Me encuentro ahora mismo en la isla de Phi Phi, y quien haya estado en ella sabrá que aquí lo único que apetece es vegetar y disfrutar epicúreamente de la vida, sin preocuparse por el resto del planeta. Maravilloso lugar, amigos...
Pero no tengo ganas de sacar la cámara y descargar las fotos de aquí, así que lo dejo para posts futuros... Hoy os coloco mejor unas fotos que ya tenía preparadas de otro lugar de Tailandia que he visitado estos días, una ciudad llamada Phitsanulok.
Se trata de una ciudad de paso, un parón en el tren entre Bangkok y Chiang Mai, dos grandes centros turísticos de Tailandia. Phitsanulok acoge algún que otro turista despistado, que va hacia Sukhotai, Bangkok o Chiang Mai, pero no muchos. Por eso mismo, es una ciudad auténtica, sin pesados vendiendo cosas, sin restaurantes expresamente pensados para las hordas de turistas... Lo opuesto al horror de Phuket, vamos.
Las orillas de su río están muy animadas por la noche con bares muy frecuentados por los jóvenes locales, y las tailandesas más guapas y elegantes que he visto en este país. El lugar también acoge el segundo buda más famoso de Tailandia, tras el Buda Esmeralda de Bangkok, aunque no sé si al que esté en Tailandia le apetecerá ver más templos tras los atracones que suele haber en Bangkok y Chiang Mai...
En fin, que viva Phitsanulok, y pasad por allí si podéis. Ah, y su Lithai Guesthouse es el mejor lugar donde me he alojado en estas semanas tailandesas, y el más barato.
Fábrica de budas.
Busybusybusy city...
El segundo Buda más famoso de Tailandia, ¡segundón!
Adivino tailandés.
Montaña de tamarindos.
Aquí venden también bichos fritos, y a diferencia del mercado de Pekín, no es sólo para que los turistas se hagan fotos...
Farolillos chinos, como en todas partes en Tailandia.
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A ver qué se cuenta el Sabadicá...
7 de Febrero, 2012, 0:01
El otro día, en una cafetería tailandesa, pude echar una ojeada a la edición local de la revista "Hola". Ellos la llaman "Hello", como el original inglés, aunque no sé muy bien por qué no han optado por el saludo tailandés, que es algo así como "Sabadicá" (puede que mi latinización de la palabra no sea muy acertada, pero ya he podido comprobar que aquí cada uno latiniza las palabras tailandesas como le viene en gana, así que yo, igual).
La revista dedica sus primeras páginas, creo que obligatoriamente, a la familia real tailandesa, que es un asunto semisagrado en Tailandia... En concreto sale la misma princesa a la que el otro día vi inaugurando el año nuevo chino en Bangkok. La brevísima información ocupa sólo una página, va en una especie de orla superformal (más bien parece una esquela) y me imagino que es simplemente la reproducción ultraexacta de un comunicado de la casa real.
Tras estas páginas casi de trámite aparecen informaciones sobre otras familias reales del mundo, y cómo no, hay espacio para "nuestra" Letizia... No sé lo que dicen de ella, pero es una de las primeras informaciones de la revista.
Después de la sangre azul llega la roja, y aparecen las andanzas de celebridades tailandesas y de otros lugares... Por supuesto aparecen Brad Pitt y Angelina Jolie, quienes me consta que viajan mucho a Tailandia y que, como sabéis, tienen adoptados varios niños del sureste asiático (Camboya si no recuerdo mal, hoy voy algo justo de tiempo y no puedo verificar cosas tan vitales como éstas).
La principal noticia de la revista, que aparece en portada, informa de una boda de famosos tailandeses... Las fotos son curiosas porque en ellas se pueden ver algunos de los rituales que estos enlaces tienen en Tailandia (o por lo menos en las familias ricas). Me llama la atención una en la que la esposa le lava los pies al marido, cual Jesucristo en la Última Cena...
También salen fotos de típica boda occidental, ella de blanco y él de traje y corbata...
Aparecen también, cómo no, reportajes de ricos tailandeses mostrando sus casas, como ésta a continuación, con un supercuarto para los juguetes de los niños, juguetes que éstos no pueden alcanzar en las baldas más altas, me temo... La comodidad sacrificada para impresionar al "Sabadicá".
Sobre modelos imposibles, me quedo con este traje de tigresa que muestra una de las famosillas tailandesas en las últimas páginas...
Y en cuanto a bellezas, la mejor de la revista, sale en un anuncio.
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Tailandia ruinosa
1 de Febrero, 2012, 0:01
Un poco de cultura en los viajes está muy bien, aunque quizá yo me he pasado... Durante los últimos días he visitado los parques arqueológicos de Sukhotai, Si Satchanalai y Khampaeng Phet, que son un bien de la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO y muestran los restos del primer reino tailandés propiamente dicho, que existió hace cosa de siete u ocho siglos.
En bicicleta, los tres se pueden visitar tranquilamente en un día cada uno, aunque madrugando un poco si puede ser... Se puede tomart de base para ello la ciudad nueva de Sukhotai, que además es muy tranquila y agradable.
Las más espectaculares de las tres son las de la vieja capital, Sukhotai, pero las otras dos tienen la ventaja de que apenas hay turistas, y cierto descuido por esas escasas visitas produce a su vez su encanto... En Si Satchanalai uno de los antiguos templos en ruinas estaba bajo un cerezo que había arrojado todas sus frutas por el suelo, generando una curiosa alfombra roja natural en el lugar. Cerca de allí, (¿quizá relacionado con lo anterior?) hay un templo invadido por las garzas, que hacen un ruido ensordecedor. Ojo no subas por el lado equivocado como me pasó a mí, o te encontrarás un terrible camino lleno de garzas muertas y te tendrás que tapar la nariz para aguantar el olor a caca de pájaro y ave muerta.
Os pongo alguna foto de Sukhotai, el primero de los tres sitios. De los otros dos no coloco nada para que no os pase como a mí y os dé una indigestión de ruinas...
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Xian Mai
30 de Enero, 2012, 0:01
Sigo mi periplo por Tailandia... El viaje ha continuado por Chiang Mai, meca turística del norte del país, a la que he ido sobre todo para visitar a unos amigos, no porque me guste especialmente el lugar. Ya lo visité en 2005, y siete años después Chiang Mai me volvió a producir la misma impresión: está totalmente sobrevalorado, y en ese sentido me recuerda a la igualmente turística ciudad de Xian, en China.
Vale que tiene un templo en cada manzana, pero al final, todos parecen iguales (quitando el del centro de la ciudad, el de la estupa en ruinas, que es sublime). Vale que es muy fácil relajarse en sus millares de restaurantes occidentales y casas de masajes que te hacen crujir las vértebras por cuatro duros, pero... ¡la ciudad no es bonita! Y esas hordas de turistas por todas partes...
¿No podría el Gobierno tailandés promocionar otros lugares del norte de Tailandia para repartir un poco el turismo? Si total, cualquier ciudad tiene templos por todos lados, ¿por qué Chiang Mai se debe llevar todos los honores? En fin, ellos sabrán lo que se hacen... y los turistas, lo mismo (bueno, yo no debería hablar mucho, que he estado dos veces, aunque en la segunda no ha sido de turismo).
Sea como sea, ya que he pasado por allí, y que en la primera ocasión aún no tenía este blog, os pongo unas fotos de Xian Mai, perdón, Chiang Mai...
Liberando a un pajarillo...
¿Puede un lagarto mamar de su madre, por muy gigante y mítico que sea?
Por sevillanas
Metadona para el turista
Ladyboy de Chiang Mai...
...ladygirl de Chiang Mai
Conductor precavido vale por dos... éste ya ha hecho la ITV del año 2555 (en Tailandia ya están en esas cifras)
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El incongruente sobre el río Kwai
26 de Enero, 2012, 0:01
Fifu, fi fi fi fu fu fuuuu... Aprovechando que está cerca de Bangkok, me he dado una escapada a la ciudad tailandesa de Kanchanaburi, donde se encuentra el famosísimo puente sobre el río Kwai, el de la película de los silbidos. Ahí arriba lo tenéis, y como veis sigue en uso, aunque fue reconstruido, porque los aliados lo bombardearon a finales de la Segunda Guerra Mundial. Aparte de ser un lugar muy turístico, es un sitio para la historia, porque allí murieron decenas de miles de soldados ingleses, estadounidenses, australianos, holandeses y de otros países que, como prisioneros de guerra de los japoneses, construyeron el puente y el resto de la vía férrea de la zona.
El puente es el gran atractivo del lugar, pero en mi opinión hay otro "monumento", justo a su lado, que le hace una fuerte competencia: el Museo de la Guerra Mundial (no se sabe cuál), que por su aspecto exterior debe haber sido construido por un chino-tailandés, lo cual lo hace encajar muy bien con este blog. En la entrada hay un gran dragón, que ahora que comienza el Año del Idem, también viene muy a propósito.
Os preguntaréis cómo un museo de la guerra tiene ese aspecto como de restaurante hortera de Cantón... Pero es que esta entrada ya os sirve para haceros una idea de cómo es un museo que no tiene ni pies ni cabeza, y que da la impresión de haber sido creado por un loco profundo.
La estructura del museo también tiene su punto de locura: son varios edificios, cada uno con una forma diferente, a veces unidos unos entre otros por pasillos, a veces no... Las escaleras están escondidas, según el piso las encuentras en un lado u otro de la habitación... Un verdadero despelote que podría haber sido ideado por el arquitecto inútil de Asterix y Cleopatra. Hay gente que entra al museo y se queda sin ver nada porque no entiende por dónde están las exposiciones.
Pero bueno, explorando un poco se acaba encontrando todo... Uno de los edificios está flanqueado por personajes de la Segunda Guerra Mundial imitando en cierto modo a las figuras de los templos tailandeses. Aquí tenéis, por ejemplo, a Hitler y Mussolini...
El interior de este edificio es completamente borderline. La sala de abajo está empapelada de fotos e imágenes de guerras, pero todas mezcladas, sin apenas orden cronológico o de importancia... Al lado de una foto del bombardeo de Hiroshima puedes tener un grabado de las invasiones de Gengis Khan. En el centro de la sala destaca una caja que dice estar llena de huesos de 104 soldados que construyeron la línea férrea del famoso puente, y para demostrarlo colocan un puñado de huesos sobre la caja.
Viendo esa sala uno puede pensar que el propietario del museo quiere dar al lugar un tono serio y trascendental... hasta que sube al piso de arriba y se encuentra, de repente, con una galería de retratos al fresco de todas las Misses que ha tenido Tailandia en los últimos 50 años. ¿Qué tiene que ver eso con la Guerra Mundial? Decídmelo vosotros que yo no lo sé.
En ese mismo edificio, pero en un sótano bastante descuidado y escondido, está uno de los "platos fuertes" del museo, un diorama del bombardeo aliado del puente en el que han puesto, como han podido, unas cuantas estatuas cutrongas de soldados sangrando (uno de ellos, por no sé qué razón, tiene los genitales al fresco y enrojecidos).
Justo al lado, otro diorama muestra a prisioneros de guerra construyendo la vía, pero a la vez portando carteles con moraleja... A estas alturas uno ya ve que este lugar es un auténtico disparate.
Y la cosa sigue... En otro edificio del museo, el dueño, ya completamente desatado, se dedica a mostrar en vitrinas todo tipo de cosas que ha encontrado en el contenedor de su calle. Creo que se trata de un claro caso de síndrome de Diógenes que por lo menos ha intentado ser útil a la sociedad...
El resto del museo no es mucho mejor... Un cráneo de un elefante en un rincón, sin saberse por qué razón... colecciones de toda clase también sin aparente relación con la guerra (de billetes, de relojes, de arte chino)... una iguana gigante correteando por el patio... El responsable de este sindiós colecciona de todo, y todo lo quiere mostrar.
Como colofón de todo ello, a la salida hay una colección de calaveras de búfalo, y un mensaje exhortando al visitante que no mate búfalos. Primero: ¿De verdad cree el locatis éste que los turistas nos dedicamos a la caza del búfalo en Tailandia? Segundo: ¿No es un poco raro usar trofeos de caza para intentar que la gente no cace? En fin, sin comentarios, sólo digo que me gustaría hablar con el responsable del museo, debe ser un tipo con una mente... diferente.
En Kanchanaburi, además del puente sobre el río Kwai y del demente junto al río Kwai, hay también varios templos budistas con curiosas historias... Uno es el Templo de los Tigres, famoso porque los monjes conviven con estos felinos, para deleite de los turistas que se pueden hacer fotos con estos animales (deben drogarles para que no ataquen). Yo no estuve en este templo, pero sí en otro famoso del lugar, el de la Monja Flotante... Aquí abajo tenéis a la señora, que sabe hacer el muerto en muchas posturas diferentes, y cuando cambia de postura es aplaudida por los turistas (el espectáculo es un poco kitsch, encajaría perfectamente en el museo antes nombrado).
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Saludando al dragón en el país del elefante
25 de Enero, 2012, 0:39
Me encuentro, como de costumbre por estas fechas del año, huyendo del frío de Pekín, en esta ocasion en Tailandia, un país que ya conocía pero al que he decidido volver para encontrarme con algunas amistades y viajar con algunas otras procedentes de la capital china, como yo, aunque vendrán más tarde.
Así, el Año Nuevo chino me ha pillado en Bangkok, pero no pasa nada, porque me he alojado en un hotel del Chinatown bangkokés (¿bangkokita? ¿bangkokense?) para vivir la festividad en toda su plenitud. Bueno, por eso y por no ir a Kao San Road, que me cansa un poco el ambiente hippy trasnochado que destila ese guetto.
En el Chinatown de Bangkok se ha cortado la principal calle (Yaowarat) al tráfico y se han dispuesto restaurantes y tenderetes a lo largo y ancho del lugar, decorado generosamente con farolillos rojos. Dicen por aquí que el Año Nuevo chino cada vez se celebra con más intensidad en Bangkok, y que a lo mejor es porque antes los chino-tailandeses eran más discretos con su cultura, no querían llamar la atención en un lugar extranjero, pero ahora con el ascenso económico y político de China se les ha subido un poco a la cabeza su chinidad y les gusta demostrarla mucho más. ¿Será así en otras latitudes?
Una cosa que me ha llamado la atención es lo mucho que los chino-tailandeses respetan la costumbre de vestir algo rojo en los primeros días del año, para atraer la buena suerte y espantar la mala. Calculo que uno de cada tres viandantes que se ven por la zona van de ese color.
Me ha hecho gracia porque hace dos años, os acordaréis, hubo graves revueltas en Tailandia, comandadas por los llamados "camisas rojas". Me he preguntado si alguna de las muchas camisas rojas que se ven por la calle estos días sirvió para esas protestas antes del actual uso festivo… De todas formas creo que los "camisas rojas" (en general, gente pobre y olvidada por anteriores gobiernos) no son un movimiento muy popular entre los chino-tailandeses (que generalmente son gente con negocios y adinerada, además de tener siempre muchos de sus miembros en el gobierno).
Señal de que los chino-tailandeses importan mucho en Tailandia fue que ayer, día de Año Nuevo, fueron a inaugurar el Festival de la Primavera dos princesas de la familia real tailandesa, entre ellas una –de cuyo nombre no quiero acordarme, pues los nombres tailandeses se las traen- que es especialista en cultura china, habla el idioma mandarín y viaja mucho a Pekín. Con ocasión de la visita, a todos los que por allí pasábamos nos dieron dos banderas, una azul y otra violeta (representando cada una a una de las princesas, porque cada miembro de la familia real tai tiene una banderola de un determinado color) y nos llevaron a ambos lados de la calle para dejar hueco a las dos mujeres.
Nos sentamos en la acera para ver el magno acontecimiento, y tras dos horas, ¡dos horas! pasaron las dos en un trenecito… y ahí se acabó el desfile, el más decepcionante que he visto en la vida. La policía nos prohibió terminantemente sacar fotos de las princesas, y a los extranjeros nos lo recordaron una docena de veces por si acaso.
En fin, la fiesta sigue por el Chinatown bangkokense-bangkokiano-bangkokita, a ver si hoy hay fuegos artificiales o algo. Os pongo unas fotillos más de la celebración, sobre todo sus detalles draconianos.
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Relaxitang
24 de Octubre, 2011, 0:01
La pasada semana nos ha dejado imágenes muy duras: la niña atropellada de Foshan, la muerte del motociclista Simoncelli, las imágenes de Gadafi cadáver... Creo que nuestros ojos necesitan descansar un poco de tanta muerte escabrosa.
Para intentar ayudar en ello hoy básicamente me limitaré a mostraros unas fotos que tomé en Xitang, un pueblo de canales en el este de China, a medio camino entre Shanghai y Hangzhou. Lo visité el pasado agosto (cuando probé el "AVE" entre Pekín y Shanghái).
Hay otros pueblos similares en esa región (Wuzhen, Tongli, Zhouzhuang...), pero éste tiene la peculiaridad de que ha sido escenario de una película hollywoodiense, Mission Imposible 3. En la película se supone que Tom Cruise se encuentra en Shanghái, pero bueno, no pidamos exactitud a una saga que en su segunda parte mezclaba los pasos de Semana Santa con las Fallas (los cofrades paseaban con los pasos religiosos ardiendo sobre sus cabezas).
Nada más entonces, os muestro imágenes de Xitang, y al final de ellas, una secuencia de Tom Cruise corriendo por sus calles. Seguro que en ella reconoceréis algunos de los rincones mostrados en las fotos.
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San Lorenzo mi patrooon, viva Macao que es mi pueblooo...
4 de Julio, 2011, 0:01
La semana pasada hablé un poco en el blog de Macao, pero me dejé a propósito un detalle muy importante, y es que en la ciudad china de los casinos, plagada de iglesias dejadas durante la colonización portuguesa, hay una dedicada a mi paisano San Lorenzo, probablemente el oscense más universal. Oscense es aquella persona nacida en la ciudad de Huesca: lo aclaro porque sé que mi pequeña ciudad es poco conocida al otro lado del Atlántico, y a veces hasta al otro lado del Moncayo.
La iglesia de San Lorenzo de Macao es relativamente discreta por fuera, pero por dentro es una maravilla pintada en colores pastel:
Y como está mandado, la iglesia es presidida por una imagen del santo, que siempre es representado con una parrilla en la mano, porque el pobre, cuando era obispo de Roma (mira qué lejos que lo mandamos) fue martirizado siendo quemado vivo en una parrilla gigante, como si fuera una chuleta de cordero.
Perdonad que esté borroso, fue la emoción...
La verdad es que San Lorenzo es un santo famoso en todo el mundo, así que no tendría que sorprender encontrárselo en China, pero bueno, cuando me topé con una imagen tan ligada a mi ciudad natal y tan lejos la verdad es que me emocionó. Y aunque no soy demasiado religioso, hasta le recé unas plegarias, para recordar su sufrimiento a l'ast pero también para pedirle que me ayudara a ganar en el poker aquella noche en el casino Nuevo Lisboa (y oye, mano de santo, porque aún me gané unos dolarcillos de Hong Kong).
El título del post de hoy es una adaptación de la jota de San Lorenzo, que se canta y baila en las fiestas de Huesca -en honor a ya os imagináis quién- y ocasiones similares. Esta jota consta de sólo cuatro frases: las dos primeras se han usado, con un ligero cambio, en este post, y las dos siguientes en éste de hace un año. Vamos, que la jotica la hemos aprovechado bien.
Y en fin, con este post tan terruñero y fervoroso pongo fin a los que he ido mandando en las últimas semanas sobre mi reciente viaje a Kaiping y Macao. Del viaje me han sobrado tres fotos que no me han encajado en el tema de ningún post -tampoco en éste-, así que las pongo de cualquier manera ahora, a modo de colofón cantonés:
Peluquería abandonada en un pueblecito de Kaiping.
Té jabonoso (y un cartel muy zen, el de abajo a la derecha).
Perro perdido en el arrozal (homenaje cantonés al perro de Goya, otro aragonés universal).
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El lugar menos idóneo para pasear en elefante
12 de Mayo, 2011, 0:01
Mi reciente viaje por China incluyó, además de Yangshuo y Wuyuan, una breve pero intensa escala en un lugar no diría yo que bonito, pero sí muy curioso, y cargado de mucha historia: la ciudad de Jingdezhen, a media hora de coche desde Wuyuan, y también, como ésta, en la relativamente desconocida provincia de Jiangxi.
Jingdezhen es en la superficie una ciudad segundona de provincia como tantas otras, con sus edificios sin gracia, sus calles polvorientas, su contaminación, su tráfico caótico y otros elementos que no invitan demasiado a visitarla, mucho menos a quedarse en ella unos días. Sin embargo, ojito porque Jingdezhen es el lugar donde se fabrica desde hace 17 siglos la mejor porcelana de China, y aun hoy más de la mitad de sus habitantes viven de este producto, tan unido intrínsecamente al país asiático que en inglés se le llama precisamente "china".
Pese a la gran historia detrás de Jingdezhen, la ciudad, como digo, a primera vista no es nada atracativa. El único detalle curioso, de un primer vistazo, es que las farolas son de porcelana...
Pero quizá lo más llamativo de Jingdezhen no son sus frágiles farolas, sino el hecho de que el producto que hizo tan famosa a la ciudad se vende en cantidades industriales, hasta el punto de que hay por lo menos una barriada en la que la porcelana invade las calles. Unas calles en las que un día de éstos, lo sé, se grabará una escena de persecución en una película de James Bond o de Indiana Jones, porque lo están pidiendo a gritos.
No soy un fan de los jarroncitos, os lo digo de primeras, pero quedé ciertamente fascinado por la visión de tanta porcelana, teóricamente la mejor del mundo, desperdigada por calles y callejones.
En fin, sirvan unas fotos de jarrones ming y demás potes para ilustrar estas sensaciones...
Quizá en
la visita relámpago a Jingdezhen me perdí algún monumento histórico,
algún museo o algun antiguo horno donde la porcelana se fabrica como se
hacía en la dinastía Song... pero el hecho de ver feas calles
recubiertas de la más fina porcelana del planeta -y a precios de saldo,
oiga- me pareció una de las visiones más sorprendentes del viaje.
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Colorado búfalo
10 de Mayo, 2011, 0:01
En el último post hablé del Kakonizado aeropuerto de Guilin... Pero la omnipresencia del futbolista-predicador no es lo único destacable de ese aeródromo de provincias, que en realidad me tiene fascinado... Podría dedicarle a partir de ahora todos mis posts, ¿qué os parecería?
Por ejemplo, el aeropuerto de Guilin tiene algunos de los más chocantes ejemplos de chinglish, esa lingua franca que resulta de traducir carteles chinos al inglés usando traductores gratuitos de internet, o peor, gente sin idea ninguna del idioma de Chespir pero con un diccionario Vox a mano.
En todo caso, hay cosas que ni los diccionarios ni en Google Translator pueden explicar, son ya asuntos sobrenaturales. Como en el caso de este menú del bar que había en la zona dutifrí:
Recapacitemos al hilo de la imagen...
La versión china de la bebida dice lo siguiente: 红牛
Una búsqueda rápida en diccionarios, de papel o digitales, debería de inmediato dilucidar que 红 significa "rojo", y 牛 "vaca", u otras especies del ganado vacuno.
Es decir, que el traductor de la carta de bebidas podría habernos salido con "Scarlet Cow" ("Vaca escarlata"), "Reddish Veal" ("Ternera rojiza"), o, yo qué sé, "Red Bull", que era,a fin de cuentas, el nombre de la bebida en cuestión, un nombre que, creo, aparece también en las latas de esta marca vendidas en China...
Entonces, teniendo en cuenta lo anterior, ¿cómo es humana o sobrehumanamente posible que el autor del menú haya puesto FOLLICLE-STIMULATING HORMONE DRINKS?
Tres teorías al respecto:
- En vez del nombre, optó por traducir -de mala manera- una parte de la lata en la que se detallaban ingredientes y descripciones del producto. Pensando, quizá, que hay que leer siempre la letra pequeña.
- En vez de sacar los resultados de la traducción del Red Bull, al avezado intérprete se le cruzaron los cables y puso la traducción del título de un libro sobre alquimia manuscrito en el siglo XIII por monjes benedictinos.
- El autor del menú se tomó cinco Red Bulls mientras trabajaba y todo le parecía fantástico, de hecho se puso a traducir cuatro cosas a la vez con manos y pies y no durmió en tres semanas.
En fin, siempre nos quedará la duda.
Para terminar los relatos de Yangshuo, con sus montañitas, sus anuncios de Kaká y sus bebidas estimuladoras de folículos, quería señalar también que en la zona vi motos falsas de tres de las grandes marcas japonesas. Y con las pruebas del delito termino los posts yangshuenses.