioma. La ganadora ha sido una jovencita llamada Deng Yuqing, quien viajará a Perú con todos los gastos pagados. Aunque el concurso no era de canto, muchos participantes -los mejores para mi gusto, también la ganadora- demostraron su fluidez en castellano cantando desde melodías de Shakira hasta el "Si yo fuera un chico" de Beyoncé, por lo que la competición en muchos casos ha tenido atmósfera de Operación Triunfo.


Tuve ocasión de ver la grabación de una de las eliminatorias (bueno, una parte, porque me fui a mitad: cada programa igual tardaba 12 horas en ser grabado, menudas maratones) y quedé muy impresionado con el programa. No con el nivel de español de los participantes, que era espectacular pero ya me lo esperaba -una de las chicas tenía el mejor acento cubano que he escuchado en la vida- sino por ver cómo un concurso en apariencia académico y, así a bote pronto, "aburrido", puede generar mucho espectáculo televisivo. Es más, creo que los programas de este concurso de CCTV los podría comprar perfectamente un canal español para emitirlos en España y cosechar buenas audiencias con ellos. Estoy seguro de que la gente se engancharía a ellos como se enganchan a Gran Hermano o a La Voz (bueno, un poco menos, pero no por menor morbo sino porque el concurso chino ha tenido muy pocos capítulos, creo que tres).


Gracias al concurso, además, pude entrar por primera vez en la famosa sede de la CCTV.
(Y hacerle esta foto, desde un ángulo muy poco conocido por los turistas).


El telespectador español, por ejemplo, seguramente cultivaría simpatías hacia algún concursante y manías hacia otros. Yo, por ejemplo, quedé prendado de Lin Chen, una participante de la "remota" Guangxi (un poco habitual origen de estudiantes chinos de español) que cantó el "No dudaría" de uno de mis artistas españoles preferidos, Antonio Flores, con una voz espectacular (tenéis unos segundos de su actuación al final de este vídeo). En la fase previa, por lo que he visto en la web de CCTV, también mostró su fabulosa voz interpretando a La Oreja de Van Gogh. No es que la vea triunfando en un concurso de idioma castellano, es que podría perfectamente aspirar a concursos españoles de talentos de la canción. Jesús Vázquez, Bisbal, Rosario... ¡escuchadla!

Del mismo modo, en este concurso, como en los más exitosos "talent shows", uno puede coger manía a algún miembro del jurado. Tampoco es que hubiera ningún Risto Mejide, pero por ejemplo a mí me sorprendió lo duro que como juez puede ser alguien como el venerable hispanista chino Dong Yansheng. Mira que lo apreciamos todos en la comunidad española en China, con ese hablar cervantino que tiene, pero como jurado, claro, con ese nivel suyo... ¡Es implacable en las críticas a las jóvenes promesas!

Y en definitiva, que una gozada ver en la televisión china a nativos del país asiático hablando español y mostrando enorme amor por este nuestro idioma. Aunque la verdad es que la televisión española no se queda corta, por lo que he visto recientemente... Que si un chino con acento vasco en Un príncipe para Corina, que si otro en Top Chef, que si restaurantes de dueños chinos con deje malagueño en Pesadilla en la Cocina...

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40 años sin un buen ZASCA

20 de Julio, 2013, 0:01


Hoy, 20 de julio de 2013, se cumplen 40 años de la trágica y todavía no del todo aclarada muerte de Bruce Lee, el rey indiscutible y eterno del cine de lucha, por más que lo hayan intentado igualar en décadas posteriores tanto en Oriente (Jackie Chan, Jet Li...) como en Occidente (Steven Seagal, Van Damme...). Los homenajes serán especialmente sentidos en Hong Kong, la ciudad de la que era su familia (aunque él nació en California) y donde falleció, según la versión oficial por una reacción alérgica a un medicamento, con apenas 32 añitos.

Todos conocemos de vista a Bruce Lee, pese a que seguramente muchos no hayamos visto una película suya entera, como mucho escenas míticas como su pelea con Chuck Norris en el Coliseo de Roma, o la que tuvo con Kareem Abdul-Jabbar, enfundado en aquel célebre chándal amarillo que luego heredó Uma Thurman.





En los últimos años, el espíritu de Lee ha seguido vivo en un medio habitualmente muy perro, el de la publicidad, que pese a ser un arte menor ha intentado convertir spots en verdaderos homenajes al fallecido ídolo, y en uno de los casos se podría decir que lo consiguió.

En España, por empezar por el que lo consiguió, todos recordaréis el Be water my friend, que allá en 2006 se convirtió en una coletilla de muchas conversaciones y chistes (también caló en este viejísimo blog, por supuesto). El anuncio, de BMW, era genial de puro y simple que era, y podría haber sido de chorizos Campofrío, porque los hubiera vendido igual.



Algo después, en 2008, Nokia intentó usar también a un Bruce Lee en blanco y negro "vintage" para un anuncio de móviles en el que optó por el aspecto circense de Bruce, en lugar del filosófico. En todo caso, hay que decir que para la espectacular escena -que parece antigua pero en realidad no lo era- usó un doble, y le añadió efectos digitales (una pelota creada por ordenador) para que pudiera jugar al ping pong con nunchakus. Publicidad engañosa, y quizá no tan memorable como la anterior, pero efectista.



Finalmente, hace apenas unos días y casi como recordatorio del 40 aniversario, la marca de whisky Johnnie Walker ha recreado a Bruce Lee también con un doble y tecnología digital, esta vez en un anuncio para China, la cuna del kung fu que Bruce ayudó a popularizar en Occidente (mano a mano con David Carradine).



Viendo el anuncio, me parece que han intentado copiar la exitosa idea de BMW (elaborada por publicistas españolas) pero gastando más dinero, con lo que han conseguido un spot barroco, con demasiada filosofía apilada con desorden, y algo frío por presentar a Bruce en un sitio que no le corresponde, el futurista y rascacielesco Hong Kong actual. El dragón hongkonés -ése era su signo del zodiaco chino- pertenece más bien a las callejuelas malolientes de un barrio chino cualquiera.

El anuncio, por cierto, no ha gustado demasiado en China, en parte porque no les acaba de quedar claro ver a Bruce Lee hablando en mandarín (su lengua materna era el cantonés) pero también por el hecho de que anuncie algo tan venial como el whisky, con lo ascético y abstemio que era el luchador.

Esperemos que su memoria no quede empañada por la publicidad, que Bruce descanse en el paraíso o nirvana donde se halle, y que los que estén allí con él no le mosqueen, que en un mal día te deja sin dientes.


ACTUALIZACIÓN (2/8/2013): Ahora que he descubierto Epic Rap Battles of History (no sé por qué tardé tanto) creo que merece la pena que enlace a este gran duelo entre dos grandes:


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Sayonara, Romero y Landa

13 de Mayo, 2013, 0:01

La semana pasada ha sido muy triste porque en ella nos han dejado dos de esas personas que les caen bien a todo el mundo, Alfredo Landa y Constantino Romero. La conexión asiática que me da pie a que aparezcan en este blog es pequeña pero curiosa. En el caso de Constantino es fácil, una de las frases que hizo famosas usó el idioma japonés:



En cuanto a Alfredo Landa, actor cañí como ninguno, tuvo unos comienzos muy exóticos, ya que en sus primeros años, en los que también fue como Constantino actor de doblaje, le puso la voz al Príncipe Tuan en la película
55 Días en Pekín, que fue rodada en Las Rozas de Madrid. No he encontrado vídeos de aquel curioso cruce entre el landismo y China, sólo los primeros minutos de la película en español (y de propina un YouTube en el que se puede ver la peli completa con subtítulos en portugués).



El día que Landa nos dejó, creí recordar que en una de aquellas famosas pelis de destape y suecas Alfredo se había intentado ligar a una china, pero no, estaba equivocado, quien llevó a cabo tal intento fue otro gran actor desaparecido hace también poco tiempo, José Luis López Vázquez.



Siento especialmente la pérdida de Constantino Romero, en mi casa éramos unos grandes fans de "El Tiempo es Oro", uno de ésos programas culturales que ahora se echan tanto en falta, y eso que ahora la oferta televisiva en teoría es mucho mayor. Su famosísima faceta como doblador, sin embargo, me crea un dilema interno, porque por un lado estoy de acuerdo en que tenía una de las voces masculinas más imponentes de nuestro país, y que por ejemplo a Clint Eastwood, cuya voz de verdad es normalita tirando a aguda, lo mejoraba en porte y hombría. Sin embargo, desde que salí de España y empecé a ver pelis en versión original porque no me quedaba otra, ya no puedo ver películas dobladas, los diálogos me parecen falsos y, por muy bonitas que sean las voces escogidas, todo me parece muy irreal.

En los países donde las películas no se doblan (Portugal, Holanda, países escandinavos, en general lugares con idiomas hablados por un número más reducido de personas que otros como el español, el francés, el alemán...) nunca han echado de menos el doblaje, y, casualidad o no, sus ciudadanos hablan mucho mejor el inglés, casi sin acento y casi desde pequeños. Cuando estuve en Serbia, hasta vi Los Serrano en español con subtítulos en serbio. Y en Serbia esa serie fue seguida con locura... En Finlandia tampoco tuvieron problema en subtitularla:



El doblaje puede que sirva para universalizar el cine, pero a la vez consolida la ignorancia de otros idiomas (no sólo el inglés, aunque sobre todo éste, por el dominio hollywoodiense de esta industria). Y creo que no deberíamos sacrificar el poder entendernos con mucha más gente sólo por la vagancia de ver películas en nuestro idioma.

En fin, todavía podría ser peor: en Rusia doblan las pelis pero dejan el sonido original, así que oyes a la vez a Clint Eastwood hablando en inglés y en ruso. Inenarrable, literalmente destrozan cualquier película foránea (no sé si lo hacen con todas las películas, pero alguna vez que he visto canales de televisión rusos lo he visto muy extendido, igual sólo pasa en telefilmes).

En China también se dobla, y es curioso porque las películas extranjeras dobladas se entienden mucho mejor que las pelis cien por cien chinas, supongo que porque al traducir usan palabras más sencillas que el "slang" que los chinos puedan usar en sus producciones propias.

Bueno, que ya siento polemizar sobre una de las más famosas facetas de Constantino Romero, una persona públicamente a la que todos, creo, teníamos mucho cariño. Puedo arreglarlo diciendo que antes de salir de España, estaba encantado con los doblajes y los que él hacía me parecían fabulosos. Para despedirnos de él, esta joya: una de sus primeras actuaciones, en la que sale sin su bigote y CON PELO. Descansen en paz él y Landa.


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Ed Wood, ese aficionado

11 de Mayo, 2013, 0:01


No me resultaría fácil elegir cual sería -para mi gusto- la mejor película china de la historia, porque muchas me han gustado. Seguramente escogería una de aquellas obras maestras que vosotros, lectores, también colocasteis en el top de aquella encuesta que este blog planteó hace tres años.

Sin embargo, me es mucho más fácil elegir la peor película china de todas las que he visto, y creo que además debería ser firme candidata a la película más birriosa de la historia mundial. El filme es tan horrendo que hace daño a los ojos, y no lo digo metafóricamente. Me estoy refiriendo a Kill Octopus Paul, aunque en algunos lugares se presenta con el nombre de Who Killed Paul the Octopus.





La película se inspira en el Pulpo Paul, el bicho que animó el Mundial de Sudáfrica 2010 con sus sorprendentes poderes adivinatorios (recordemos que acertó el ganador de todos los partidos en los que se le pidió su opinión). Intentando explicar en cuatro palabras el sindiós de este filme, la historia teoriza con la idea de que el Pulpo Paul y otros primos de su especie son codiciados por mafias de apuestas de partidos, y unos aficionados chinos que viajan a Sudáfrica durante el Mundial intentan luchar contra éstas.

En la peli aparecen dos famosos comentaristas deportivos chinos, probablemente engañados pensando que iban a una película de verdad. Uno es Huang Jianxing, famoso por
haberse vuelto loco durante una retransmisión del Mundial 2006. El otro es Li Chengpeng, quien, por cierto, acaba de ganar el Premio BOBs -de grato recuerdo para este blog- al mejor blog del mundo. También hay un cameo de Luo Xi, el fan de la selección china más famoso (una especie de Manolo el del Bombo, pero con sombrero de caowboy en vez de bombo).





No busquéis datos sobre la película en IMDB, que no los encontraréis, seguramente no pasó el corte de calidad necesario para figurar allí. En la Wikipedia sí tenéis una breve reseña del filme, pero, curiosamente, sólo en la versión española de esta enciclopedia electrónica, quizá porque los medios españoles fueron de los pocos que se hicieron eco de la aparición de esta terrible película (por aquello de que el Pulpo Paul, en 2010, fue nuestro héroe nacional).

El filme es un absoluto desastre, y bastante difícil de entender, no por lo profundo de la historia sino por lo mal contada que está. Es posible que el guionista se volviera loco durante la creación de la historia, o que no hubiera guión y éste se fuera improvisando por el camino.

Kill Octopus Paul es criticable en cualquier faceta y nivel, pero quizá lo que a mí más me molestó de ella es que se tomara en serio un asunto que todo el planeta se tomó en broma. ¿Alguien realmente le daba trascendencia al hecho de que un pulpo comiendo almejas acertara, casualmente, los ganadores de partidos del Mundial? Era gracioso, animaba la espera entre partido y partido, y punto. Pero no, el filme le da una insufrible seriedad al asunto. Relaciona al pulpo con magia negra africana, con apuestas ilegales... Viendo el título de la película uno piensa que va a ver una comedia, pero no, se trata de un thriller con "mensaje". Un mensaje difícil de desentrañar, porque la historia es caótica. Aunque bueno, al final de la película los autores por si acaso ponen tras el fundido en negro que "el objetivo del filme es luchar contra las apuestas ilegales en China". Una peli de baratillo con pretensiones hasta políticas.

La directora de este despropósito, Xiao Jiang, se tomaba tan en serio el asunto del Pulpo Paul y hasta su propia película que en la presentación de ésta en Pekín, en otoño de 2010 (casi en la misma semana en la que el verdadero Pulpo Paul murió, por cierto), empezó a soltar blicamente teorías de la conspiración sobre la muerte del cefalópodo, como si se creyera su filme, como si éste fuera un documental. Recuerdo que la colega de mi trabajo que fue a aquella rueda de prensa y al estreno del filme para los medios regresó con la cara pálida: no podía creer lo que había visto, ni en la rueda de prensa ni en la pantalla.

El filme además contiene escenas de violencia muy desagradablesy fuera de cuento. Uno espera una comedia y acaba viendo un thriller de serie C aderezado con sangre. El asesino de la historia -chino- es un esbirro de una red internacional de apuestas ilegales que entre los chapoteos de plasma sanguíneo filosofa sobre lo divino y lo humano. No intentéis sacar lecciones de sus palabras: no se le entiende nada, ni en chino, ni en inglés, ni en español.

Y lo que os decía al principio de que duele a los ojos no es sólo por todo lo anterior, sino que, en un arranque artístico de la directora (o quizá en un fallo de la edición de la película que nadie notó porque nadie quiso ver el producto una vez terminado) Kill Octopus Paul ofrece todas sus escenas no en color, no en blanco y negro, sino, señoras y señores, en ROJO Y VERDE. Sí amigos, la película debe ser un homenaje a Portugal, o una afrenta a los daltónicos, porque sus escenas son rojiverdes. El contraste de esos dos colores, no demasiado amigos el uno del otro, molesta a los ojos y creo que hasta daña el cerebro.


La película es barata, pero aun con todo derrocha dinero. Se rodaron varias escenas en Sudáfrica, durante el Mundial, pero totalmente innecesarias. Exteriores de estadios del Mundial que no aportan nada, animales selváticos de África metidos con calzador en la historia para que se sepa que fue rodada en el continente africano pero que igual hubiera dado sacar de un zoo.

Y por último, la película es mentirosa: el pulpo que sale en la película, y al que parece que algunos quieren matar y otros conservar, no es el Pulpo Paul, sino otro de la misma especie que al parecer también tiene poderes adivinatorios. Ni me acuerdo si al final lo matan o no, porque traté de olvidar la película lo antes posible. Si aún tenéis arrestos de probar, la tenéis en DVD y seguramente os la podéis bajar por internet. Allá vosotros...

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Intentando sacar tajada
de un tostón propagandístico

6 de Febrero, 2013, 0:01

Hace casi cuatro años -qué rapido pasa el tiempo, pardiez- China celebró el 60 aniversario de la fundación de la República Popular China con varios actos, que fueron desde un desfile militar en Tiananmen (del que hablamos aquí en su día) a la producción de películas que recordaban aquel momento histórico, obviamente con tonos elogiosos hacia el régimen. El principal filme conmemorativo fue "La Fundación de una República", famosa en aquellos días porque a ella se apuntó mediante cameos prácticamente toda la flor y nata del cine chino contemporáneo (con la llamativa ausencia de Zhang Yimou y Gong Li).

Tanto se habló de la película aquel año en los medios (los chinos porque la promocionaban, los extranjeros porque la acusaban de propagandística, y esta vez creo que con razón) que me la compré en DVD en aquel momento, aunque luego me dio pereza de verla... hasta estas largas
vacaciones caseras que estoy teniendo en Pekín, en las que me armé de valor y me tragué sus casi tres horas con interés más histórico y periodístico que artístico.

Bueno, la película dura casi tres horas, pero a mí igual me costó 10 (dos tardes) verla completa, porque cada minuto tenía que estar deteniéndola para buscar el la Wikipedia quién era y qué cargo tenía el que estaba saliendo en la pantalla de esta película coral -lo indicaban con subtítulos, pero en chino- y cuál era su papel en la historia del país (supongo que a los chinos no les hará falta, lo aprenderán en la escuela, pero a un extranjero esta película se le puede hacer muy cuesta arriba).


El cartel de la película ya te va dando pistas:
seguir a todos  los personajes es más complicado que en Juego de Tronos.



Al final me lo pasé bien y todo jugando al quién es quién, y creo que hasta aprendí historia contemporánea de China, aunque me temo que en pocos días se me habrá olvidado todo.

He aquí un extracto de la película...



La película es propagandística, sí, pero de forma peculiar, porque no sólo los comunistas están muy suavizados en el filme (creo recordar que en la película este bando no mata absolutamente a nadie del bando contrario, y eso que estaban en una guerra civil) sino también se edulcora al enemigo, el Kuomintang (KMT) de Chiang Kai-shek. Es la segunda vez en poco tiempo -antes fue aquí- que veo con sorpresa que una película china da una cara amable del Generalísimo, en otros tiempos uno de los némesis de los comunistas. Chiang Kai-shek (y también su hijo, que a su muerte tomaría las riendas de la República de China en Taiwán) aparece como un hombre reflexivo, preocupado por su pueblo y sufriente. La propaganda china lo trata ahora casi con el mismo guante blanco con el que trata a los líderes comunistas (y no olvidemos que Chiang fue también un dictador, y que muchos civiles murieron injustamente también por sus decisiones, primero en China y más tarde en Taiwán). El principal error que le achacan en el filme es el de haber querido repartir el país con Mao, más que sus maneras dictatoriales o la forma en la que acababa con la disidencia (ya que el régimen comunista acabaría pareciéndose en estas cosas al KMT). Es curioso el acercamiento que a través del cine está teniendo China hacia Taiwán, donde sigue gobernando el Kuomintang.

Por cierto, que también se concede mucha importancia en la película a un tercer partido, la Liga Democrática de China, que ejerció de mediador y que a veces es casi el protagonista de la historia, lo que le da cierto aire "neutral". Hoy en día ese partido sigue existiendo en China, aunque debe tener un 0,001 de los escaños del Legislativo, su papel es meramente decorativo.

Mientras Chiang aparece como una figura atormentada, Mao es mostrado con una campechanía que recuerda a la que nos vendieron durante décadas del Rey de España: El Gran Timonel se nos muestra comiéndose una guindilla de un mordisco (como buen nativo de Hunan, le gustaba la comida bien picante), emborrachándose con su colega Zhou Enla, llevando a caballito a su hija (a la que en la vida real prácticamente abandonó)... En un bombardeo, casi la palma porque había tomado pastillas para dormir y no quería levantarse de la cama, cual adolescente en día de colegio.

En uno de los muchos diálogos (la película es todo conversaciones, casi no hay acción y de las batallas sólo se ven segundos) Mao dice a sus camaradas, en un momento en el que no saben qué decidir: "Por una vez, voy a ser dictador". No sé si los directores lo ponen con ironía o sin ella, pero a un espectador occidental de seguro le llamará la atención. Como al final de la película, cuando, en una escena que no se sabe muy bien a cuento de qué va, un soldado se cuela en una foto de Mao con unas revolucionarias y una de ellas le pide luego al fotógrafo que por favor borre al soldado del negativo (¿preludio quizá de la manipulación fotográfica que llegaría durante la Revolución Cultural y las purgas?).

Una cosa que me llamó la atención es que Tang Guoqiang, el actor que interpreta a Mao, es todo un jefazo en el cine chino: siempre acuden a él para papeles de líder. Tang Guoqiang (su nombre se podría traducir como "País Fuerte") ¡ha hecho de Mao en 16 ocasiones! (cuatro películas y 12 series televisivas. pero no contento con ello ha encarnado también al emperador Qin Shihuang (fundador de China), a otra docena de emperadores entre reales y legendarios, y a Gengis Khan en su trabajo más reciente. No debe tener subidos los humos ni nada...

Olvidándose un poco del tono propagandístico de la película, o mejor dicho, teniendo en cuenta sus trampas, con la película se puede aprender historia. Por ejemplo, gracias a ella me enteré de que a China le pasó como a España, que se quedó sin Plan Marshall, a pesar de que la esposa de Chiang Kai-shek fue a EEUU para rogar que China estuviera en esa lista de ayudas. También es curioso enterarse, al final de la película, que "gracias" a los estadounidenses se salvó Mao de una catástrofe: cuando el Kuomintang estaba ya prácticamente derrotado y sólo le quedaban tropas en Cantón, Chiang Kai-shek ordenó como acción a la desesperada bombardear el centro de Pekín precisamente el día en el que Mao fundaba desde Tiananmen la República Popular. Los bombardeos debían partir de Cantón hacia el norte, echar sus bombas en Pekín y después seguir hasta Corea del Sur, donde aterrizarían en una base estadounidense. Sin embargo, al final EEUU decidió prohibir que esos aviones usaran sus bases. Como los aparatos no tenían fuel suficiente para ir de Cantón a Pekín, bombardear y regresar a Cantón, Chiang decidió muy a su pesar cancelar esa último cartucho que le quedaba.

También es curioso enterarse por la película de que Chiang, cuando comenzó a ver que la guerra estaba perdida, llegó a ofrecer a Mao repartirse China: del Yangtsé al norte sería comunista, y al sur sería nacionalista, algo que Mao rechazó y le enfureció bastante, porque para este Partido la unidad del país ha sido siempre, y sigue siendo, la gran obsesión. Si Mao hubiera aceptado, ahora podríamos tener en Asia una situación similar a la de las dos Coreas, pero a lo bestia.

En lo anecdótico, pero a mí me encantó porque soy un fanático de banderas, escudos y demás emblemas, en las escenas finales los líderes de la naciente república popular se sientan a decidir cuál será la nueva bandera de China, con varias propuestas sobre la mesa:





Según la película, las primeras propuestas de la imagen, en las que la bandera roja era dividida en dos por una franja horizontal amarilla (que simbolizaba el río Amarillo, o quizá el Yangtsé), eran las que más gustaban a los fundadores de la república (un primero gobierno "de consenso" en el que había miembros de la mencionada Liga Democrática de China y rebotados del Kuomintang). En principio adoptaron esos diseños, que hubieran asemejado bastante la bandera china a la española. Sin embargo, algunas jóvenes revolucionarias que se reunieron con Mao en un aparte (lideradas en la película por ¡Zhang Ziyi!) sugirieron que preferían la bandera de las cinco estrellas que hoy adorna los mástiles del país. Mao, muy mujeriego y zalamero él, dijo que estaba de acuerdo. Conclusión, la primera decisión dictatorial de la república fue culpa de Zhang Ziyi.

Sobre los cameos de la película, de los que se habló mucho cuando estuvo en las grandes pantallas, llama la atención que las grandes estrellas chinas del celuloide no adoptan papeles comunistas, con la mencionada excepción de Zhang Ziyi. Jackie Chan es un periodista, Jet Li es un general del Kuomintang, Chen Kaige también es del KMT (impresiona verle pegar tiros en medio de una plaza de Chengdu), Feng Xiaogang es un líder mafioso de Shanghái... Todos tienen, como mucho, un minuto de aparición y una o dos líneas de diálogo.

En cuanto a personajes, salen decenas, cientos... algunos casi puestos con calzador, sin diálogo (como Deng Xiaoping o el padre de Xi Jinping, que sólo salen unos segundos).

Me gusto la ambientación, que muestra bien las "diferentes chinas", pues la película vuela entre escenas desde las capitales del Kuomintang (Chongqing, Nanjing) a Hong Kong, Shanghái o las bases revolucionarias de los comunistas en Yanan y Hebei, antes de llegar a Pekín (que entonces aún era llamada Beiping). En fin, yo me lo pasé bien escudriñando en la historia de China con la Wikipedia entre diálogo y diálogo de la película... No sé si os recomendable, pero bueno, tampoco es un pastiche infumable, si se ve con paciencia y distancia. Al que le interese la historia del comunismo o la evolución de la propaganda del régimen, a lo mejor le puede servir.

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Ni pan duro

9 de Diciembre, 2012, 0:01

Ayer fui a ver la última película del director más comercial de la China actual, Feng Xiaogang (aún no muy conocido en el extranjero, pero muy taquillero en su país). Lleva por título "1942" (aunque en la versión internacional parece que lo van a alargar a "Back to 1942") y relata con gran crudeza la gran hambruna que sufrió aquel año la provincia de Henan, en el centro del país. Es una película magnífica que os recomiendo encarecidamente ver, aunque os advierto que es muy triste, quizá uno de los filmes más tristes que veréis jamás.


COMENTARIOS DE LA PELI SIN SPOILERS (PARA LOS QUE AÚN NO LA HAN VISTO)

La película supone un giro de 180 grados con respecto a la anterior que hizo el director, la extraña y para mi gusto pésima comedia romántica "If You Are the One 2" (digo extraña y pésima porque si lo que hay en el filme es amor, que baje dios y lo vea). Feng Xiaogang ahora se mete en el drama histórico, como ya hizo hace un par de años con "Aftershock", que contaba -dicen que muy bien, aunque no la he visto- otra gran desgracia, el terremoto de Tangshan de 1976.

"1942" recordará a algunos otro drama histórico de director chino famoso, "The Flowers of War", de Zhang Yimou (que hace un año comenté aquí). En las dos hay japoneses muy malos (aunque el gran enemigo en el filme de Xiaogang es el hambre). En "1942" también hay actores de Hollywood con los que parece que la película quiere intentar captar público extranjero (Adrien Brody y Tim Robbins, pero ambos son secundarios). Y, como en la película de Zhang Yimou, las iglesias católicas en "1942" cumplen cierto papel en el argumento, lo cual me llama la atención teniendo en cuenta que en China se trata de una religión minoritaria (quizá también es un truco de los cineastas por captar espectadores de ultramar, y alguna vez me gustaría ver también en películas de guerra chinas a los monjes budistas hacer buenas obras, por poner un ejemplo).

Vi la película con un amigo mexicano y una china, la cual minutos antes de entrar a la sala se compró un porrón de comida en el super (nada de palomitas, comida de verdad) y se la zampó antes de que empezaran los trailers. "Esta película hay que verla con el estómago lleno", decía. Y tal vez tenga razón: el filme muestra algo que pocas películas han mostrado antes, lo terrible que puede ser un enemigo invisible llamado hambre. Cómo puede destruir nuestra humanidad.

COMENTARIOS DE LA PELI CON SPOILERS (PARA LOS QUE YA LA HAN VISTO, LOS QUE NO QUIEREN VERLA PERO MISTERIOSAMENTE QUIEREN LEER DEL TEMA, O AQUÉLLOS A LOS QUE LE DA IGUAL VER UNA PELÍCULA SPOILEADA)

"1942", como "The Flowers of War", es una película digna de Oscar, al menos de ser nominada para ellos, aunque teniendo en cuenta lo que pasó con la peli de Zhang Yimou el año pasado -pasó sin pena ni gloria por el mercado estadounidense y, por ende, el mundial- no creo que esta maravillosa película de Feng Xiaogang corra mejor suerte. La manía de politizar todo por parte de los medios extranjeros -y eso que la prensa foránea, representada por Brody, es muy bien tratada en el filme, por cierto- va una vez más a perjudicr injustamente a un filme que no es procomunista (no se nombra ni una sola palabra del ejército rojo de Mao, y eso que en aquel entonces ya luchaban) y que en realidad está criticando cosas de la China actual también, a nada que uno escarbe un poquito en la historia.

Como digo, la película encierra un pequeño homenaje al periodismo de corresponsales, por lo menos al de antes, el de los reporteros de guerra de mediados del siglo XX. Si no hubiera sido por el periodista de "Time" que el narigón Brody encarna, el Generalísimo Chiang Kai-shek (quien no es pintado como un malvado en el filme, para mi sorpresa) quizá no se hubiera percatado de la verdadera gravedad de la hambruna. Me parece fantástico que Feng Xiaogang rompa esta lanza en favor de un oficio que a veces es tan vilipendiado, y especialmente en China, donde muchos creen que los reporteros extranjeros sólo estamos para causar problemas. Con la película, el director dice que a veces podemos ayudar al pueblo chino con lo que escribimos o denunciamos.

En cuanto a las "críticas a la China actual" que aparecen en el filme, a mí me pareció claro y diáfano el toque de atención que Feng Xiaogang da, por ejemplo, a la corrupción, que en aquel entonces afectó a la ayuda humanitaria (usada al final para hacer negocios y hasta para arrastrar a las mujeres hambrientas a la prostitución forzosa) pero que hoy subsiste en China a todos los niveles, causando también estragos. También se critica cómo a veces el Gobierno, el de entonces y el de ahora, vive de espaldas al pueblo (esa imagen de los habitantes de Chongqing, entonces capital provisional de China, dando la bienvenida a los líderes, pero también tapando las víctimas de un bombardeo para que éstos no los vean). Otra denuncia de un hecho que 70 años después sigue casi igual: la ocultación de las cifras reales de las desgracias, pues la cuenta oficial de muertos de la hambruna que los altos cargos le dan a Chiang Kai-shek es de 1.087 fallecidos, pero cuando el bigotudo Generalísimo les dice que se dejen de memeces y que le den la cifra de verdad, se entera de que han muerto tres millones de henaneses, la décima parte de una de las provincias más pobladas de China. Hoy en día esto pasa muy a menudo: este año, salvando las muchas distancias, vivimos algo similar en los primeros días de las inundaciones de Pekín.

En lo artístico, la película tiene quizá menos belleza fotográfica que "The Flowers of War", pues Zhang Yimou es inalcanzable como escenógrafo, pero Feng Xiaogang consigue, por ejemplo, una de las más terribles y crudas escenas de bombardeos que veremos jamás. La película empieza en color y acaba casi en blanco y negro, por la nieve, o las grisáceas y raídas ropas de los refugiados.
La lenta y paulatina muerte de la gran mayoría de los protagonistas, o las medidas desesperadas a las que llegan por culpa de su estómago vacío, no os dejarán dormir unas cuantas noches.

El filme, en concluyente conclusión, es una magnífica alegoría de la cruda intrahistoria de China, dando un repaso a todo: desde las altas instancias del Gobierno central a los gobernadores de provincias, el ejército, la Justicia (corrupta también), la religión, los nobles ricos y los pobres siempre desamparados. Los medios extranjeros, qué cantamañanas son, "acusan" a la peli de contar una hambruna que hubo antes de Mao, en lugar de contar las que también se sufrieron en el maoísmo. No han entendido nada: esta película nos cuenta las desgracias de la China imperial, la de Chiang Kai-shek, la del maoísmo y la de hoy mismo. Es la dura Historia de China, que ha endurecido tanto a su pueblo, destilada en un sólo momento límite, el de la terrible hambre de Henan en 1942.

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Épico y Hollywoodiense Yimou

19 de Diciembre, 2011, 0:01

Se acaba de estrenar en China la última película del gran Zhang Yimou, quien a estas alturas creo que no necesita presentaciones. El otro día la fui a ver para darme un baño en el universo zhangyimouiano, porque sus dos anteriores trabajos no los he visto, así que ya tocaba. Lleva por título The Flowers of War, que supongo que será traducida en España como "Las flores de la guerra". Aunque nunca se sabe con los traductores españoles de películas, igual le ponen "Las locas aventuras de un cachondo" o algo así, que peores cosas se han visto.


Vaya por delante que me encantó y que creo que tras una década de muchos tropezones vuelve el gran Zhang Yimou que todos añorábamos, pero eso sí, vuelve muy adaptado a Hollywood, lo cual a mí no me importa, porque me encanta el cine de Hollywood. No esperéis algo social o intimista, similar a sus clásicos de los 80 y 90 ("Qiu Ju", "Sorgo Rojo", "La linterna roja", "Vivir", "Ju Dou"...), pero tened por seguro que vais a ver un filme del género ÉPICO con mayúsculas, y, por supuesto, con una factura visual exquisita, porque Yimou es el mejor director de fotografía del mundo (o tiene al mejor, vamos).

La película, independientemente de su contenido, tiene varios puntos de interés: para empezar, es por ahora la más cara de la historia del cine chino (aunque no sé muy bien en qué se ha gastado tanto dinero Yimou, pues tampoco se ven tantos efectos especiales, y quitando uno de los actores los otros no son de mucho caché). Es además la primera incursión de Zhang Yimou en el género bélico, ya sabéis que todo gran director debe al menos tener una peli de tiros...

Spielberg Salvar al soldado Ryan
La lista de Schindler

Kubrick
Senderos de gloria
La chaqueta metálica

Coppola  Apocalipse Now
etc...
 

Además, es una de las primeras películas chinas protagonizadas por una estrella de Hollywood, Christian Bale. Y la presencia de Bale es especialmente curiosa porque éste ya protagonizó un filme sobre el mismo tema que trata Yimou (la invasión de China por Japón) pero hace 25 años, cuando era un niño: "El Imperio del Sol", del mencionado Spielberg.

La película cuenta la historia de John Miller (Bale), un enterrador que viaja a Nanjing justo cuando esa ciudad, entonces capital china, es invadida por los japoneses, el 13 de diciembre de 1937 (la peli se ha estrenado en China en la misma semana en que los chinos recordaron este triste aniversario). Ese día comenzó lo que los chinos conocen como "la matanza de Nanjing", o "la violación de Nanjing", semanas y semanas de asesinatos de civiles, incluidos mujeres y niños, que acabaron con unas 300.000 almas, y que además incluyó violaciones, rapiñas, torturas, concursos de a ver qué soldado nipón mataba más civiles, etc. Es un tema que muchas películas chinas han tratado, entre ellas "Ciudad de vida y muerte", que se llevó la Concha de Oro en San Sebastián hace un par de años. Un momento de la historia de la infamia humana, comparable con los crímenes nazis.

Miller, un buscavidas cínico y de vuelta de todo, se topa con el comienzo de este horror y se refugia en una iglesia en la que hay unas niñas novicias, y al poco llegan allí también unas prostitutas... hasta aquí puedo leer, pues es mejor que vayáis a verla para que sepáis el resto de la historia (a España creo que llegará a principios de 2012).


La película, como ya dije al principio, tiene la belleza visual que es marca de la casa de Zhang Yimou: los escenarios, la composición, los colores, todo, son de excepcional delicadeza y maravillosa factura. Uno podría dedicarse a ir congelando con el mando a distancia casi todos los planos del filme, y cada uno lo podría enmarcar para que presidiera su comedor, porque no hay escena vulgar. Todas son grandiosas, y eso que estamos en un Nanjing destrozado y en ruinas por la invasión japonesa...

La presencia de Bale internacionaliza la película, le da típicos ribetes cómicos y dramáticos del cine occidental que no suelen estar presentes en los filmes chinos. Gracias al actual Batman, probablemente el filme será mejor digerido por los espectadores de Occidente. Ello contribuye a que "The Flowers of War" se convierta casi en un filme de Hollywood, en una de esas cintas épicas que ganan Oscars. Creo que con esta película, el director chino busca más que nunca llevarse una estatuilla de la Academia, algo que no ha conseguido pese a haber ganado muchos premios europeos en los 80 y 90. Que lo consiga no depende sólo de la película, sino de su competencia, pero creo que es más probable que en otras ocasiones que Yimou sea uno de los favoritos.

Y es que la película tiene todos los elementos típicos de una película típica de Oscar (no es que todas las oscarizadas sean así, pero sí que es frecuente que los tengan): pasión, épica, malos muy malos (los japoneses), héroes grandiosos... Salvando las distancias, y los presupuestos, un Gladiator o un Braveheart a la china, para que me entendáis.

Los periodistas que tanto politizamos las cosas, porque somos bastante plastas, hemos escrito para los medios que la película es fuertemente antijaponesa, y que a lo mejor trae polémica en el país vecino, donde, por cierto, hay mucha gente que dice que no murieron 300.000 personas en Nanjing sino muchas menos, e incluso hay sectores de ultraderecha que niegan que ocurriera el hecho. ¡Hasta hay libros para estudiantes de primaria donde no se nombra, cuando fue un hecho clave en la guerra chino-japonesa!

Es cierto que en la película los japoneses son malvados hasta la médula, como en la mayoría de las películas que sobre este tema se han hecho en China (creo que "Ciudad de vida y muerte" es una excepción, pero no la he visto). Pero bueno, no somos tan exigentes cuando se hacen películas sobre los nazis, que también suelen ser malvados, y así nos gusta que sean, ¿no? Son estereotipos y caricaturas típicos del séptimo arte... Las películas no son puro reflejo de la realidad, a veces exageran la bondad de los buenos y la maldad de los malos para atraer más la atención y los sentimientos del espectador...

No creo que Zhang Yimou sea un antijaponés redomado, de hecho ya hizo hace pocos años un filme en el que el protagonista era un nipón "bueno" ("Riding Alone for Thousands of Miles"). Los japoneses de "The Flowers of War" son de hace 70 años, no los de ahora, no creo que ningún nipón contemporáneo tenga que darse por aludido (a menos que sea un retirado soldado centenario participante en la matanza, claro).

Y politizando el tema, ya que estamos, creo que los japoneses aún no se han ganado una "humanización" de su pasado en Nanjing: precisamente por el hecho de que algunos sectores en Japón aún pongan en duda aquellos hechos, está bien recordarlos de una forma dramática.

Y bueno, en resumidas cuentas, que no es más que una película.

Saliendo del tema antijaponés, en la película Zhang Yimou vuelve a confirmar su buen gusto por el género femenino (él fue el "descubridor" de Gong Li y Zhang Ziyi) y hace debutar en un papel protagonista a una hermosísima belleza con cara de ángel redondo, andares sensuales de boa constrictor y nombre de generación de vagos: Ni Ni. Que por muchos años dure su hermosura, y que su presencia en el celuloide sea muy prolífica, pardiez.


Nacida en una auspiciosa fecha: 8 del 8 de 1988.


Por lo demás, quizá estaría bien avisaros que la película tiene algunas escenas bastante violentas y duras, traumáticas casi, así que id bien preparados, con el estómago vacío, y no llevéis a niños a verla. Creo que una película de guerra a veces tiene estas cosas, es casi inevitable, pero es cierto que se pasa mal. Zhang Yimou, imagino, lo vio necesario para mostrar sin matices el horror de la Matanza de Nanjing, que en Occidente aún no es muy conocido.

Me gustaría comentar algo más sobre el contenido de la película, pero como no quiero chafarle a nadie la historia advierto lo siguiente:

NO LEAS MÁS PABAJO SI NO HAS VISTO LA PELÍCULA,
PORQUE SI NO TE LA VOY A CHAFAR



Y bueno, lo que quería decir aquí sin spoilear a nadie es que si bien la película me encantó, veo totalmente gratuita e innecesaria la escena en la que Christian Bale y Ni Ni se lo montan bien montado. Aparte de que me imagino que vi la escena censurada, pues es realmente corta, no creo que en la historia fuera ése el momento ni el lugar para darle al chacachaca. Uno puede casi imaginarse al guionista pensando: "Ostras, se nos ha olvidado la escena de sexo reglamentaria, la meteré con calzador aquí, que es el último momento donde están juntos".

Para compensar, chapó por las escenas de batalla. Os tengo que reconocer que el cine bélico en general me aburre y desconcierta, porque no me entero nunca de nada, entre tanto caos de balas y gente corriendo. Pero en la escena del principio, donde los chinos se sacrifican cargándose el mayor número posible de japoneses, disfruté como un enano (y si hubieran sido papúes y malgaches hubiera disfrutado igual, yo tampoco soy antijaponés, que conste). La escena de los soldados muriendo en fila india, con su sangre salpicando el aire, es terrible y bella al mismo tiempo. Y la posterior minihistoria del francotirador que muere matando a todo el escuadrón de salvajes violaniñas también es grandiosa, digna de un clásico de la épica... por no decir que uno se queda bien satisfecho de que esos inglorious basterds mueran en la escena, claro.

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Un cuento shino

4 de Octubre, 2011, 0:01





Os escribo desde el dutifrí de Moscú (camino de Pekín ya, tras unas largas vacaciones), un lugar nuevo para este blog. Pero no voy a hablaros de las matrioskas o las botellas de vodka que pueblan las tiendas de este lugar, sino de una película que vi hace unos días en Madrid y me encantó, por lo que la recomiendo a todos:
Un Cuento Chino.

La película tiene como protagonista a Ricardo Darín, actor argentino muy querido a ambos lados del Atlántico y que últimamente es garantía de calidad. También a un casi desconocido (por lo menos en España) actor argentino-taiwanés llamado Ignacio Huang. Cuenta la historia de un chino que viaja a Argentina con una mano delante y otra detrás y es acogido a regañadientes por Darin, quien encarna a un amargado pero a la vez muy gracioso ferretero.

La película tiene momentos de reírte a carcajadas (los cuatro contados que estábamos en el cine lo hicimos media docena de veces) y uno de shorar también mucho, y es una preciosa historia de cruce de culturas china e hispana. En ese sentido me recuerda a
Tapas, otra historia con gruñones y chinos. Es posible que Biutiful sea similar, pues me han dicho que los inmigrantes chinos también son protagonistas de esa aclamada peli, pero no la he visto todavía, así que no puedo asegurarlo.

"Un Cuento Chino" demuestra una vez más que se puede hacer buen humor, y nuevo, en historias protagonizadas por chinos, y con esto retomo lo comentado en el
post anterior, en el que hablábamos una vez más (ya se ha hecho mucho en este blog) del tema del humor sobre chinos en España.

La película argentina tiene un "bonus" para aquellos que estudiéis chino o sepáis algunas palabras en este idioma: el protagonista oriental, Jun, habla todo el rato en mandarín, pero no hay subtítulo ninguno, porque el director quiere que los espectadores nos sintamos tan perplejos ante sus palabras como el ferretero argentino. Sin embargo, el chino que habla Jun es muy sencillo y con un acento muy estándar, por lo que a nada que hayáis estudiando un poco de chino, lo vais a entender perfectamente. Así que podéis enteraros de un pelín más que el resto de mortales... Tampoco es que lo que diga Jun sea vital para la película, pero al menos podréis fardar.

Por ponerle alguna pega a la bonita historia (pega que sólo pondremos los pesaos que conozcamos china), habría que decir que las escenas iniciales, en las que Jun va en barco con su amada, parecen sacadas del siglo XIX, o como mínimo de un carnaval, y son un poco cantosas. En cuanto a la vaca que ilustra el cartel de la peli (arriba lo tenéis), y que es vital en la historia, pues es muy mona... pero siendo china, quizá debería ser marrón, pues en China no tienen esas tópicas vacas suizas blanquinegras.

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Transformanía

27 de Julio, 2011, 0:01

No hay ninguna duda de que en China hay una desenfrenada pasión por los Transformers, esas historias de robots que se transforman en vehículos, que empezaron siendo juguetes en los 80 para después pasar a los comics, los dibujos animados y, en los últimos años, superproducciones de Hollywood que en China tienen a su público más fiel. Hasta que llegó Avatar, la película más vista de la historia de los cines chinos era Transformers 2, pese a que hasta su director dijo de ella que era pura basura. En España creo que estos bichos nunca tuvieron mucho éxito, yo de pequeño sólo los conocí por el álbum de Panini que me hice más por inercia que por afición, pero está claro que en China son un fenómeno mucho más extendido.


Fans chinos en el estreno de la última peli de la saga,
la pasada semana



Una amiga china que el otro día, cómo no, se fue de cabeza a ver el estreno en China de Transformers 3, me contaba que para ella era muy importante ir a ver esas películas, porque en su infancia ella y su hermano pasaron muchas horas jugando con estos robots de juguete, así que no iba a verla por la historia, sino más bien para rememorar sus años mozos. Vamos, como si en España nos pusieran un día una película de los clicks de Famóbil, yo desde luego no me la perdía (no sé cómo aún no se le ha ocurrido a Hollywood, será que los clicks en EEUU no triunfaron).

El caso es que esta pasión de los chinos por los Transformers no sólo se expresa con "fanboys" yendo a las películas con caretas de Optimus Prime, sino que también, de vez en cuando, aparecen en calles y plazas de muchas ciudades del país estatuas gigantes de estos robots:


En un centro comercial de la ciudad de Jinan
(donde, por cierto, han copiado malamente
 nuestro supertoldo pequinés)






En una escuela de Bellas Artes
(esto es arte, y no el Guernica)



En Pekín, por cierto, han colocado estos días uno de estos mamotretos junto al Estadio Olímpico de Pekín, que según dicen es el Transformer más alto que ha habido en China hasta la fecha (que haya una clasificación por alturas de Transformers en las ciudades de este país dice también mucho del éxito de estas estatuas). La semana que viene me he de pasar por allí para sufrir un partido de Supercopa italiana entre el Inter y el Milan, así que miraré a ver si lo encuentro, me da que no será difícil.


Pero no sólo se pueden encontrar en China Transformers "profesionales". También salen en la prensa, de vez en cuando, fotos de mecánicos, artistas o aficionados varios que con paciencia y un destornillador se montan ellos robots transformables a su gusto:









Menos espectacular, pero también graciosa, fue la imagen que el otro día publicó el Chainadeili, de dos ganadores de la lotería china que, para no ser identificados por posibles extorsionadores futuros, cubrieron su cara con caretas de Transformers al ir a cobrar sus boletos. El pie de foto era "Los Transformers ganan la lotería". Y como decía un comentarista en el Facebook al enlazar esta noticia, pues bien merecido lo tienen, por todo el bien que han hecho a la humanidad, oye...


Así que ya veis, si un día vais caminando por Pekín y un triciclo se os transforma en una máquina de matar, preguntadle si es Autobot o Decepticon.

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Dar cera, pulir cera

27 de Mayo, 2011, 0:01



Ayer tuve el grato placer de ver una gran película que me pareció una de las mejores historias sobre expatriados en China que se han hecho hasta ahora. Y no era un sesudo filme introspectivo iraní, no señor: se trata del remake de Karate Kid, estrenado el año pasado y protagonizado por Jackie Chan y Jaden Smith, el hijo de Will Smith (cómo se parece el jodío a su padre, por cierto).

Con la ventaja de que no he visto el clásico original de Pat Morita (y así no puedo comparar y decir aquello tan manido de "la original es mejor"), la historia me pareció, como digo, una muy buena forma de contar los problemas que un extranjero tiene al llegar a Pekín, ciudad donde ocurre la trama. Creo que los productores llevaron un muy buen trabajo de documentación sobre cómo es esta ciudad, y a buen seguro expatriados y chinos les ayudaron a dar realismo a los primeros pasos de Dre (el personaje al que da vida Jaden) por ella. Por lo menos en la primera mitad de la historia, porque luego comienzan los entrenamientos y las yoyas, así que la realidad se sacrifica un poco en beneficio de los efectos especiales.

Armado de boli y papel mientras veía el filme, anoté algunos grandes aciertos en la trama expatriada, a saber:

- Dre llega a Pekín con su madre, que por lo que se ve llega a la ciudad a dar clases de inglés. Trabajar como profe de inglés es posiblemente la profesion más frecuente entre los foráneos de las ciudades chinas.

- Pronto se ganará el apodo de "Xiao Dre" ("pequeño Dre"), algo muy chino.

- El niño dice a su madre antes de ir a Pekín que no sabe si le va a gustar mucho esa ciudad porque allí "todo es viejo" (la arquitectura), pero al llegar empieza a ver que en la ciudad, más bien, lo que pasa es que casi todo es nuevo. Esta "decepción" o choque entre lo que uno cree y lo que acaba siendo Pekín es muy normal entre foráneos, por más noticias, blogs o pelis que hayan visto de China.

- Al principio, se nombra un objeto tan de por aquí como la "tarjeta de electricidad", con la que tenemos que pagar la electricidad por adelantado en muchas casas (de hecho, igual a mí pronto se me acaba y me veo a oscuras mientras os escribo estas líneas). Se trata de un detalle banal, que nadie de fuera de Pekín creo dé importancia, pero me encanta que la nombren, es como si nos homenajearan a los pequineses.

- La casa de Dre y su madre es una perfecta muestra de las casas chinas de clase media, construidas en los 80 y 90 y algo ajadillas ya. Pero quizá lo más logrado son los jardines de la casa, con sus columpios para jubilados, sus triciclos, sus jaulas de pájaros, sus señores paseando en camiseta imperio y sus mesas de ping pong con ladrillos a modo de redes. Chapó a los productores, no falta ni un detalle del Pekín más castizo, aunque no sea el de los folletos turísticos.

- Mister Han (Jackie Chan), el maestro de Dre, tiene un oficio muy pero que muy pequinés: trabaja en el wuye, es el encargado de mantenimiento de la casa. El wuye es un concepto muy de aquí, es una oficina donde has de ir si necesitas un fontanero, un cerrajero, lo que sea: ellos te lo arreglan, o lo intentan, sin necesidad de ir a técnicos especializados en esas cosas (qué dolores de cabeza nos ahorramos en Pekín gracias al wuye). Que Jackie Chan sea un wuye es, sin duda, otro detalle que a un residente en Pekín le encantará, aunque a los de otras ciudades no les llame la atención.

- Cuando Dre conoce a la chinita que le hace tilín, lo primero que ella le dice es si puede tocar su pelo. Este detalle tonto también es muy típico: señores, ¿cuántas chinas que os habéis encontrado por cualquier parte, de repente, sin casi conoceros, os han empezado a tocar el vello del brazo o la pierna, en una situación extraña pero al mismo tiempo morbosa? Cierto es que a Dre lo que la china le toca son sus rastas, no el vello corporal, pero a mí me recordó esos extraños pellizcos.

- A Dre, tras ciertos problemillas -unas palizas de nada- le entra el típico pekinazo, le dice a su madre que no soporta estar en China y quiere regresar. Si un expatriado en Pekín al verlo no se siente identificado, es que su corazón es de hielo. Además, el niño critica que su madre hable bien de cosas chinas, aun tan banales como un helado, una situación muy frecuente entre los afectados por este mal.

- La madre, en un momento dado, se viste con un qipao (típico traje ceñido chino), algo harto frecuente entre las extranjeras que vienen por aquí, de hecho bastante más frecuente entre ellas que entre las mismas chinas, que lo consideran más bien un vestido de camarera de restaurante.

- La niña, en cierto momento de la película, dice con crueldad a Dre "eres malo para mi vida" y le deja plantado. Típica ruptura cruel y por lo sano de novia china... A veces, como en el filme, influida por la familia, que no ve bien que la chica salga con extranjeros.

En fin, éstas y muchas otras cosas: los ejercicios gimnásticos en la escuela, la presión de los padres a la niña para que toque el violín, la celebración de la fiesta del doble siete (que no es precisamente una fiesta famosa fuera de China)...Todos estos detalles me hacen pensar que, si bien la peli es una historia para niños -y nostágicos de los que eran niños cuando se estrenó la original- en el fondo Karate Kid cuenta la historia de los extranjeros que venimos aquí, nuestros encuentros y desencuentros. Vamos, que es un "Lost in Translation" pero sin ínfulas y con patadas voladoras.

La película, no obstante, tiene varios fallos de racord, o de lógica, que en el fondo son bastante divertidos para el que conoce este lugar. He aquí algunos:

- Para empezar, el nombre de la película es completamente absurdo, pues la película no trata en ningún momento de karate, y de hecho su nombre oficial en chino mandarín es "Kung Fu Meng" ("El sueño del kung fu"). Obviamente, la intención del nombre es captar a nostálgicos ochenteros, pero por lo demás, poca relación creo que haya con el clásico de 1984.

- Al principio de la película, a Dre y a su madre les llevan del aeropuerto, que está en el noreste de Pekín, al centro de la ciudad. Primero pasan junto a la torre de CCTV, en el sureste. Después, por el Estadio del Nido, en el norte. Si fueran en taxi, pensaría que el taxista les está timando...

- La película pierde especialmente la fidelidad a la realidad cuando comienzan los entrenamientos. Por ejemplo, el viaje iniciático de Mister Han y Dre a las montañas... aparecen al mismo tiempo escenas de Guilin, de Wudangshan, de la Montaña Amarilla, lugares situados a cientos o miles de kilómetros entre ellos. Además, van a ellos en billete de asiento: no es que sea imposible, pero vamos, las 36 horas de viaje de Pekín a Guilin en tren no es demasiado recomendable para un niño pasarlas en un duro asiento.

- El famoso símbolo del yin y el yang es protagonista en varios momentos, aparentemente asociado al kung fu: en el tatami del torneo final, en el agua mágica que Dre toma para volverse invencible... Sin embargo, el kung fu es un arte budista, mientras que el yin y el yang es un concepto básico del taoísmo, normalmente no demasiado relacionado con Buda ni con el kung fu. (NOTA: me dicen en los comentarios que hay ramas del kung fu si influenciadas por el taoísmo, así que quizá el que ha errado soy yo).

- Dre es milagrosamente curado por moxibustión en el final del torneo, en tan sólo dos minutos. Yo, que he probado para bien o para mal esas técnicas, he podido ver que si no tienes esas dolorosas ventosas en tu piel al menos 20 minutos, poco efecto te van a hacer. En general, la medicina tradicional china es bastante lenta.

- A veces, el control de la película parece pasar de los "expertos en China" a los turistas recién llegados que quieren mostrar lo más llamativo: por ejemplo, el inevitable paseo por el mercado de los escorpiones de Pekín, un lugar solamente visitado por guiris. Pero bueno, esos pasos de lo más real a lo más topicazo a veces son graciosos...

En fin, una película aparentemente sencilla y para niños da para mucho, o por lo menos a mí me dio para mucho... Incluso me pareció ver profundas ideas del mundo actual en ella. Por ejemplo, el hecho de que los protagonistas, estadounidenses de Detroit (la tradicional capital del automóvil americana) se vean obligados a ir a China... ¿Quiso el director, quizá, contar en unas pocas imágenes la decadencia del símbolo del poder económico americano, en detrimento del auge chino?

También noté ciertos toques nacionalistas chinos de la mano de un chauvinista tan conocido como es Jackie Chan... En la película, los malos son chinos, el equipo malvado de kung fu, pero Jackie Chan resuelve el dilema para que los espectadores chinos no lo vean mal: "Ellos no representan a China", le dice a Dre en una escena. Imaginad que en una peli de Hollywood alguien tenga que dejar claro que los malos "no representan a Estados Unidos". Aquí, por lo visto, hay que decirlo expresamente para no herir sensibilidades, en una película que estaba dirigida tanto al público chino como al americano.

Resumiendo: si vivís o conocéis Pekín, y no habéis visto la película, no sé a qué esperáis. Está hecha para vosotros.

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Regreso al futuro
con papel higiénico y Seven Up

20 de Diciembre, 2010, 0:01

ChinaHush, uno de los blogs en inglés sobre China más recomendables en la actualidad, muestra hoy un pequeño gran tesoro de la televisión china: un anuncio de Seven Up que involucra viajes en el tiempo, paradojas temporales y sobre todo, mucho humor.



Para más inri, este anuncio es una precuela de otro, también de Seven Up, que triunfó igualmente hace unos meses. Y es que si no se ha visto ese anuncio primero, igualmente maravilloso, no se entiende muy bien el final del spot de arriba. Así que os enlazo ese vídeo-secuela:




Ante la visión de estas dos maravillas del humor y la creatividad, no me queda sino decir que debería, en pago a los fantásticos publicistas que han parido estos regalos a la vista, beber Seven Up cada día hasta el resto de mis días. Lamentablemente no me gusta el Seven Up, ni tampoco la Pepsi (que es de la misma compañía), pero bueno, prometo comprar hoy unos Doritos, que son igualmente producto de PepsiCo.


PD: De postre, un anuncio de Pepsi con temática china, aunque éste creo que se emite en EEUU. Lo siento para los que desde China no tengan VPN y por tanto no puedan verlo...


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Losties en Asia

24 de Mayo, 2010, 0:01


Terminó hoy LOST, quizá la serie de culto a la que más culto se le ha rendido en la historia de la pequeña pantalla. Por una vez, he caído en las modas y he visto con pasión la serie año tras año, aunque me falta el último capítulo ya que en China no la ponen y tengo que esperar a que el mayor benefactor de la humanidad en el último lustro, Astur83, la cuelgue como de costumbre en el P2P... ¡NO ME LO CONTÉIS!

La serie ha triunfado en el mundo gracias a esa mezcla de suspense, mitología, ciencia y viajes en el tiempo que tanto nos gusta a los que crecimos viendo Regreso al Futuro. También ha sabido, para lograr ese éxito, ser una serie universalista, en la que hay personajes de todo el mundo (también un español, aunque hasta los últimos capítulos no lo sabemos, y no digo más para no destripar nada a los que aún no hayan llegado allí).

La delegación de Oriente de la historia la ha encabezado sobre todo, y fenomenalmente, la pareja coreana formada por Kim y Sun, que son dos de mis personajes favoritos. Pero también ha habido importantes secundarios de Japón (Dogen, que aparece en la última temporada) y dos asiáticos nacidos en EEUU pero que probablemente tienen orígenes chinos: el ínclito doctor Pierre Chang y Miles.


Pierre Chang (encarnado por un actor camboyano, François Chau) ha sido muchas temporadas la suma encarnación del misterio en la serie, con aquellos vídeos grabados en los años 70 que tanto nos intrigaron en los primeros años de LOST. No sé si sabéis que en EEUU el doctor Chang desde hace unos meses tiene un doble en guiñol que hace un resumen locuelo de cada episodio en la sexta temporada... Aquí tenéis un ejemplo:



En LOST no se puede decir que Chau encarne a un chino, más bien a un chinoamericano, pero el actor camboyano sí hizo el papel de un militar del Ejército de Liberación Popular de China hace una década, en otra serie estadounidense, JAG. Los internautas chinos han colgado en YouKu una escena en la que habla con un "enemigo" estadounidense... ¡No os vais a creer quién!



Otro guiño de LOST a la cultura china es el logotipo de la Iniciativa Dharma. El dharma es un concepto budista, más indio y tibetano que chino, pero el logo del grupo que no nos dejó dormir tranquilos con sus experimentos en la isla bebe claramente de raíces taoístas (es un bagua, octógono que resume la filosofía de Lao Tse).


De todos modos, esto ya se trató en este blog hace un tiempo, así que os enlazo a aquella disquisición y me ahorro unos golpes de teclado. Y ahora, compañeros fans de LOST, roguemos por el alma de la serie que nos dio tantos quebraderos de cabeza durante un sexenio.

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Las mejores películas chinas
(según vos)

26 de Abril, 2010, 0:01


Ha llegado la hora de comentar los resultados de la encuesta sobre las mejores películas del cine chino, convocada por este blog y que ha sido un éxito de participación sin precedentes. Aproximadamente unos 975 millones de personas votaron en ella, pero desgraciadamente la mayoría lo hicieron en blanco, por lo que casi no se notó. Creedme, votó hasta Almodóvar.

No ha habido grandes sorpresas, a mi juicio, y entre los primeros clasificados se han situado películas muy conocidas a nivel internacional, muchas de ellas premiadas en festivales de renombre y que han visto muchos millones de espectadores en todo el mundo, incluso aquellos no especialmente interesados en la cultura china.

Quizá sí es un poco sorprendente, de todos modos, que la ganadora haya sido Deseando Amar, de Wong Kar-wai, derrotando por sólo un voto a Tigre y Dragón, la única de las películas de la lista que puede presumir de tener un Oscar. Deseando Amar es una película famosa, sí, pero es un cine muy "de autor", por lo que pensé que a muchos no les habría gustado. Me equivoqué, está claro que entre los votantes había mucho entendido y el film ha sido un brillante vencedor del sondeo.

Otro punto curioso de los resultados es el relativo "fracaso" de Zhang Yimou, el director chino de cine más famoso dentro y fuera de su país. Digo fracaso porque no ha conseguido ser campeón, ni siquiera subcampeón, y digo relativo porque a pesar de todo la mayoría de sus películas han recibido muchos votos, y cinco de las primeras 10 películas son suyas. Tal vez, como tiene tantos filmes famosos, los votos de los Yimouístas se repartieron mucho entre las distintas obras, y no hubo una que destacara más sobre el resto.

Sin más dilación, voy a hacer una lista con las 20 películas que han acabado en la cabeza de la encuesta. La lista puede servir de referencia a aquellos que quieran introducirse en el mundo del cine oriental, así que esta entrada se convertirá en otro de los "post útiles" que cuelgo en la columna de la izquierda del blog. Vamos entonces con el top 20:


 1 


Deseando Amar, de Wong Kar-wai

Como decía, una cierta sorpresa, dado que Wong Kar-wai suele ser un autor complicado, de esos que hacen películas "de las que no se entienden". No obstante, esta cinta, con un título en inglés también muy chulo (In the Mood for Love) es, dentro de todo, una de las obras más "comprensibles" del genio de Hong Kong. Maggie Cheung y sus qipaos sesenteros, tensión sexual nunca resuelta y música de boleros de fondo engendran posiblemente una de las películas de amor más bellas de la historia, porque, en la historia, hubo amor... ¿o no?

 2 

Tigre y Dragón, de Ang Lee

Los chinos deben estar hartos de que películas rodadas en su país pero representando a otros se lleven los Oscar... ¡Primero fue la estadounidense El Último Emperador, después la taiwanesa Tigre y Dragón! La cinta es una revisión de las "pelis de kung fu" de toda la vida, pero con historia profunda detrás. El que quiera ver hostias como panes las tiene, el que busque existencialismo y filosofía oriental también, así que, un filme para todos los gustos, como tiene que ser. Para mi gusto, un poco sobrevalorada, pero tiene el mérito de haber llevado el kung fu a la Academia de Hollywood, e iniciar una moda de superproducciones épicas chinas que aún perdura una década después.

 3 

El Camino a Casa, de Zhang Yimou

La película de Zhang Yimou más votada en la encuesta no es quizá la más famosa del Orsongüeles chino por excelencia, ni tampoco la más premiada (los festivales europeos ya se habían cansado por aquella época de darle SIEMPRE premio a Yimou), pero la verdad es que su tercer lugar no debe sorprender. Tal vez la película con la mejor fotografía de Zhang Yimou (y eso es arriesgarse mucho, teniendo en cuenta que Zhang es quizá el mejor director del mundo en este aspecto), la película fue el debut de una entonces jovencísima, casi niña, Zhang Ziyi, que se come la cámara con su sonrisa de oreja a oreja y sus coletas de chinita. Casi no tiene diálogos, lo cual puede sorprender a muchos neófitos, pero los que hayan visto más cine chino ya saben que es algo habitual en las producciones nacionales, sobre todo en el cine de autor.
Impresionante el momento en el que la película pasa del gris presente al multicolor pasado.

 4 

Héroe, de Zhang Yimou

Con esta película, Zhang Yimou marcó un antes y un después en su cine, rompiendo con su etapa de cine social y entrando en el cine comercial y ligeramente nacionalista. Lo hizo, eso sí, a lo grande, con un filme artístico y preciosista, dividido en colores (cada vez que cambia el narrador cambia el color dominante) y con una coreografía de artes marciales impecable. Héroe se interpretó como la "respuesta" de Yimou al Tigre y Dragón de Ang Lee, y también como un apoyo del director de Xian al régimen comunista. Opiniones políticas aparte, fotográficamente es una obra maestra.

 5 

La Linterna Roja, de Zhang Yimou otra vez

La mujer fue durante los 80 y 90 la gran protagonista de los filmes de Zhang Yimou, y de todas las películas en las que el director intentó explicar lo mal que este sexo lo pasó en China a lo largo de la historia, quizá La Linterna Roja es la esencial. Rodada en una bella mansión de Pingyao (que desde entonces es visitada cada año por miles de turistas), la película cuenta la vida tras las puertas de una casa de la antigua nobleza china. Envidias entre las distintas esposas del amo, conspiraciones calladas, poder en la sombra, todo en una historia excelentemente contada, y preciosamente filmada, aunque tratándose del gran Yimou, lo segundo está casi siempre asegurado. 

 6 

Deseo, Peligro, de Ang Lee

Esta versión china del mito de Mata Hari, adaptación de una novela de Iris Eileen Chang, recordará a muchos a Deseando Amar, por la ambientación, el vestuario y el recurrente tema del amor imposible. Tang Wei, la protagonista, nos enamoró a todos con su belleza oriental y sus cantos de sirena. Ang Lee, que ya venía de ganarlo todo con la Montaña Rompespaldas, volvió a dejar claro que está un escalón por encima del resto de los directores chinos y taiwaneses a la hora de contar historias.

 7 

Chunking Express, de Wong Kar-wai

Cuando decía antes que Wong Kar-wai puede ser a veces un poco complicado, estaba pensando por ejemplo en esta película (o en Happy Together, que no ha logrado colarse en el el Top 20). Está claro que a muchos de vosotros si os gusta, pero el filme, dividido en dos partes con escasa relación entre una y otra, tiene su intríngulis. Está claro, votantes, que sois todos unos Garcis, o unos Boyeros.
Es un magnífico retrato del Hong Kong real, no el falso de los rascacielos: callejones, caos, prisa, incomunicación...

 8 

Ni uno menos, de Zhang Yimou

Otra película, casi un documental, de la "época social" de Yimou, en la que se relata el problema de la educación en el mundo rural de China, tan alejado de las ciudades. Lo bonito de la película es que los actores eran de verdad gente de pueblo, sin mucha experiencia interpretativa (los niños de la escuela se merecen todos un Oscar gigante de chocolate a repartir). La "profesora", en realidad otra niña a la que le toca el sambenito de hacer de maestra porque el titular se ha largado, también lo borda, especialmente en la mítica escena en la que se pone a llorar a moco tendido ante las cámaras de una televisión provincial.

 9 

Ciudad de Vida y Muerte, de Lu Chuan

Alguna tenía que haber que no haya visto... Sólo la conozco de oídas, pero me han dicho que es muy buena, una especie de La Lista de Schindler pero con chinos en vez de judíos y japoneses en vez de nazis. Escenas muy crudas, intento de humanizar al inhumano enemigo japonés, y salto a la fama internacional de un director, Lu Chuan, que parece destinado a dar muchas obras maestras en el futuro, siempre que la censura china le deje en paz. Premiada con la Concha de Oro de San Sebastián el pasado año.

10

Semilla de Crisantemo, de Zhang Yimou

Otro clásico de Zhang Yimou, otra película con la mujer china como tema central, y por supuesto con Gong Li de protagonista, pues en aquella época ella y Zhang eran uña y canne. Zhang trata también el tema de la mujer a la que obligan a casar, que luego perfeccionaría en La Linterna Roja, pero con tintes más policiacos y de dramón romántico: asesinatos, amantes, venganzas, etc. Como no podía ser menos en Yimou, el escenario es fantástico, un taller de telas en el que los colores de los tintes juegan una vez más con los sentidos del espectador.

11

La casa de las dagas voladoras, de Zhang Yimou

Esta película estuvo los primeros días liderando la encuesta, cosa que me sorpendió mucho, porque en mi modesta opinión es una de las más flojas de Zhang Yimou. Quitando el baile de los tambores del principio, que en sí mismo ya hace que merezca la pena ver la cinta, el resto del film es una historia bastante comercialoide de persecuciones, tortas y aventuras. El sello de Zhang Yimou hace que sea visualmente muy bella, pero argumentalmente le falta gracia. Sigo opinando, y digo que esta peli confirmó la decadencia del director y su venta total al cine comercial, que ya se había adivinado con su anterior obra, Héroe.

12

2046, de Wong Kar-wai

Otra cinta que no he visto, así que me ahorro unos golpes de tecla aquí, aunque me gustaría poder decir algo más... Por lo que me cuentan en los comentarios, es una especie de secuela de Deseando Amar, en la que el protagonista escribe un libro de ciencia ficción ambientado en 2046, el hipotético año en que a Hong Kong se le acaba el chollo del Un País Dos Sistemas y entra a formar parte total del territorio de China. Y hasta aquí puedo leer.

13

Comer, Beber, Amar, de Ang Lee

Ang Lee supo aquí retratar el gran pilar de la civilización china (su gastronomía) y jugar con él para contar la vida de una familia formada por un cocinero y sus tres encantadoras hijas. La vi hace mucho, así que no la recuerdo muy bien, pero sí sé que me dejó muy buen sabor de boca, y nunca mejor dicho.




14

Balzac y la Joven Costurera China, de Dai Sijie

Otra que no he visto, aunque he leído el libro, que es del propio director. Imagino, por los votos que le habéis dado, que será un acertado retrato de una época tan difícil para China como fue la Revolución Cultural.





15

Vivir, de Zhang Yimou

El gran intento de Zhang Yimou por contar, resumiendo en las vidas de los protagonistas, la tortuosa historia reciente de China, desde la época tradicional a la guerra, la llegada del comunismo y la Revolución Cultural. Gran película de Ge You, el inconfundible Javier Cámara chino (lo digo por la cabeza pelada), pero no os cuento mucho más de ella porque sus escenas se mezclan en mi memoria con las de Adiós a mi Concubina, la otra gran película china que resumió el siglo XX nacional.

16

La Ducha, de Yang Zhang

Yang Zhang, que ganó Concha de Plata en San Sebastián con esta película, rompió en cierto modo con la moda de las películas históricas y rurales chinas en los festivales internacionales, y triunfó con una historia de la China urbana y actual, la del viejo Pekín que dice adiós debido a la modernización y la especulación inmobiliaria. Yo la vi antes de viajar a China, y ahora con perspectiva puedo decir que esa película fue la que mejor me enseñó lo que poco más tarde iba a ver en primera persona. La historia me resultó algo sosa, de todos modos.

17

Qiu Ju, de Zhang Yimou

Hemos tenido que esperar 16 puestos hasta llegar a mi película china favorita... Qiu Ju me parece que es el alma de China, capta con tal perfección lo que hay en este país... ¡En dos horas y con unas decenas de actores te explica una cultura que sobrevive desde hace 5.000 años y tiene 1.300 millones de personas! Para ello, Yimou parte de una de las bases argumentales más geniales que he oído: una mujer que quiere justicia para su marido, después de que éste recibiera una patada en los testículos por parte del alcalde de su aldea. Con esta tonterieta, Zhang nos introduce en el mundo de los peticionarios (personas de China que consagran su vida a buscar justicia ante problemas personales de corte local) y, por supuesto, en el de la burocracia china, con su lentitud, su absurdez y sus decisiones drásticas. Me encanta también cómo la película nos va mostrando, escalonadamente, los distintos mundos de China: la aldea, el municipio, la ciudad pequeña, la capital de provincia... Qiu Ju tiene, qué se yo, que sólo lo tiene Qiu Ju.

18

Juego Asesino, de Andrew Law

No tengo el gusto de haber visto esta película, más conocida creo por su nombre inglés (Infernal Affairs). Pero puedo imaginar que es una obra maestra del género policiaco que tan bien saben filmar en Hong Kong... La garantía de eso es que Martin Scorsese se quedó con la historia y el remake que hizo de ella (The Departed, traducida en España como Inflitrados) se llevó el Oscar a la mejor película en 2007.

19

La Boda de Tuya, de Wang Quanan

Otra que no he visto todavía... Oso de Oro en Berlín, la cinta por lo visto retrata con gran belleza la vida de los nómadas mongoles (aunque en China, concretamente en la región de Mongolia Interior) y cuenta la historia de una señora que no es ni mía ni suya, es Tuya. Perdón por el chiste malo pero algo tenía que hacer para rellenar este recuadro y disimular mi ignorancia...

20

Adiós a mi Concubina, de Chen Kaige

Madre mía, el teórico "número dos" del cine chino, detrás de Zhang Yimou, casi se queda fuera del top 20... Y eso que esta película, seguramente una de las más famosas del cine chino, estuvo liderando esta encuesta varios días. Está claro que al final se durmió en los laureles. Esta cinta, a la que la española Belle Epoque arrébato el Oscar a la mejor peli extranjera de 1994, relata la vida de unos cantantes de estridente Ópera de Pekín a lo largo del siglo XX, y sus sufrimientos, como los de muchos chinos, durante las guerras, la Revolución Cultural y otras vicisitudes de la nación. Tuvo el valor de tratar un tema bastante tabú en China, como es el de la homosexualidad... La verdad es que siempre he creído que Chen Kaige está algo sobrevalorado, así que en parte me alegro de que sólo haya colado una de sus siempre larguiiiiiiiiisimas películas en esta lista. Encima el tío aún tuvo el valor de hacer otra película del mismo tema, recientemente (Mei Langfang, un filme que sinceramente no os recomiendo).



ACTUALIZACIÓN (29/4/2010): En vista de que los comentaristas del blog lo han sugerido, añado enlaces a webs donde podéis conseguir películas chinas (la mayoría de las que formaron parte de la encuesta y muchas más):


También voy a hacer una lista de películas "olvidadas" que, por lo que fuera, no entraron en el sondeo pero fueron recomentadas por los lectores del blog. Que no se pierdan...

Blind mountain, de Li Yang.
Primavera en una pequeña ciudad, de Tian Zhuangzhuang (remake del clásico).
Mil años de oración, de Wayne Wang.
Summer palace, de Lou Ye.
The Shinjuku incident, de Yee Tung-Shing.
About love, de varios directores.
Unknown pleasures, de Jia Zhangke.
One night in supermarket, de Yang Qing.
In love we trust, de Wang Xiaoshuai.
Seventeen years, de Zhang Yuan.
Operación dragón, con Bruce Lee.
Liu sanjie, de Li Su.
Together, de Chen Kaige.
El sabor de la sandía, de Tsai Ming-liang.
Hua Pi, de Pao Fong.
Hua Mulan, de Ma Jingle y Dong Wei.

Por último, si queréis una lista alternativa al top 20 que hemos elaborado entre todos, os sugiero que visitéis la que ha hecho el blog Zai China esta misma semana.

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Palomitas con tofu

12 de Abril, 2010, 0:01


Cuando recolectaba vuestras propuestas para el post sobre libros chinos, me sugirieron que hiciera una consulta popular similar pero con películas de China.

Era una buena idea, así que os voy a pedir que opinéis sobre cine chino, pero esta vez no voy a usar el Grupo de Facebook, sino que os convoco a una nueva...



...para que entre todos dilucidemos cuáles son las mejores obras del séptimo arte filmadas en China y aledaños.

Ha costado lo suyo hacer la selección, pero ha sido bastante entretenido. En el mismo saco también he metido a las películas de Hong Kong (el cine chino no se puede entender sin Wong Kar-wai, John Woo o los clásicos hongkoneses de las artes marciales), de Taiwán (pasa tres cuartos de lo mismo con Ang Lee, Hou Hsiao-hsian o Tsai Ming-liang), e incluso una estadounidense pero que fue dirigida por el hongkonés Wayne Wang (El Club de la Buena Estrella).

Por la parte china, he colocado casi toda la filmografía de los dos directores locales más conocidos en el mundo, Zhang Yimou y Chen Kaige, pero también hay muchas de reconocidos cineastas como Jia Zhangge, Stephen Chow y Feng Xiaogang, sin olvidarnos de Lu Chuan, reciente Concha de Oro en el Festival de San Sebastián y probablemente el director chino más de moda fuera del país. No he incluido, sin embargo, películas ambientadas en China de directores extranjeros, así que no hay sitio aquí para El Último Emperador de Bernardo Bertolucci, en otra ocasión será.

También me he ayudado visitando listas de críticos sobre las mejores películas chinas (ésta, por ejemplo), y he tenido en cuenta los premios de las películas chinas en los festivales internacionales de más renombre. Que son, repasando un poco...

Oscars de Hollywood a la mejor película forana: Tigre y Dragón, de Ang Lee (2000).

Palmas de Oro de Cannes: Adiós a mi concubina, de Chen Kaige (1993)

Osos de Oro de Berlín: Sorgo Rojo, de Zhang Yimou (1988), Woman Sesame Oil Maker, de Xie Fei (1993), La boda de Tuya, de Wang Quanan (2007).

Leones de Oro de Venecia: A city of sadness, de Hou Hsiao-hsien (1989), Qiu Ju, de Zhang Yimou (1992), Vive l'amour, de Tsai Ming-liang (1994), Ni uno menos, de Zhang Yimou (1999), Naturaleza muerta, de Jia Zhangge (2006), Deseo, peligro, de Ang Lee (2007).

Conchas de Oro de San Sebastián: Ciudad de vida y muerte, de Lu Chuan (2009).

BAFTAS a la mejor película extranjera: La linterna roja, de Zhang Yimou (1993), Adiós a mi concubina, de Chen Kaige (1994), Vivir, de Zhang Yimou (1995), Tigre y Dragón, de Ang Lee (2001).

Como dato curioso, os diré que según la academia de cine de Hong Kong la mejor película china de la historia es prácticamente una desconocida hoy en día: Primavera en una Pequeña Ciudad, un film de 1948 que está también en la encuesta. No creo que influya mucho en vuestros votos (poca gente fuera de China la debe haber visto) pero bueno es saber de su existencia.

Dicho lo cual, no me extiendo más y os conmino a votar y a avisar de la encuesta a vuestros amigotes. Y si hay alguna película que os parezca deba figurar en la lista, ponédmelo en los comentarios. ¡Viva la democracia!


     
 

     
       
   

 
       
   
 

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Pe y ZZ, dos historias paralelas

29 de Marzo, 2010, 0:01

En los últimos días, la actriz española más internacional, Penélope Cruz, es portada de una revista de moda y tendencias china:



Penélope Cruz (en chino 潘尼洛普克魯茲, Panniluopu Keluzi) es la actriz española más famosa en China, aunque no todo el mundo aquí sabe que es española. El idilio de Pe con Hollywood la ha ayudado, obviamente, a que los chinos la conozcan más, aunque éstos también conocen alguna que otra película de Almodóvar, así que es posible que a muchos les resultara familiar ya antes de las tres nominaciones a los Oscar.

Ya sabemos que Pe es más popular en el extranjero que en España, donde son legión los que dicen que actúa mal, que está sobrevalorada, y que sólo sabe hacer de sí misma en las películas. En este sentido, el caso de la actriz madrileña me recuerda mucho al de Zhang Ziyi, la actriz china más internacional, también admirada en el extranjero e igualmente vilipendiada por sus paisanos, aunque en su caso el tema es bastante más grave.

Zhang Ziyi lleva varios años sin levantar cabeza en su país, todo lo que hace acaba siendo criticado en los foros de Internet chinos y la chica se debe estar planteando ya adoptar alguna otra nacionalidad (por ejemplo, la israelí de su esposo). ZZ es tratada en su tierra con un desdén que no me acabo de explicar, porque... ¿cómo puedes desdeñar esto?





Muchas han sido las polémicas en torno a Zhang. Por ejemplo, cuando fue pillada desnuda por unos paparazzi: en otros países, las críticas habrían ido contra los periodistas que violaron la intimidad de la chica, pero en China los palos fueron contra la actriz, por hacer top less y dejarse pillar.

También se la criticó hace unos años por hacer playback en una gala televisiva por el Año Nuevo chino, aunque hay que tener en cuenta que en el país asiático poner a parir el programa más visto del año es ya una tradición, similar a la que existe en EEUU de criticar la gala de los Oscar o en España con los Goya.

Por no hablar de cuando decidió encarnar a una japonesa en la película "Memorias de una Geisha". Muchos japonófobos chinos cargaron contra Ziyi por ello (en China los nipones caen mal por sistema, debido a la invasión nipona de hace 60 años), y hay que decir que ella se llevó muchas más críticas que Gong Li, otra célebre actriz china que también encarnaba a una dama de compañía japonesa en esa misma cinta.

La última controversia con la bella ZZ surgió hace unos meses, cuando se descubrió que Zhang había anunciado una donación millonaria a las víctimas del terremoto de Sichuan que al final resultó no ser tan millonaria. Esta polémica hirió muchas sensibilidades, porque con las víctimas del seísmo de 2008 se permite muy poca broma, aunque me gustaría romper una lanza en favor de Ziyi -¡crac! ya está, ya la he roto- y decir que seguramente esas cosas no las lleva directamente ella, sino su abogado o su relaciones públicas.

Su romance con el israelí Vivi Nevo, su decisión de solicitar ciudadanía hongkonesa... Haga lo que haga, ZZ se lleva más golpes que una estera. Tampoco suelen gustar mucho sus películas entre los espectadores chinos, aunque hay que decir que últimamente la chica no ha tenido muy buena mano para elegir papeles. Se le puede perdonar el haber participado en el bodrio comunista "El Nacimiento de una República", porque era un film conmemorativo del 60 aniversario de la República Popular y en él estaba prácticamente todo el estrellato nacional. Su papel en "Mei Langfang", por ejemplo, es más criticable, siempre teniendo en cuenta que la peli en general, no sólo ella, es un completo disparate.


ZZ y su marido.


Puede que alrededor de todo este sentimiento anti-Zhang haya un pésimo equipo de relaciones públicas en torno a la actriz, o que ésta, realmente, tenga pocas luces o sea engreída. Pero creo que también subyace cierta envidia y recelos de una mentalidad china, aún bastante tradicional, a la que no le gusta que sus ciudadanos más ilustres hagan fortuna en el exterior. Una mentalidad que, seamos sinceros, también abunda mucho en España. Supongo que Pe y ZZ se han resignado y les da completamente igual lo que piensen en sus respectivos pueblos: hacen bien.

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Noche teledana

10 de Febrero, 2010, 0:01

No hay mejor remedio contra el insomnio que ver la televisión de madrugada, creada en laboratorios malignos exclusivamente para causar sopor. Esto pasa aquí y en Madrid (variante china del dicho "aquí y en Pekín").

La televisión de madrugada en China es tan aburrida como la española, o más, aunque hay que decir que la tele china es bastante soporífera en cualquier parrilla horaria, así que la cosa tampoco tiene mucho mérito.

Hace unos días aproveché una noche algo insomne para volver a comprobar cómo es la tele nocturna en China, y me encontré con lo siguiente:

1- Programas de teletienda al más puro estilo Antena 3. Y también con predominio de productos para perder peso. Se echan en falta los cuchillos Ginsu y a Chuck Norris vendiendo abrillantador de automóviles, pero en la tele china también podemos descubrir a las tantas de la noche que la pequeña pantalla nos ofrece un reproducctor de música y cine multiformato (como el de la foto) o una medicina milagrosa a precios inigualables.

2- Cartas de ajuste. Como es de esperar, no todos los canales trabajan de madrugada, algunos se toman un descanso y ofrecen un hipnotizante cuadro en el que hay muchos grises y poco color, a diferencia de las cartas de ajuste españolas. En la de la foto, perteneciente al canal local de Pekín (BTV), un puntito blanco se va moviendo por la pantalla y entretiene de lo lindo.

3- Fútbol europeo. Una de las grandes diferencias de la tele de madrugada china con respecto a la europea es que, gracias a la diferencia horaria, el que no pueda dormir puede regalarse un partido de las ligas española, italiana, alemana... Hace un tiempo también se podía ver la inglesa, pero la quitaron para ponerla en un canal de pago. Al día siguiente los vuelven a transmitir en diferido. Con diferencia, lo mejor de la tele nocturna china, incluso aunque odies el fútbol.

4- CCTV-9 dando la chapa. El canal en inglés de la televisión nacional china es un horrible bucle que emite una y otra vez los mismos programas, hasta el punto de que en una semana te pueden poner el mismo reportaje de las cuevas budistas de Mogao 50 veces, y este número no es en absoluto una exageración. A veces, cuando voy de viaje, me pongo este canal por la noche para que me haga compañía, y llega un momento en que soy capaz de repetir los diálogos. En cuanto a contenidos, puedo aguantar hasta cierto punto que sea propaganda del gobierno, pero no lo aburrida y carente de imaginación que es. En resumen, mano de santo para el insomnio.

5- Clásicos del cine cutrongo. A semejanza de la tele española, los canales chinos (sobre todo CCTV-6, dedicado exclusivamente al cine) suelen aprovechar la madrugada para emitir esas películas que se les están quedando apolilladas en el archivo, generalmente comedias tontas hongkonesas de los años 80 y 90. Algunas suelen tener subtítulos en inglés, o algo parecido al inglés. Su nivel de gracia es bastante similar al de las pelis de Pajares y Esteso, pero sin domingas al aire. Otro somnífero eficaz.

6- Billar. El canal deportivo nacional (CCTV-5) siente una enorme pasión por el billar, seguramente por el hecho de que uno de los mejores jugadores del mundo es chino (Ding Junhui). Rara es la noche en la que CCTV no saca una partida de este deporte, silencioso como pocos. En más de una ocasión me he pasado horas viéndolo para intentar adivinar cuáles son sus reglas, pero me rindo: no tengo ni repajolera idea de lo que hay que hacer para ganar, ya que al parecer no basta sólo con meter las bolas en los agujeros.

7- Series chinas de época. Probablemente un 75 por ciento de la programación de todos los canales generalistas de China, tanto los nacionales como los provinciales y locales, son telenovelas chinas, muchas de ellas ambientadas en las diversas dinastías que ha tenido el país. De madrugada, también. Los actores son bastante pésimos, porque en China hay una manía de sobreactuar que creo es herencia de la ópera de Pekín y otros géneros tradicionales. El vestuario y la ambientación, no obstante, te entretienen unos minutos la vista antes de que tus párpados se cierren y tu alma se entrege a los brazos de Morfeo.

También hay que decir que en la madrugada china no hay dos clásicos de la tele nocturna occidental: ni porno cutrelux, ni
teletimos. Habrá que esperar para que a los chinos se les ofrezca la posibilidad de hacerse millonarios intentando adivinar una ciudad que empieza por P y acaba por "kin".

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Zhang Yimou sale del nido

7 de Diciembre, 2009, 0:01



El próximo viernes, 11 de diciembre, Zhang Yimou estrena su última película, la primera que hace después de tres años de "descanso" en los que se dedicó a organizar las cuatro ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos y la ópera "Turandot" para celebrar el 60 aniversario de la República Popular China. El de Xian ha pasado un buen tiempo encerrado en el Nido (donde se exhibió todo lo anterior) pero ya va siendo hora de que regrese a la gran pantalla.

La película, que se llama "Historias Asombrosas: Tres Pistolas",  promete mucho, entre otras cosas porque dicen que es un remake del primer filme de los Hermanos Coen, "Blood Simple" ("Sangre Fácil"). Es decir, que uno de los mejores directores de cine no americano de la actualidad va a versionear a dos de los mejores directores de cine americano del momento, cuando lo habitual es que sea más bien el cine de EEUU el que pida prestadas historias de fuera… A ver en qué se traduce esta atípica situación.


La película ("una sencilla historia de fideos", resume el cartel) cuenta cómo un dueño de un restaurante de fideos contrata a un asesino para que mate a su esposa y a su amante. Zhang Yimou, por lo que parece, coquetea aquí con el cine negro, un género que no ha probado nunca (aunque su soberbia "Ju Dou" tiene ciertos toques negros). Todo ello, adaptado a la Antigua China que tanto le gusta a Yimou últimamente.

El filme ocurre en los desiertos de Gansu, en el noroeste de China, que por su aspecto, la dura vida allí y su condición de lugar "de frontera" (allí viven tibetanos, musulmanes chinos, pueblos de Asia Central…) es lo más parecido que hay en el país asiático al Oeste Americano.  Y en el cartel de la película sale una pistola, ¿tendrá también ribetes de Western?

Para añadir más lío, parece que la película tendrá también toques de comedia, algo que, de todos modos, no es de extrañar si los versioneados son los Coen. Uno de los protagonistas de la película, de hecho, es el genial cómico Zhao Benshan, del que ya hablé en
este post, y que hace poco tuvo un infarto, esperemos que esté completamente recuperado del susto.

¿Qué nos deparará la mezcla de Coen + Yimou + antigua China + Western + género negro + comedia? Cualquier cosa puede salir, pero tengo ganas de verlo...


Otro de los puntos de interés de la película es ver si logra una buena taquilla, en un año en el que ya ha habido dos películas chinas muy publicitadas: "Mei Lanfang", del otro archifamoso director chino, Chen Kaige, y "El Nacimiento de una República", filme conmemorativo del 60 aniversario del régimen comunista en el que participaron prácticamente todos los actores famosos de China, Jackie Chan y Zhang Ziyi incluidos.

Zhang Yimou cuenta con el hándicap de que su anterior filme, "La Maldición de la Flor Dorada", no gustó demasiado ni a la crítica ni a los espectadores. De hecho, desde que Zhang Yimou comenzó a hacer grandes filmes épicos sobre la historia china ("Héroe", "La Casa de las Dagas Voladoras"), los chinos acusan al director de haberse vendido al cine comercial y de grandes efectos especiales, con películas de preciosos paisajes y decorados (Zhang Yimou, como Kubrick, fue fotógrafo antes que director de cine y eso se nota mucho) pero sin historia. Vamos a ver si los geniales Coen ayudan a su colega chino a quitarse esta mala fama.

PD: No sé a que esperan los directores de cine X para hacer versiones porno de las películas de Zhang Yimou... La casa de las bragas voladoras, La maldición de la lluvia dorada, ¡las tienen a huevo!

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No son Jack y Locke comiendo pato laqueado...

8 de Septiembre, 2009, 0:01



He visto Lost in Beijing, la película que había prometido de premio al ganador del miniconcurso de julio. Bueno, la he visto casi toda, porque cuando quedaban 10 minutos el DVD no dio más de sí, una cosa muy graciosa que a veces hacen los DVDs comprados en China. El final me lo he mirado en IMDB, así que sin miedo al fracaso voy a hablar de ella.

Lo que más me ha llamado la atención es que en la historia una de las dos parejas protagonistas (la rica) vive en el mismo complejo residencial donde yo trabajo, Julong Huayuan, los "Jardines de los Dragones Reunidos" (¿Geyper?). En alguna escena sale el muro de los dragones que adorna los jardines del lugar, los techos azules de plástico de los garajes y hasta los dos dragones de la puerta. Me hizo bastante ilusión, aunque por otro lado me causó gran sorpresa ya que en los años que llevo aquí nunca he visto rodajes, ni cámaras, ni nada, así que o lo rodaron estando yo de vacaciones o no me lo explico. Pensaba que nuestro jardín draconiano sólo era famoso por las sonadas revueltas de sus vecinos en 2004, pero ya veo que no.

Por lo demás, la historia -que no voy a destripar, tranquilos- es un drama entre dos parejas, una beneficiada por el desarrollismo chino y otra no tanto, en la que Pekín, a veces jungla de hormigón, a veces parque oriental, presta un escenario que el director sabe retratar muy bien. En vez de mostrar lo más casposamente típico (el Templo del Cielo, el Palacio de Verano, el retrato de Mao), salen imágenes más normales, también reconocibles por todos los que vivimos aquí y que nos acercan mucho al filme sin ser demasiado manidas.

En la película, como en otras que se hacen en China en los últimos años, se hace una dura crítica a la barbarie social que en el país ha surgido con el desarrollo, ese pensar sólo en el dinero (o casi siempre, también están el sexo, y, en el lado positivo, los hijos). Sus efectos colaterales están allí: soledad, locura, alcoholismo, falta de afecto... Los protagonistas, como el título del film indica, están perdidos, perdidos en una ciudad que cambia demasiado rápido.

Los dos esposos de la historia, concretamente, son seres totalmente inmorales, violentos y con unos cambios de rumbo y de humor dignos de manicomio. Mi aborrecimiento particular va hacia An Kun, el esposo de la familia pobre, que por muy mala que sea su acción, siempre la va a empeorar en su siguiente escena, el maldito. Aunque también hay que comprender su desesperación, debida a la pobreza, en una ciudad donde tiene tan cerca el lujo y no puede acceder a él (es limpiacristales de los rascacielos, de ésos que se cuelgan temerariamente por las fachadas de Pekín).

El otro marido, Lin Dong (interpretado soberbiamente por el veterano Tony Leung) es también un degenerado, pero causa mayor simpatía, quizá porque por lo menos encierra un valor positivo -y sólo uno, parece- que es el amor por su hijo. De las dos esposas, hay que destacar, claro está, al personaje de Pingguo, protagonista del filme (encarnado por Fan Bingbing). Candidata a ser la Maribel Verdú china, esto es, la chica que se desnuda en todos los filmes.

En la película hay varias escenas de sexo cutre y de aquí te pillo aquí te mato (curiosamente similares a las del cine español), escenas que desgraciadamente le han costado a la directora, Li Yu, dos años de prohibición de hacer cine en el país. Ánimo Lu, te apoyamos... Y la próxima vez que ruedes al lado de donde vivo o trabajo, avisa, mujer.


PD: Jonathan Lafuente, manifiéstate que el DVD es tuyo y te lo tengo que mandar por correo.


PD 2: En un principio creí que un buen contrapunto shanghainés a Lost in Beijing podría ser
Shanghai Baby, pero me equivoqué. No la veáis ni borrachos de baijiu.

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en China




Este blog -sorpresas te da la vida- recibió el premio Blasillo de Huesca 2006 al ingenio español en Internet

Y como no hay uno sin dos, fue galardonado poco después con el Premio 20 Blogs 2006 al mejor blog expatriado

Y agárrate bien a la silla, porque más de un lustro después, llegó el Premio BOBs 2012 al mejor blog en español




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